lunes, enero 28, 2008

NO SON PSICOPATAS


Este fin de semana tuve ocasión de ver "Halloween, el origen" (Rob Zombie), el mitad remake mitad precuela del clásico de John Carpenter, y volvió a asaltarme ese concepto tan manido en terror y tan mal utilizado que es el de “psicópata”.
Creo que este error de uso del concepto se debe a la expresión psichokiller que se utiliza en Estados Unidos para referirse a los asesinos en serie de las películas de terror tipo "Viernes 13", "Se lo que hicisteis…", "Scream" o la propia "Halloween".
Vayamos por partes.
Lo principal es definir las siguientes palabras, que muchas veces se utilizan de forma indistinta cuando en realidad hacen referencia a cosas diferentes: psicópata, asesino, asesino en serie y asesino en masa.
De entrada, en términos legales, asesino es aquel homicida (aquél que causa la muerte de otro) que lleva a cabo su acción con alevosía, ensañamiento o por precio. Aunque si se rastrea el origen de la palabra asesino era el que consumía cannabis. Por lo tanto no se consideran asesinos a aquellos que atropellan a alguien con su coche aunque vayan borrachos, por ejemplo. Y sí lo serían aquellos que reciben dinero por acabar con la vida de otros (por precio), aquellos que planifican la acción de tal manera que se aseguran la muerte del objetivo sin riesgo para si mismos (alevosía) y aquellos que no se conforman con eliminar a su víctima sino que además lo hacen infligiéndole la mayor cantidad de sufrimiento que pueden (ensañamiento).
En el cine, un homicidio sería lo que creen cometer los protagonistas de "Se lo que hicisteis…", mientras que el asesinato sería cosa de "Leon, el profesional" (por precio), lo que hacen los clientes de "Hostel" (ensañamiento) y lo que lleva a cabo el protagonista de "Match point" (alevosía).
Sin embargo, ninguno de ellos son asesinos en serie ni psicópatas, si bien algunos pueden tener rasgos propios de los psicópatas.
Continuamos. Ahora que ya sabemos qué es un homicida y qué es un asesino vayamos a ver qué es un asesino en serie y qué es un asesino en masa.
Como sus propios nombres indican, se trata de asesinos, por lo tanto cumplen con los criterios anteriormente descritos, pero además poseen otras características. En el caso del asesino en serie estamos ante un sujeto que lleva a cabo no una acción homicida sino varias, de forma sistemática y manteniendo un patrón o “modus operandi”. Además, un asesino en serie no se mueve por dinero ni por cuestiones ideológicas, es decir, que no entran dentro de este grupo los asesinos a sueldo ni los terroristas que, obviamente, también matan de forma sistemática y muchas veces siguiendo un mismo patrón. Podríamos decir que las motivaciones exterminadoras de los asesinos en serie son de tipo psicopatológico.
Por otro lado, los asesinos en masa serían aquellos que llevan a cabo una acción, o varias, en las que acaban simultáneamente con la vida de más de una persona. Las motivaciones de estos asesinos pueden ser diversas aunque normalmente se debe a cuestiones de estrés laboral, familiar o social, siendo los casos más habituales aquellos que describen a asesinos que liquidan a toda su familia, a compañeros de trabajo o de estudios,… No contaríamos dentro de esta categoría a los terroristas que, con una bomba, también causan asesinatos en masa como es obvio.
En el cine, un asesino en serie sería John Doe de "Seven" o Buffalo Bill de "El silencio de los corderos". No serían asesinos en serie John Lee de "Asesinos de reemplazo" ni La novia de "Kill Bill", a pesar de que ambos maten a diversas personas en sus respectivos films utilizando siempre métodos similares.
Igualmente, un asesino en masa sería Dennis Hopper en "Speed" o los estudiantes de la película "Elephant".
Y así llegamos finalmente al término psicópata del que parte la controversia y que se le ha atribuido a gente tan dispar como Michael Myers, Jason Voorheis, Hannibal Lecter, John Doe, Norman Bates o hasta Freddy Krueger.
Todos estos personajes matan gente. Todos ellos pueden catalogarse dentro del grupo de asesinos en serie puesto que matan de forma sistemática y siguiendo un patrón y además lo hacen por motivos psicopatológicos, es decir, nadie les paga por tomarse tantas molestias y su conducta probablemente responde a un desorden mental.
La cuestión estriba precisamente en ese “desorden”. Si se trata de un enfermo mental estaríamos hablando de un esquizofrénico o de un psicótico, pero no de un psicópata. La psicopatía es un trastorno mental y por lo tanto no exactamente un enfermedad. De hecho, los psicópatas conviven entre nosotros y es probable que muchos hayamos conocido a alguno. Sin embargo muy pocos psicópatas llegan a agredir a alguien físicamente y menos aún a matarlo.
Un psicópata no oye voces ni ve cosas donde no las hay. Eso es propio de los esquizofrénicos lo cual descartaría a uno de los falsos psicópatas más ilustres, el señor Norman Bates de la película "Psicosis".
Los psicópatas se distinguen por su escasa o nula capacidad de empatizar con los demás lo cual les hace inmunes al dolor ajeno. Además se mueven por su propio interés, siendo particularmente egoístas a la hora de conseguir sus objetivos. Digamos que un cierto nivel de psicopatía podría ser algo bien visto en determinadas profesiones, por ejemplo en el mundo ejecutivo. Esto es algo que se llevó al extremo en "American Psicho", una de las películas que mejor podría reflejar qué es un psicópata. También en el caso de Hannibal Lecter apreciamos esta conducta de lograr lo que se quiere a cualquier precio cuando, en la película "Hannibal", deducimos que el célebre caníbal ha acabado con el conservatore del museo de Florencia para así tener más fácil su elección como nuevo responsable del mismo, por ejemplo.
Un rasgo característico de la psicopatía es tener propensión a la violencia, siendo ésta la principal respuesta ante la frustración. Un caso que en mi opinión ilustra muy bien al psicópata típico que todos podemos tropezarnos algún día y en el que éste rasgo se ve muy claro, es el del personaje que interpreta Robert Carlyle en "Trainspotting".
También parece ser que muchos psicópatas tienen una personalidad que puede resultar seductora o atrayente, probablemente por esta agresividad, y que les convierte en cierto modo en líderes. Resulta obvio imaginar que en una banda de criminales, el más agresivo y el que resulta más impermeable ante el dolor ajeno sea el que más respeto se gane. En la película “El experimento” podemos observar como la incorporación de un psicópata en un grupo diverso de personas que no se conocen entre si puede acabar desembocando en una explosión de violencia con él como líder.
Todas estas características podrían reafirmarnos sobre la posible psicopatía de Hannibal Lecter (agresivo, incapaz de sentir empatía, personalidad seductora) pero no de "El Dragón rojo" que cree transformarse en otra criatura cuando mata y que además es atormentado por voces que sólo él escucha.
Jason Voorhies creció y se convirtió en un asesino al ser abandonado en un lago por sus profesores en la película "Viernes 13". Obviamente esto marcó su personalidad transformándole en una máquina de matar que se mueve por venganza. Nadie podría decir que Jason tenga una personalidad seductora o líder, no obstante es obvio que su respuesta ante casi cualquier estímulo es la violencia. Jason en el fondo no es más que un robot y su personalidad, si es que la tiene, no puede encajarse dentro de ningún grupo psicopatológico. En definitiva, es un puro invento del cine para reflejar lo que podría ser la maldad en estado puro, a lo que contribuye el hecho de que no puede morir.
A Michael Myers se le puede meter en este mismo grupo de invenciones, sobretodo a partir de las secuelas del primer Halloween. En la primera película y sobretodo en la que ha dirigido Rob Zombie, si podemos llevar a cabo un análisis psicológico del personaje de Michael al que vemos ya desde jovencito como gravemente trastornado. Sus muestras de violencia comienzan haciendo daño a los animales, lo cual es un rasgo típico del psicópata precoz por cuanto demuestra su escasa o nula capacidad de empatizar, que queda aún más apuntalada cuando le vemos eliminar al compañero de clase (que le suplica de forma lastimera y le pide perdón por haberle faltado al respeto) o cuando obra de la misma manera con su hermana. Una vez sucede todo ésto y Michael es encerrado en el sanatorio mental, se encierra en si mismo volviéndose prácticamente autista; deja de comunicarse y pasa a comportarse como el Jason de Viernes 13, es decir, como un robot asesino. Nuevamente invento que se subraya una vez más con la supuesta inmortalidad del personaje. Otra vez el mal en estado puro.
Por último, y por no extender más esta larguísima entrada, podríamos citar a Freddy que cae en la misma situación que los dos anteriores. Mientras estuvo vivo (mientras no habitaba solo en los sueños de sus víctimas) era un asesino en serie, concretamente de niños.

Pese a todo lo expuesto, el uso de la palabra psicópata se ha venido usando de forma constante y repetitiva para definir precisamente a estos psychokillers inmortales, cuando los auténticos psicópatas cuadran mucho mejor con personajes cinematográficos mucho menos extremos y mucho más reales, como el ya mencionado Robert Carlyle de Trainspotting pero también como el Denzel Washington de Training day, el Joe Pesci de Casino y Uno de los nuestros o el Peter Stormare de Fargo. Violentos, agresivos, sin sentimientos de culpa, sin remordimientos, con el objetivo de su único beneficio y satisfacción a cualquier precio, líderes entre los suyos y temidos entre sus subordinados. Poco que ver (salvo excepciones) con personas no comunicativas, amigas de jugar con la policía dejando señas, coleccionistas de pedazos de cuerpos de sus víctimas y demás parafernalia grotesca.

martes, enero 22, 2008

TIM BURTON = SOSOMAN


La producción de una película no termina hasta que ésta no se exhibe. Hasta entonces, la película es tan solo una inversión que un determinado productor hace confiando en el talento o el oficio de un equipo artístico concreto, en cuyo director recae la máxima responsabilidad. Pero como digo, hasta que la película no está siendo distribuida y la gente pagando por sacar su entrada en la taquilla, la tarea de producción no ha terminado. Es por esto que cada vez resulta más importante hacer una buena promoción de la película. La publicidad, las ruedas de prensa, la presentación de la película en festivales, las entrevistas con sus responsables, son de capital importancia para que todo el esfuerzo realizado en la preproducción y el rodaje lleguen a buen puerto. Si no hay una buena promoción lo más probable es que la película acabe en ese limbo en el que mueren tantas producciones de las que nadie ha oído nunca hablar (lo que sucede con mucho cine español, por ejemplo).
Y digo todo esto porque no deja de sorprenderme con que hastío y desgana muchos de estos “responsables” de los que hablaba acometen su tarea de promoción. Sobretodo teniendo en cuenta que lo que venden son precisamente sus creaciones.
El último caso, y el que ha provocado este post, ha sido el de Tim Burton quien tuvo a bien (ahora sabemos que debió ir obligado por la productora) compartir unos minutos con los lectores de "elmundo.es" para responder preguntas relativas a su última película, de inminente estreno en nuestro país.
El resultado de tan interesante idea es una entrevista aburridísima, no tanto por las preguntas de los lectores (que se pasaban un poco haciendo la rosca a Tim) sino por las cortantes y brevísimas respuestas que éste les propinaba. Monosílabos y frases de apenas cinco o seis palabras le sirvieron para cumplir con la papeleta y pasar a otra cosa mariposa.
Yo puedo entender que después de unas cuantas semanas concediendo entrevistas a periodistas, asistiendo a photo calls y dando ruedas de prensa el hombre esté algo agotado pero el encuentro digital que elmundo.es le propuso, no era con periodistas ni críticos, sino con su público, con sus admiradores, con la gente que le ha colocado donde está hoy. ¿Quién conocía a Tim Burton hasta que la Warner le puso tras el proyecto de Batman? ¿Y que hubiera sido de Batman de no ser por la inmensa campaña de promoción que le hicieron?
Sin llegar al extremo de Arturo Perez Reverte que directamente, en un encuentro similar el año pasado, se largó a media charla porque al parecer las preguntas le parecían de bajo nivel (sic), creo que Tim Burton debería tomarse más en serio su faceta de “famoso” y tratar mejor a su público.
En una ocasión, un compañero de trabajo mío se tropezó en Madrid con Santiago Segura al que no tardó en llamar al grito de “Torrente, Torrente, ven pacá que nos hagamos una foto”. Santiago, a pesar de que odia que le llamen Torrente, se acercó sonrió y contestó: si no hay más remedio…
Pues eso.

Aquí está el encuentro digital por si alguien quiere echarle un ojo.

PD: ya está publicado el post 3 de The last ones

jueves, enero 17, 2008

CUENTA ATRAS Y EL SAMBENITO DE LOS JUEGOS DE ROL


Hace algunos años Javier Rosado en compañía de su amigo menor de edad, Felix, atacaron al conductor de un autobús agrediéndole de forma brutal y acabando con su vida. Cuando al poco tiempo fueron detenidos debido a la nula capacidad de arrepentimiento de Rosado y a sus constantes muestras de alarde por la “proeza” cometida, el asesino reveló que lo hizo porque quería saber qué se sentía.
A pesar de ser declarado culpable, condenado y sometido a tratamiento psiquiátrico, los medios de comunicación y periodísticos de este país se encargaron de difundir la idea de que el asesinato había sido planeado como un juego de rol. Un juego de rol que, según se supo, solo existía en la cabeza de Javier Rosado y que muy poco, por no decir nada, tenía que ver con los auténticos juegos de rol que todos los que hemos jugado conocemos. Por supuesto también se añadió que era muy aficionado al cine de terror y al gore (pero de eso hablaremos otro día).
El caso es que desde que se plantó aquella semilla no han dejado de brotar nuevos casos en los que automáticamente se declara culpable a los juegos de rol poniéndonos bajo sospecha a todos los que somos o hemos sido aficionados a ellos; que fulano está en una secta… es un juego de rol! que ha aparecido un cadáver con una carta al lado… es un juego de rol! que han profanado una tumba y han hecho un caldo con los huesos… es un juego de rol! y así sucesivamente. Vamos, que mañana se romperá el cuello una vieja al pisar una piel de plátano y seguro que la maldita fruta era jugadora de rol!!
¿Pero a qué viene todo esto? Pues a que el sambenito del rol como inductor de actividades criminales está ya tan metido en nuestro folclore que, ayer sin ir más lejos, los guionistas de la serie “Cuenta atrás” no tuvieron inconveniente en dejar caer esa hipótesis en el caso que centraba la acción del episodio.
Nunca he visto la serie (pues con los avances publicitarios he tenido bastante) pero soy jugador de rol desde hace años, tengo conocimientos de guión y dirección cinematográfica y además soy criminólogo. Resumiendo, que tengo pleno conocimiento de todos los ámbitos que convergen en este asunto y sólo puedo decir que esos guionistas (o productores, me da igual) deberían plantearse las consecuencias que sobre el público pueden tener las historias sobre las que escriben. Como digo no ví el episodio y quizá lo del juego de rol es una hipótesis que se descartó en seguida en el transcurso del mismo, pero el mero hecho de nombrarlo vuelve a traer el dichoso temita a colación y creo que ya está bien.
Los jugadores de rol no son asesinos. Son gente, mayoritariamente joven, con inquietud cultural. Sociables, inteligentes y amistosos. Los juegos de rol no solo no matan a nadie sino que se utilizan en pedagogía y como terapia en psicología, además de estar cada vez más presentes en la formación de distintos tipos de profesionales.
Los juegos de rol tuvieron su auge a finales de los ochenta y principios de los noventa. Hoy apenas sobreviven junto a los juegos de cartas coleccionables. Sin embargo, y a pesar de este olvido progresivo en el que han caído, está claro que siguen siendo muy socorridos a la hora de crear polémica. Y si alguien tiene alguna duda que lea el libro de Jesús Palacios.
¡Basta ya!

PD: ya está colgado el segundo post de The last ones. No pierdas el hilo. ;)

lunes, enero 14, 2008

HITMAN; Otro videojuego que muerde el polvo


A pesar de los lamentables resultados obtenidos, continúa el goteo de películas inspiradas/basadas en videojuegos de éxito.
Lejos queda ya aquel primer intento que, de alguna manera, ya debió servir como lección a productores y cineastas. Me refiero al pase a la gran pantalla de “Super Mario Bros”. Si aquel debut del videojuego ya fue nefasto, el efecto ha resultado se el contrario al lógico, es decir, en lugar de paralizar el tema de las adaptaciones se ha continuado con ello hasta nuestros días. De hecho no han hecho más que empezar.
A aquel bodrio de “Super Mario” siguieron los de “Mortal Kombat”. Tamaño desastre cinematográfico sólo podía contar con un actor estrella como reclamo, el inefable Christopher Lambert (¿alguien sabe de alguna película decente de este señor más allá de “Los inmortales”?). Después irían llegando “Street Fighter” (nada menos que con Van Damme de protagonista), el esperado y decepcionante “Tomb Raider” y, aprovechando el éxito de los juegos tipo survival horror, “Resident evil”.
De alguna manera, el moderado éxito conseguido por ésta película, animó a los productores americanos a explotar aún más este filón sin tener en cuenta los desastres precedentes (y que “Resident evil” tampoco es ninguna maravilla) y en eso estamos. Múltiples secuelas de Resident a cada cual peor, secuela de “Tomb Raider” también peor que la primera (que ya era difícil), “Aliens vs Predator” (que pasó del comic al videojuego y de ahí al cine) de la que también hay ya una secuela de inminente estreno, “Doom” (que al menos incorporó en una secuencia el famoso plano subjetivo del que se han alimentado todos los shooters) y, lo peor de todo, el desembarco cinematográfico del que ya puede ser considerado como el peor director de la historia del cine reciente: Uwe Boll.A tan siniestro personaje debemos nada menos que las adaptaciones, todas enfermizamente malas, de “Alone in the dark” (que hubiera dado para una magnífica película de terror), “Bloodrayne” (que desperdició el personaje femenino de videojuego más atractivo después del de Lara Croft) y “House of the dead” (con la que no había nada que hacer y cuya filmación es un despropósito tan grande que merece la pena verla solo para reventar de la risa).
Sin embargo, y por alguna extraña razón, el tal Uwe Boll continua recibiendo proyectos y además siempre del mismo tipo (adaptaciones de videojuegos). La única explicación es que alguien debe estar intentado convertirle en una especie de Ed Wood de nuestra época. No se me ocurre otra cosa para este desatino fílmico.
Tampoco quiero olvidarme en este repaso de “Stay alive”, película no basada en ningún videojuego pero cuya trama se desarrolla como si sus protagonistas estuvieran dentro de uno. Aunque muy limitada por su presupuesto y por la habilidad de sus responsables, la considero una interesante aproximación a este peculiar mundillo.
Pero volviendo al tema, la última película inspirada en un videojuego que nos ha llegado es “Hitman”. Un juego cuya mecánica consiste en ponerse en la piel de un silencioso y eficaz asesino que debe encargarse de eliminar a una serie de objetivos infiltrándose en sus guaridas y pasando desapercibido.
Poco de esto hay en la película. El Hitman cinematográfico está más cerca de Jason Bourne que del “47” del juego. Deja un rastro de cadáveres a su paso, es experto en combate cuerpo a cuerpo y la discreción no parece formar parte de su vocabulario. En este sentido, el personaje que hace años encarnara Jean Reno en la película de Luc Besson “Leon, el profesional” está mucho más cerca al espíritu del juego que el que vemos en Hitman.
¿Estamos ante una mala película? Pues hombre, si nos centramos exclusivamente en las adaptaciones de videojuegos en mi opinión tiene un pase. Al menos es entretenida y las secuencias de acción están resueltas con cierto oficio. Es mejor que “Tomb Raider”, por decir algo. Sin embargo se ha desperdiciado una buena oportunidad de construir un personaje y una saga fílmica interesante.
De momento, en lo que a adaptaciones de videojuegos se refiere, tendremos que continuar viendo “Silent Hill” como el mayor logro conseguido hasta la fecha. Veremos que pasa con World of Warcraft. Miedo da.

PD: no olvideis pasaros por “The last ones”. La primera entrada del primer capítulo ya está colgada ;)

viernes, enero 11, 2008

Novela BLOG

Pensando en nuevas y enriquecedoras formas de invertir mi tiempo en la red, se me ocurrió el otro dia la posibilidad de escribir una novela en forma de blog.
La idea me vino después de estructurar un relato que tenía en mente como si fueran los episodios de una serie de televisión.
En seguida me puse a rastrear la red en busca de alguna idea parecida y, sí, la encontré. Hay que reconocer que cuesta mucho inventar algo nuevo hoy en internet, pero también me percaté de que los que lo habían intentado lo habían abandonado rápidamente. Al menos los que yo miré.
Esperemos que no me ocurra a mí lo mismo. En cualquier caso me ha parecido buena idea añadir la novedad de que los comentarios sirvan para ir modificando la historia y que así sea más participativa.
¿Lo intentamos?

lunes, enero 07, 2008

Blade Runner en edición 5 DVDs; ¿Alguien lo ha visto?


Supongo que en esto, como en tantas otras cosas, habré sido el último en enterarme. Pero como es probable que todavía haya alguien que no lo sepa y sea tan friki como yo para estos temas, pues lo explico.
La cuestión es que, navegando en busca de un fondo de escritorio para mi trabajo, que había pensado decorar con alguna imagen de Blade Runner, tropecé casualmente con la existencia de una edición en DVD de esta película que se lanzó en diciembre de este año recién acabado. Dicha edición, de coleccionista y limitada, venía empaquetada en un maletín perfecta imitación del que utiliza el protagonista de la película para hacer sus test a los replicantes. Contenía además cinco DVDs llenos de extras así como abundante material sobre la película incluida la reproducción de uno de los fotogramas originales, entre otras muchas cosas.
El precio de esta joya para coleccionistas era de 60 euros, lo cual la hacía un regalo más que aceptable para las navideñas fechas en las que se lanzaba el producto.
¿Cuál fue el problema? Pues que al mismo tiempo en que me enteraba de la existencia de dicho producto, me enteraba también de su descatalogación por encontrarse agotado desde el mismo día en que salió a la venta.
Cierto es que, al parecer, solo se pusieron a la venta 10.000 unidades (de ahí lo de que fuera una edición limitada) pero, más allá de este dato, me parece alucinante que en tan solo unas horas desaparecieran las diez mil copias como si se tratara de las entradas para un concierto de Héroes del Silencio.
Quizá por pataleta o por mala idea, me inclino a pensar que muchos (o algunos) de los establecimientos a los que llegaron estas unidades para su venta al público, aprovecharon para especular con ellas. Es decir, que según las recibieron las vendieron a si mismos o a conocidos para poder después revenderlas por un precio muy superior.
De no ser así, resulta extraño que desde entonces se esté produciendo un goteo constante de ventas de estas unidades en e-bay a precios nunca inferiores a los 200 euros y tratándose siempre, tal y como se explica en el detalle del producto, de unidades precintadas y sin abrir.
Podría entenderse que alguien hubiera comprado el pack y se hubiera sentido decepcionado por su contenido (que me extraña) y hubiera decidido subastarlo en internet pero, al menos lo hubiera abierto. Puedo llegar a pensar incluso que hubiera algún friki que, sabiendo de la calidad del pack en cuestión, ya pensara en adquirirlo con la única finalidad de revenderlo… aunque según la política de reservas que al parecer había que seguir para conseguir uno de estos maletines, también me parece mucha tela.
Pero lo que más me escama de todo es que gente como, habitual de las grandes superficies donde se venden todo tipo de ediciones de DVDs y visitador frecuente de las mismas, no llegara jamás a ver una de estas unidades a la venta; ni siquiera un anuncio para reservarlas.
Sinceramente creo que se trata de una estafa con la que algunos están haciendo las navidades este año. A razón, como ya decía, de más de 200 euros el pack cuando su precio original eran 60 euros, estamos hablando de unos beneficios que se acercan, o superan, el 400% del valor inicial.
En fin… conmigo que no cuenten.

jueves, diciembre 20, 2007

Hazañas bélicas... como las de antes.


El otro dia pasaron en uno de esos canáles de pago una película que ya casi podría considerarse del Mundo Viejuno: "El desafio de las águilas".
Recuerdo que, reencontarme con esta película, así de forma inesperada, me hizo pensar en esa frase tan manida de "ya no se hacen películas como ésta" pero, es que en esta ocasión la frase no puede ser más cierta. Realmente no se hacen ya películas como ésta.
Desde que tuvo lugar la guerra de Vietnam y desembarcaron en el cine directores como Coppola u Oliver Stone, nadie parece capaz de tomarse una guerra "a broma".
Vamos a ver, me explico. Hace años, cuando se rodaban películas como "El desafio de las águilas", era perfectamente posible montar un guión sobre un grupo de soldados americanos que tienen que realizar una incursión de alto riesgo en una fortaleza alemana. La historia no utilizaría este argumento como excusa para hablarnos de lo dura que es la guerra o de las penurias de los soldados. Sencillamente usaría el escenario bélico para desarrollar una película de aventuras. A eso me refiero yo con hazañas bélicas.
Ahora, si se habla sobre películas sobre Vietnam se distingue claramente entre las buenas (Apocalipse now, Platoon, El cazador,...) y las malas (casi todas las demás que tratan de supermachos que liquidan "charlies" a cascoporro). Y si hablamos de la guerra(s) de Irak pues ya es el acabose. Todas las películas tienen que tratar de lo duro que es el desierto, de como la instrucción despersonaliza a los soldados, de como la guerra embrutece a los pobres e inocentes chicos, de las atrocidades que se cometen contra los civiles...
¡Pero hombre! Que también se puede hacer entretenimiento a la antigua usanza, ¿no?
Ejemplos: un grupo de soldados deciden pasar del frente para hacerse con los lingotes de oro que se guardan en el banco de un pueblo cércano (Los violentos de Kelly); los prisioneros de un campo de ídem alemán aceptan jugar un partido de fútbol lo cúal les valdrá de excusa para intentar la fuga (Evasión o victoria); destruir un fortín donde se cobijan dos poderosos cañones será la misión para un grupo de valientes soldados (Los cañones de Navarone).
En fin, que hoy no se plantean historias de este tipo porque nadie puede mencionar una guerra en Hollywood (y aquí ni digamos) sin que se enarbole la bandera del pacifismo y demás. ¡Que sí! Que está muy bien... ¡pero que se pueden hacer películas como aquellas también, copón!
El mismo Stanley Kubrick antes de emprender el rodaje de "La chaqueta metálica" comentó al estudio que tenía intención de filmar una película bélica. Entonces le dijeron que ya lo había hecho, recordándole "Senderos de gloria", a lo que él repuso: "No, esa no vale. Dicen que es antibélica".
La verdad es que "La chaqueta metálica" también lo es, y supongo que en gran medida todas las películas bélicas lo son, o deberían serlo. Lo único que pido es que dicho mensaje quede en un segundo plano. Vidoejuegos como "Commandos" bebía precisamente de aquellas películas y fue un éxito rotundo en el que nadie se planteaba demasiado si la acción se ambientaba en una trágica guerra que tuvo lugar realmente.
Godard dijo una vez: "un travellin es una cuestión moral".
Pero Godard no está aquí y este es mi blog, carajo.

lunes, diciembre 17, 2007

PELÍCULAS DESAPERCIBIDAS


Cuentan que cuando se rodaba "Parque Jurásico", el encargado de efectos especiales que habían contratado, y que era un aventajado discípulo de las técnicas del mítico Ray Harryhausen, pronunció la siguiente frase: "Creo que me he extinguido".
Dijo ésto cuando pudo ver la prueba que el equipo de efectos especiales alternativo, que trabajaba paralelamente en la posibilidad de animar por ordenador a los dinosaurios en lugar de utilizar muñecos, había preparado para Spielberg. El asombro que le provocó el realismo de aquellos FX le dejó estupefacto y supo que sus dias como técnico de efectos estaban contados.
Desde entonces hasta ahora, el mundo de los efectos especiales ha quedado tan ligado a la infografía que incluso en televisión podemos ver series donde se lucen efectos que ya quisieran para si películas de gran prespuesto de hace quince o veinte años.
Sin embargo, esta democratización de los efectos especiales que ha propiciado la utilización de la infografía, también ha hecho que dichos efectos se banalicen, provocando que su tirón en taquilla sea menos definitorio; ahora, cuesta mucho más asombrar al público de esta manera y se busca más el que, dichos efectos, estén al servicio de una historia interesante, lo cual tal vez explique el éxito de la trilogía de "El señor de los anillos" y el fracaso (relativo) de la nueva trilogía de "La guerra de las galaxias".
Y es probable que también explique por qué algunas películas que destacaban precisamente por sus efectos han pasado totalmente desapercibidas durante los últimos años, pasadas por alto a ojos de distribuidores y de exhibidores. Es el caso de "Equilibrium", "Avalon" e "Immortel", por ejemplo.
Tal vez no encontraron su momento, o aparecieron cuando la cartelera rebosaba de productos de índole similar. Sea cual fuera la causa, las tres son películas que destacan, entre otras cosas, por sus efectos especiales y que resultarán de interés para aquellos a los que les guste ver la magia del ordenador al servicio de una película.
No son obras maestras, pero tampoco merecieron pasar desapercibidas.

Trailers:

Equilibrium

Avalon
Immortel

martes, diciembre 11, 2007

Bucear en una piscina de mierda


Aficionarse, o mejor dicho, AFICIONARSE (así con mayúsculas) al cine fantástico, es lo más parecido que uno puede hacer a bucear en una piscina de mierda.
Cada mes caen dos o tres títulos nuevos en el videoclub o en las tiendas de DVDs con nuevas propuestas cinematográficas de esta índole. Pero, ¿cómo distinguir la purria y la basura de las buenas películas? Alguien dirá que bastará con leerse la sinopsis... Yo digo que no. Existen fantásticas películas de cine fantástico, valga la redundancia, cuyo argumento o trama principal no es precisamente el cúlmen de la originalidad (Vampiros, de John Carpenter por ejemplo). Otros puede que crean que la mejor manera de no fallar es fijarse en sus intérpretes. Ciertamente no lo creo. La verdad es que el mayor bodrio que he visto en mi vida contaba nada más y nada menos que con Jeremy Irons, un actor de probado talento y de enorme reputación. Así pues, ¿qué nos queda? El director. Sí, el director no puede fallarnos. En cine fantástico Spielberg, Dante, Zemeckis, Carpenter, Balagueró,... nunca nos defraudan... ¿o sí?
Todo esto viene a cuenta de la última película que vi este fin de semana en casa y cuyo título, a priori, no prometía nada bueno "Mortuary". Por supuesto no se había estrenado en cines (al menos en España) y su única baza, ya que los actores eran desconocidos, estaba en su director; nada menos que Tobe Hooper.
Estoy seguro de que todos sabeis quien es Tobe Hooper pero por si acaso, os comento que fue el director que asombró a propios y extraños con su opera prima: La matanza de Texas. Tanto fue así, que de la noche a la mañana pasó a convertirse en el receptáculo de proyectos de cine fantástico tan interesantes como "Lifeforce" o "Poltergeist". Lo extraño del caso fue que ninguna de esas películas acabó de encumbrarle (de hecho se cuenta que el rodaje de Poltergeist sufrió tantas injerencias de su productor ejecutivo, Steven Spielberg, que en realidad la película está dirigida por él) sino que, al contrario, acabaron convirtiéndole en un director de películas de serie B (léase aquí con carácter peyorativo) cuya carrera es sólo seguida por gente como yo. O al menos así era hasta el domingo pasado, fecha en la que como ya comentaba, vi su última aportación al género. Una película, supuestamente de terror, que en lugar de parida por la mente del creador de Leatherface, parece más propia de R.L. Stine, el autor de la colección de novelas para niños llamada "Pesadillas". Después de "La masacre de Toolbox" y de ésta última, "Mortuary", creo que debería dejar de considerársele un 'Master of horror' y dar por hecho que "La matanza de Texas" fue un éxito fortuito, accidental e irrepetible.
No hace falta que haga una crítica detallada sobre la película; si ser aficionado al cine fantástico es como bucear en una piscina de mierda, el domingo pasado batí el record de apnea.

martes, diciembre 04, 2007

¿A quién le deje aquella película? ¿Y por qué tengo ésta dos veces?

En estos tiempos de internet, descargas y compras compulsivas, quien más y quien menos atesora en su casa un buen montón de DVDs y CDs con películas, música, juegos, etc...
Desconozco el caso partícular de cada uno de ustedes pero a mi las películas se me acumulan, sobretodo las originales. Y además como soy generoso no dudo en dejarlas por ahí a todo aquel que me solicita alguna. El resultado es que al final pierdo la cuenta de quién tiene qué y es muy probable que haya perdido alguna de esta manera. También me ha pasado juntarme con dos copias de la misma película en casa, al haber comprado por segunda vez un DVD que ya tenía.
En definitiva, un descontrol.
Por eso, no puedo sino agradecer a mi hermanito que haya localizado en internet un programa gratuito la mar de útil para mi y supongo que para mucha gente. A lo mejor, muchos de ustedes ya lo conocen y puede que sean incluso usuarios del mismo desde hace tiempo.
Bueno, en cualquier caso yo dejo aquí la dirección del mismo y lo recomiendo encarecidamente a aquellos que no dispongan de él y tengan el mismo problema que yo. No les aburriré con las prestaciones del programa, se explica todo en detalle en la página del mismo. Baste con decir que es un magnífico catalogador cuya principal ventaja sobre cualquier otro reside en la facilidad en que se introducen en él las películas que tenemos.
Espero que les sea útil. Y ahora, a catalogar, a catalogar y a catalogar.

domingo, diciembre 02, 2007

Mi primera vez; un ejercicio de nostalgia

Ahora que mi primogénita pasa ya los tres meses de vida parece que ha descubierto la televisión. Tiene juguetes, tiene móviles (ositos de esos que dan vueltas, por si acaso alguien se ha confundido), un gimnasio, un columpio y demás cacharrería, pero desde que ha visto gente moviéndose en la "caja tonta" no hace más que quedarse pasmada observando la pantalla. No importa que intentes atraer su atención. Aunque esté de espaldas a la tele, se esfuerza por volver su mirada hacia ella.
Todo ello me ha hecho pensar en si a mi me sucedió igual, en si es normal. Si todos los niños nos vimos atraídos de semejante forma hacia nuestro televisor (en mi época mucho menos vistoso, pues era en blanco y negro).
También me ha hecho recordar la primera vez que fui al cine y, he aquí el tema. Por más que lo he intentado, lo cierto es que no recuerdo cuando fue mi primera vez. Recuerdo haber ido con mi padre y con mi hermano a ver algunas películas pero no se exactamente cual fue la primera. Mi bautizo cinéfilo. Tengo recuerdos de estar en la sala viendo "Los diez mandamientos", alguna película de kung-fu e incluso algo de cine español.
Después de mucho darle vueltas, creo que mi recuerdo más pretérito en cuanto a visitas al cine, se corresponde con la proyección de "El libro de la selva", la película clásica de animación de Disney. Hay que tener en cuenta que el cine de mi pueblo, que ya no existe, era un cine de reestreno por lo que el año de estreno de la película no me sirve de gran cosa para calcular mi edad en aquel entonces.
Es una lástima. Mi primera visita al cine es un evento del que me gustaría guardar un recuerdo más vívido.
Dentro de unos años, tendré la posibilidad de revivir aquel hermoso dia. Cuando sea yo quien lleve a mi hija por primera vez.

jueves, noviembre 29, 2007

COREY FELDMAN, THE BIRTHDAY Y LOS CRÍTICOS FALSOS


No se por qué me ha venido hoy a la cabeza una experiencia que tuve ocasión de vivir hace un par de años en el Festival de Sitges (me niego a utilizar el pomposo nombre actual del evento).
Como en otras ocasiones, nos habíamos reunido allí toda suerte de pringaetes y frikis de los medios de comunicación más mediocres y con menos audiencia de Catalunya y España. Por supuesto tampoco faltaban los clásicos de toda la vida: el Gorina, el Pumares, el de Cinema 3 (coño, es que ahora no me viene el nombre).
La película que íbamos a ver para poder hacer luego nuestra crítica era una dirigida por un español pero con reparto internacional donde brillaba como actor principal Corey Feldman. Si, sí, Corey Feldman, el de Los Goonies, los Gremlins, Jóvenes ocultos y Papá Cadillac. Corey Feldman. La película se llamaba The birthday.
La cuestión es que el tal Corey, a pesar de ser un actor muy de capa caida, había conseguido el efecto que logra cualquier actorzuelo americano cuando viene a Sitges. Llenar la sala en la que pasan su película para poder luego ir a hacerle una entrevista o conseguir aunque sea un autógrafo. Por cierto que el muchacho vino con su novia que estaba bastante buena.
La cuestión es que cuando la película en cuestión llevaba como diez minutos, o quince a lo sumo, creo que no debía quedar nadie en la sala que no estuviera hartísimo de la voz de falsete con la que el personaje de Feldman parloteaba en los pasillos del hotel en los que transcurre la historia. Además, la película en si era aburridísima. De esas que te obligan a estar cambiando el culo de postura en la butaca y de mirar constantemente el reloj. Tanto es así, que yo creo que a partir de la media hora de proyección no habia nadie que no estuviera pensando qué narices le iba a preguntar al tal Feldman cuando le viera en la rueda de prensa. O como enfocar la entrevista personal si finalmente había huevos de pedírsela.
La cuestión fue, y he aquí el tema, que cuando todo el mundo salía asqueado de la sala agradeciendo que la película hubiera terminado por fin, el tal Corey Feldman y su novia (que estaba muy buena) se encontraba en las mismas escaleras esperando a la gente para intercambiar impresiones. ¿Y que hicieron todos esos críticos o aspirantes a? Pues, superado el susto inicial, ir a darle la mano, felicitarle, decirle lo bonita que había sido la película y sobretodo su actuación y, después, ponerle verde en su columna, radio, televisión local, página de internet, etc,...
El que suscribe, después de echarle unas miraditas a la novia (que estaba muy buena) se fue casa a ducharse.
Creo que a dia de hoy la película aún no se ha estrenado en España. Creo que ni en DVD... ¡Tampoco era para tanto! El otro dia pasaron Druidas en la tele.

PD: ¿Qué ha sido de Corey Feldman y su novia (que estaba muy buena)?

lunes, noviembre 26, 2007

Muchachada nui; la risa seria


Ya sabeis que tan pronto hablo de cine, como de tele, como de lo que se me pasa por las narices. Así que hoy me ha dado por hablar de ese programa de televisión llamado "Muchachada nui".
Es posible que muchos ya lo conozcais o seais fan de la troupe que lo ha perpetrado desde los tiempos de "La hora chanante". Otros puede que tan solo hayais oido hablar de ello o hayais visualizado algún vídeo en un programa de zapping creyendo que esos sketches brotan en la web de youtube como si fueran setas silvestres. Otros muchos puede que no tengais ni idea de lo que estoy hablando.
Muchachada nui, es sencillamente un programa de media hora que La 2 emite los miércoles justo al terminar "Perdidos". El formato de dicho programa es prácticamente idéntico al que ya emitieran en Paramount Comedy bajo el título "La hora chanante". Básicamente se trata de sketches en los que este grupo de cómicos da rienda suelta a su imaginación más delirante tratando de buscar el gracejo allá donde nadie podía imaginar que estuviera.
Ridiculización de celebridades de los que se las dan de algo y en cuyo interior hay más bien poca cosa (Lars Von Trier, Koffi Annan, John Galliano...), cartoons imapagables (Enjuto Mojatmuto, Los Klamstein,...), personajes propios que parecen surgidos de la más retorcida circunvolución de un cerebro dañado (Bonico del To, Perro Muchacho), etc,...
Un programa con momentos que no pueden explicarse y que, en ocasiones, causan más gracia cuando se reviven en una charla que cuando se ven (aunque son de visión obligada). Unos guiones que parecen improvisados a pesar de estar estudiados al milímetro (basta ver a Joaquin Reyes en "Los irrepetibles" para darse cuenta de que la improvisación no es precisamente lo suyo) y un frescura que parece haber surgido de un cruce entre el teatro patafísico de Fernando Arrabal y el humor más rústico al estilo Marianico el corto.
Lo genial, lo grotesco, lo rebuscado, lo estúpido, lo ilógico, lo feo, lo vacío, lo chiflado y lo chirripitiflaútico se dan la mano en este espacio no apto para cabezas cuadradas ni fans de la risa enlatada. Muchachada nui es el humor que un médico jamás prescribiría. Es la risa seria. Tanto es así que quizá lo veas y no te haga ni gracia.

Para muestra de lo anteriormente expuesto, ver (y escuchar) la cabecera del programa.


jueves, noviembre 22, 2007

Ha muerto Fernando Fernan Gómez y en la tele dan Gominolas

Nos ha dejado Fernando Fernán Gomez. Se ha ido, pero en la tele dan Gominolas. Se ha muerto un actor que ya era viejo cuando yo nací. Que ya era un clásico cuando aquí se decía pinícula en lugar de flim. Uno de los pocos que quedaban que podía enorgullecerse de tener en blanco y negro la mitad de su filmografía. Un hombre versátil como actor y como artista. Que destacó en todo cuanto puso la mano, incluso a la hora de despachar a algún importuno. Un hombre que no pretendiendo llamar la atención llenaba con su imponente presencia todo el espacio. Un viajero del tiempo que desde el mundo viejuno nos visitaba siempre que tenía ocasión. Seguirá haciéndolo para siempre en su legado cinematográfico y literario. Se ha ido. Ha emprendido ya extraño viaje a ninguna parte, pero en la tele dan Gominolas. Estaba mayor, dicen.

martes, noviembre 20, 2007

INVASION... ¡ABORTADA!


Quién iba a decirle a Jack Finney que su entretenida novela sobre invasores alienígenas iba a ver nada menos que cuatro adaptaciones cinematográficas. La última de ellas, titulada con toda simpleza "Invasión", se ha estrenado recientemente en los cines españoles con el reclamo adicional de contar entre sus protagonistas con Nicole Kidman y Daniel Craig.
Sin embargo, y apesar del relumbrón de dichas estrellas, después de haberla visto puedo afirmar sin lugar a dudas que se trata de la peor de todas las películas basadas en el libro de Finney que se han hecho.
Pero seamos justos. Lo cierto es que, basadas en la novela lo que se dice basadas, ninguna lo está del todo. Digamos que siempre se ha tratado de adaptaciones muy libres donde solo Don Siegel , autor de la primera versión, mantuvo el escenario original (un pueblo rural del interior estadounidense). En principio el lugar idóneo para que florezca una invasión alienígena de naturaleza vegetal.
Después llegaría Kaufman en la que, en mi opinión, es la mejor versión de todas. Y dejo ya de hablar de adaptación para utilizar el término más idóneo, versión. Los mismos extraterrestres, las mismas vainas y las mismas intenciones, pero con unas dosis de paranoia, suspense y terror que ya les gustaría a muchos de los directores que se tienen por maestros del género. Trasladando, además, la acción a la ciudad y por lo tanto acrecentando aun más la sensación de anomia, de anonimato y de alienación. Y además con un final impagable.
El tercer director en versionar la historia, que en España ni siquiera alcanzó las salas y fue directamente al mercado del video, fue Ferrara. El singular director de origen italiano demostró que no era buena idea sacarle de su infierno personal de drogas, violencia y crimen. Su aproximación a la obra de Finney, no obstante, merece al menos un visionado, aunque sea tan solo por haber trasladado la acción a un campo militar. ¿Qué escenario hay más alienante y despersonalizador para una invasión alienígena basada en la suplantación de personalidades?
Y así es como llegamos hasta Invasión, dirigida por Oliver Hirschbiegel al menos en parte (hasta que los productores decidieron sustituirle). Quizá por eso, cuando se ve esta película, se tiene la sensación de que funciona (mal)a dos ritmos. Por un lado parece haber una intención similar a la de Kaufman, centrarse en el suspense y por otro la de hacer una película de acción, con persecuciones, peleas y demás parafernalia más propia de Joel Silver o de los Wackowski (que al parecer tuvieron mucho que ver en el guión y probablemente en la inclusión de esas secuencias adrenalínicas).
Su única aportación novedosa es la de haber eliminado por completo las famosas vainas (detalle fundamental en la obra de Finney y en todas las versiones anteriores) ¡¡¡y sustituirlo por un virus!!! Como si no estuviéramos ya hasta el gorro de ver a gente contagiándose de todo tipo de bacterias y convirtiéndose en mala gente, cuando no en zombies directamente.
Sea como fuere, el resultado es el de una película que en absoluto sorprende a quien conoce la historia original, que no le sorprenderá con ningún giro y que no aprovecha un legado tan interesante como el de la obra de Finney, connotaciones políticas aparte, pues no olvidemos que para un amplio sector crítico es éste aspecto el que ha hecho grande la historia de Finney (a pesar de que él mismo negara intención política alguna en su relato, pero eso que importa ¿verdad?).
Invasión, sirve además para que Kidman encadene una nueva película más en lo que parece una racha demasiado larga de equívocos(es como si su compatriota Naomi Watts, le robara los papeles).

Concluyendo, para quienes tengan en ésta su primera aproximación a la historia de los ladrones de cuerpos, solo puedo compadecerlos (les han arruinado la función, pues ya saben demasiado como para disfrutar plenamente de las anteriores versiones) e invitarles de todas formas, a que vean alguna de las anteriores. Aunque sea para comparar y maldecir.

Trailers de las películas:

Versión Don Siegel
Versión Philip Kaufman
Versión Abel Ferrara
Ultima versión

jueves, octubre 25, 2007

AGRESION RACISTA EN EL METRO: EL CORTOMETRAJE MAS VISTO

Supongo que a estas alturas ya no debe quedar nadie con acceso a internet, televisión o móbil que no haya visto una o más veces el tristemente célebre cortometraje del agresor racista del metro. Y me refiero a él como cortometraje porque es lo que me parece. Fijaos que el formato no dista mucho del de Camera cafe. Un plano fijo (en este caso de los ferrocarriles de la generalitat catalana)en el que entran y salen personajes (en este caso tres)e interpretan su papel.
En este corto, como en cualquier narración, existe un planteamiento un nudo y un desenlace. A saber:

Planteamiento: Dos personas viajan en un vagon del ferrocarril. Son dos inmigrantes, una chica y un chico que se sientan separadamente. El resto del vagón está vacío, hasta que se detiene en una estación y entra otro joven que parece un poco exaltado hablando casi a gritos por su teléfono móbil. En un momento dado de su discusión por dicho aparato, se percata de la presencia de la chica. La chica que le había echado una mirada curiosa, aparta entonces la vista.

Aquí es donde estaría el punto de giro de esta historia, es decir, ese evento que hace que la narración cambie de dirección. En este caso, para pasar de un plácido viaje en metro a una película de acción violenta.

Nudo: El recién llegado, sin dejar de atender el móbil, la emprende a golpes con la chica. Primero unas bofetadas, luego le toca un pecho y luego le propina una patada y otra bofetada más. La chica protesta y se protege pero no se atreve a defenderse de otra forma. Es la chica en apuros. La acción se traslada ahora al tercer personaje, que habiamos olvidado, pero que está ahí, siguiendo toda la acción con los oidos. Hay tensión. ¿En que momento se decidirá a actuar? ¿Se quitará la ropa y veremos que se trata de un dibujo surgido de la MArvel? ¿Será más bien un héroe anónimo como los de la popular serie de TV? Pero... ¿y si es en realidad otro perverso como el del mobil y lo que hace es atacar también a la chica aprovechando el rebufo? Tenemos los pelos de punta. Sin embargo, lo que hace es mucho más terrible. Se queda quieto. No mueve ni un músculo. Si acaso la cabeza un poco silbando probablmente El puente sobre el rio Kwai.

Desenlace: el agresor se baja del vagón en la siguiente estación. La chica lo hace poco después. Lo que hace el tercero ya no tiene ninguna importancia. El cortometraje ha terminado. El malo ha vencido.

A pesar de ser un cortometraje sin final feliz, de escasísimo presupuesto, con actores noveles, rodado en un único plano secuencia, sin música ni edición, es decir, claramente anticomercial (casi de autor), es probablemente el film más visto en este y otros paises durante la última semana. ¡Que aprendan nuestros productores!

Me niego a colgar aquí un enlace al vídeo. Se que todos lo habeis visto.

miércoles, septiembre 26, 2007

GRINDHOUSE, UNA DOBLE SESION QUEBRADA




Tras un parón de varias semanas con motivo de mi reciente paternidad (aplausos) aquí vuelvo de nuevo para comentar no una, sino dos películas, en este caso las que conforman el díptico "Grindhouse" y que está compuesto por Planet Terror, de Robert Rodriguez y Death Proof de Quentin Tarantino.

Este par de películas componen un proyecto ideado por sus creadores, Tarantino y Rodriguez, que pretende ser un homenaje a las viejas sesiones dobles de cine que ambos veían en su juventud en las cochambrosas salas que, precisamente recibían el nombre de Grindhouses. Obviamente, este tipo de salas no ofrecían películas de muy alta calidad, mas bien al contrario. Su menú solía estar compuesto por películas de escasísimo presupuesto que solían distinguirse por estar llenas de acción (persecuciones de coches y motos, tiroteos,...), violencia (peleas a puñetazos o a cuchillo, artes marciales,...) y unas gotitas de sexo (mujeres de pecho generoso, algun desnudo,...).
En lo que parece un venazo nostálgico de estos dos frikis, se pusieron manos a la obra y convencieron a los productores habituales de Quentin para que financiaran el proyecto. La idea era que cada uno de los directores se encargaría del rodaje de una de las dos películas intentando ser fieles al espíritu de aquellos bodrios y, una vez fuera proyectadas, serían en sesión doble (todo como antiguamente) intercalando unos fake trailers (trailers de películas que no existen) entre ellas. Para esa labor, ellos mismos se pusieron manos a la obra e invitaron a direcotores coleguis para que hicieran sus propios trailers, en concreto se ocuparon de ello el responsable de Shawn of the dead, Eli Roth (Hostel) y Rob Zombie (Los renegados del Diablo).
Por lo tanto, Rodriguez y Tarantino, no tenían exactamente en su cabeza una película concreta. Ni siquiera dos. Tenían todo un proyecto, un espectáculo, que controlaban desde su inicio como idea hasta su última consecuencia, la proyección en las salas. Proyección que debía llevarse a cabo de una manera concreta e incluso en unos cines concretos.
El resultado, no obstante es que en Europa nos la jugaron. Los productores, amparándose en la estupida idea de que aquí no habíamos tenido Grindhouses (como si eso supusiera que nunca hemos visto dos pelis seguidas sin salir de una sala de cine) no ibamos a entender el espíritu de la obra en si, y nos las han vendido como dos películas distintas y separadas. ¿Qué ha ocurrido con motivo de ello? Que toda la gracia que tenía el proyecto en si se ha ido a la mierda. Lo que debía ser una doble sesión de desparrame y risas con los amigos se ha convertido en una exhibición de dos películas muy mediocres que son contempladas por aficinoados al cine en general con la misma atención que quien se traga una de Angelopoulos o Kiarostami.
Seamos realistas y olvidémonos de que son los directores de Pulp Fiction y Sin city respectivamente los que están detrás de todo esto; Planet Terror es un divertimento zafio disfrazado de homenaje a las viejas películas de ciencia ficción, con un humor burdo y un guión absurdo. Death Proof es una de acción a la antigua donde la primera mitad es aburridísima (dialogos interminables) y la segunda todo lo contrario, osea muy divertida. Pero ya está.
Es imposible disfrutar de estas películas si no se hace de la forma en que fueron proyectadas. ES como ir al piromusical y que tiren primero los cohetes y luego pongan la musica.
A los que puedan tener el más minimo interes en ver esta doble sesión de películas de serie B esta es mi recomendación: esperad a que salgan en DVD en un pack juntas tal y como se exhibieron en USA. Después llamad a unos cuantos amigos y comprad snacks y refrescos (o alcohol y marihuana, eso cada uno sabrá). Esa es la manera de ver Grindhouse. Cualquier otra cosa es perder el tiempo.

Trailers:

Planet Terror

">Death Proof

miércoles, julio 25, 2007

CARRERAS MALOGRADAS

Me da un poco de pena escribir esta entrada porque, al fin y al cabo, me obliga a hablar de gente por la que en algún momento sentí una cierta admiración y hasta respeto pero que, no se si por su culpa o por razones ajenas a su voluntad, han acabado decepcionandome mucho.
El por qué de la entrada surgió precisamente ayer, o mejor dicho, antes de ayer. Todo se debió a que por casualidad, consultando el EPG de la TDT (que mal suenan todas estas siglas) vi que en Antena Neox pasaban una película titulada "La isla misteriosa", que efectivamente estaba basada, según se informaba, en la clásica novela de aventuras de Julio Verne. Me llamó sobretodo la atención que el director de esta adaptación fuera Russell Mulcahy, quien parió en su opera prima la formidable "Highlander" (Los inmortales) pero que después de eso no había conseguido involucrarse en nada que valiera la pena; ahí están por ejemplo La momia, el mal nunca muere o Resurrection). Además, contaba en el reparto con Kyle McLachlan (Twin Peaks, Terciopelo azul,...), Gabrielle Anwar (Esencia de mujer, Secuestradores de cuerpos) y Patrick Stewart (Star Trek, X men,...). En definitiva, se merecía como mínimo que le echara un ojo.
Y eso fue lo que hice, aunque en lugar de metafóricamente me dieron ganas de echárselo pero literalmente. ¡Menuda basura! Me hizo recordar bodrios de semejante calibre tipo Dungeons & Dragons (también con actor malogrado, Jeremy "Eragon" Irons). Es que no había por donde cogerla. Los efectos especiales eran tan lamentables que hasta en la travesía inicial en globo se notaba que todo estaba grabado en estudio. Las criaturas de la isla no eran sino insectos que, a base de encuadrarlos en primerísimos planos se pretendía que pasaran por gigantes, los actores nunca miraban a donde se suponía que estaban, los diálogos eran lamentables, los decorados parecían de cartón piedra (lo eran, sin duda), el único barco pirata que se ve era más triste que el de Port Aventura, el vestuario lo venden en la tienda de disfraces de al lado de mi casa y las espadas eran cartón envuelto en papel de plata.
Ante tamaño despropósito del que, por cierto, al dia siguiente daban la segunda parte (pues era una de esas tv movies en plan "grandes relatos") hasta los episodios de Xena la princesa guerrera me parecen una obra maestra.
Lo más triste, y es aquí a donde quería llegar, es ver como gente como McLachlan o Stewart acaban participando en estos proyectos. No lo comprendo. No se si les engañan o realmente pasan apuros económicos. En el caso de Kyle quizá lo pueda entender porque cuando David Lynch dejó de contar con él no volvió a levantar cabeza pero en el caso de Stewart... pero si está en pleno auge con su papel de Dr. Xavier en X-men!!!!!
En fin, supongo que pasan a engrosar esa lista de artistas malogrados en las que ya figuran tantos y tantos nombres: Mathew Modine, Malcolm McDowell, Jeremy Irons, Renny Harlin, Mary Elisabet Mastrantonio, Julia Ormond, Sean Young, Geena Davis, Nicolas Cage,... y a poco que me descuide se les va a acabar uniendo hasta Anthony Hopkins, porque vaya telita las cosas que anda haciendo.

jueves, julio 19, 2007

PELICULAS PARA NO DORMIR: UNA CUESTION DE RITMO


Hace algunos meses publiqué una entrada sobre la serie de TV movies de terror americana llamada Masters of horror. Por ello, creo que vale la pena dedicar como mínimo el mismo espacio a este esfuerzo del cine español por adentrarse en el género encargando también una serie de películas a lo mejorcito de nuestros directores de fantástico (aunque no estén todos los que son).
El proyecto en si, auspiciado por Filmax como no podía ser de otra manera, y coordinado por Narciso Ibañez Serrador, se compone de seis películas de duración inferior a la hora y cuarto y destinadas directamente a la televisión. Cada una de ellas, como ya hemos dicho, dirigida por un director distinto que imprime su propia forma de entender el cine a la historia que le tocó en suerte.
Un resumen rápido de sus argumentos podría ser este:

-La habitación del niño (Alex de la Iglesia): una joven pareja se muda a una casa vieja en la que el marido acaba por descubrir de forma accidental (gracias al monitor vigilabebes que ha comprado) que existe un plano paralelo en el que mora su doppleganger. O tal vez es que está volviéndose loco.
-Para entrar a vivir (Jaume Balagueró): una joven pareja en busca de un hogar cae en las redes de una enigmática comercial que les conduce hacia un bloque de pisos muy apartado que dista mucho de ser la casa de sus sueños.
-La culpa (Narciso Ibañez Serrador): una mujer soltera y su hija entran a vivir en la casa-consulta de una doctora especializada en abortos. La propia protagonista, debido a las circunstancias, acabará sometiéndose a una de estas intervenciones apropiándose de ella un sentimiento de culpa de catastróficas consecuencias.
-Regreso a Moira (Mateo Gil): el protagonista de esta historia es un hombre maduro que regresa al pueblo en el que vivió su juventud atormentado por los remordimientos que le causan sus recuerdos sobre la relación que mantuvo entonces con una joven a la que se acusó de brujería.
-Adivina quien soy (Enrique Urbizu): el mundo interior de una niña está poblado por los míticos monstruos que ha visto en las películas y ha leido en las novelas, pero puede que esté empezando a confundir a esos monstruos con otros mucho mas reales.
-Cuento de navidad (Paco Plaza): una ladrona de bancos cae en las garras de un grupo de niños que deciden sacar partido de la situación, aunque no se den cuenta de que juegan con fuego.

Estas podrían ser las storylines de las peliculas y, así leidas, no suenan mal. Desgraciadamente y como ocurre con Masters of horror (sobretodo con la segunda horrible temporada), el resultado acaba dejando que desear.
En muchos de los foros en los que he entrado se tilda a la serie de Peliculas para dormir, y salvando el gracejo de dicha expresión lo cierto es que da en el clavo. La principal pega de estas películas está en su ritmo. Aunque todas ellas tienen un metraje inferior a la hora y cuarto, la mayoría se hacen largas, se arrastran hacia sus respectivos desenlaces. Es posible que el cine americano de terror, sobretodo el actual, nos haya acostumbrado a un ritmo más rápdo pero lo cierto es que estas Peliculas para no dormir dinamitan su propio potencial haciendo que pidamos la hora cuando apenas van por la mitad.
Sería injusto hablar de todas ellas como si de una sola se tratara, pues no hay comparación posible entre la película de Alex de la Iglesia con la de Narciso Ibañez o con la de Enrique Urbizu.
Aunque todos los directores han sabido imprimir su sello y la calidad técnica es indudable en todas ellas, la artística se resiente en algunos de los episodios, con actores que no parecen estar en su mejor momento o con niños a los que la interpretación les viene grande. Lo mismo ocurre con los guiones, pues no se le puede sacar el mismo partido a la historia de Urbizu que a la de Balagueró.
El resultado final es que vale la pena echarles un ojo pero que, puestos a seguir adelante con una nueva temporada (por así decirlo), sería interesante cuidar más las historias y no partir de una anécdota y alargarla para que ocupe una hora y pico. No podemos transformar el plano de Juan Jose Ballesta subiendo una cuesta o el del travellin hacia una ventana en un recurso narrativo en constante repetición porque, pierde toda su expresividad siniestra y acaba en el territorio del cachondeo al estilo El informal. Tampoco podemos (sobretodo teniendo en cuenta que solo son 6 películas las que componen el conjunto) recopilar seis historias en las que tres parten de que el protagonista se muda al lugar equivocado, dos tocan el escabroso tema de los abortos y dos más estan protagonizadas por niños (de hecho tres).
Necesitamos más variedad y más riesgo. El talento está ahí; se ve en cada plano y hasta en algunos hallazgos de guión. También en algunos actores (impagable la comercial psicópata de Para entrar a vivir).
Aunque solo sea por haber conseguido que Narciso Ibañez haya vuelto a ponerse detras de una cámara ha valido la pena (y eso que su trabajo no está a la altura de sus películas anteriores, como él mismo sospechaba que sucedería) y hay que intentar continuarlo.

miércoles, julio 11, 2007

JERICHO: NOS PUEDE EXPLOTAR EN LAS MANOS




Después de una campaña promocional no demasiado atinada, Telecinco ha estrenado finalmente "Jericho".
¿Y qué es "Jericho"? Pues nada menos que una serie de Tv americana que narra las vicisitudes de una población del interior de Estados Unidos (en Colorado, para ser exactos) que una mañana se despierta contemplando el estallido a varios kilómetros de una explosión nuclear. El caos que se desata a partir de ese momento y las dificultades para sobreponerse a una realidad que devasta la, hasta entonces, tranquila y unida comunidad agrícola, son el hilo conductor de sus episodios.

Jericho se enmarca con voz propia dentro del boom de excelentes series que han visto la luz durante los últimos cinco años. Estoy hablando de Perdidos, de Prison Break o de Héroes. No incluyo en este lote ni a CSI ni a House, por ejemplo, porque no se basan en una historia que se desarrolla episodio tras episodio sino que cada uno de ellos son en gran medida independientes.

El por qué de esta entrada en el blog se encuentra en lo ocurrido con la emisión de Jericho en los USA. Por si alguien no lo sabe y ya le encontró el gustillo a los dos primeros episodios emitidos por Telecinco (la pantalla amiga) el pasado martes, ésta serie está cancelada, es decir, que no se hacen más episodios. A pesar de disfrutar de un importante éxito durante la emisión de los primeros episodios, parece ser que la serie fue perdiendo fuelle (y audiencia) y finalmente se decidió suprimirla, y por lo tanto dejarla inacabada (tal y como sucedió con la muy interesante "Invasión"). Lo curioso del tema, y lo que ha hecho a esta serie legendaria más allá de su calidad, es el fervor con el que sus fans americanos han luchado por intentar resucitarla, invadiendo literalmente las oficinas de CBS con cartas llenas de Cacahuetes (sic) pidiendo su continuación. Cosa que de momento parecen haber conseguido puesto que el estudio se ha comprometido a realizar un mínimo de ocho capítulos más con los que cerrar la serie (dependiendo de la audiencia obtenida podrían ser más episodios) y no dejar así colgada una historia, que a priori, suena muy interesante.
La cuestión es, ¿qué hara telecinco si obtiene los mismos resultados? No hay que olvidar que Jericho se ha programado a la misma hora y dia que Cinco hermanos, otra serie americana que ha obtenido gran éxito en USA y que cuenta con Calista "Ally McBeal" Flockhart en el papel protagonista.
Yo personalmente no me veo enviando cartas a ninguna parte pero, ciertamente no me gustaría que esta serie me estallara en las manos.