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viernes, octubre 07, 2011

EVA; Inteligencia Artificial española


Si quedaba alguien que dudara de la profesionalidad de los técnicos cinematográficos españoles, cuando vea esta película se convencerá de que, en muchos de esos aspectos, el cine español juega en primera división.
Desde el minuto uno, desde los mismos créditos, “Eva” demuestra ser una película de gran producción en la que no faltan planos aéreos, profusión de exteriores en ambientes no exentos de complicación (parajes nevados, montañas,…), efectos especiales digitales de primer nivel, una secuencia de créditos bellísima, una estrella internacional como Daniel Brull de protagonista,…
El problema de todo lo dicho en el párrafo anterior es, que como ocurrió hace un par de años con “La huérfana”, de poco sirve una técnica impecable si el guión hace aguas o no se trabaja al mismo nivel que lo demás.

La película nos explica la historia de Alex, un genio de la robótica que abandonó un ambicioso proyecto en el que trabajaba para una universidad de prestigio; crear un niño robot. Su abandono, debido en gran parte a su incapacidad para relacionarse de forma normal con el resto de personas y sentirse más cómodo en soledad o fabricando sus propios animales de compañía (uno de los muchos guiños que contiene el film a obras claves de la ciencia ficción, en este caso concreto al personaje de J.F. Sebastian de “Blade Runner”), supuso también un corte de relaciones familiares (su hermano, también experto en robótica, y su padre) y sentimentales (su novia que también trabaja en el mismo campo). Su regreso a la ciudad le involucrará de nuevo en aquel proyecto que dejó inacabado y que tratará de completar con la ayuda de su sobrina, una niña llamada Eva a la que él ni siquiera conocía y que vive con su hermano y su exnovia, que ahora son pareja. Agobiado por su fama y por su incapacidad para gestionar sus sentimientos hacia sus colegas de profesión, familiares y demás personajes, el protagonista se refugiará en su trabajo mientras trata de recuperar a su amor de juventud, sin darse cuenta de las repercusiones que ambas tareas tendrán en su vida y la de los que le rodean.

Como ya he apuntado antes, la película contiene no pocos momentos en los que su director homenajea a películas claves del género. Pueden rastrearse fácilmente guiños a “2001 una odisea del espacio” (el momento en el que Eva realiza un importante descubrimiento gracias a su habilidad para leer labios), “El hombre bicentenario” (el robot asistente que interpreta Lluis Homar y que, pese a su sobrado talento, no nos hace olvidar la impagable composición que llevó a cabo Robin Williams en aquella película), “Blade Runner” (el gato robot que acompaña al protagonista, como ya había indicado, las piruetas con las que se presenta Eva y que recuerdan a la replicante Tris que interpretó Daryl Hannah)y, por supuesto, Inteligencia Artificial (el proyecto de niño robot, las palabras que al pronunciarse activan o, en este caso desactivan, algún proceso fundamental del robot,…). Pero una acumulación de referencias no son suficientes para aguantar una historia que pide a gritos más intensidad y dedicación en los aspectos de ciencia ficción propiamente dichos. Si desconectamos del género como la película nos obliga a hacer durante casi todo el segundo acto, lo que tenemos con tanta referencia es más una cuestión lúdica con la que sacar alguna sonrisa del público más connoisseur que una baza más con la que dar brillo a un guión de género sólido. Puede que funcione con la saga “Scream” pero allí la referencia es la clave sobre la que se argumenta toda la saga hasta el punto de que, como no se le hace ascos a la comedia sino al contrario, hasta la autoreferencialidad es bien recibida y fuente narrativa de las últimas entregas. Pero esto no es Scream.

Este año el Festival Internacional de Cinema de Catalunya homenajea la película de Spielberg/Kubrick “Inteligencia Artificial” y, si hay un film en el certamen que esté en sintonía con lo expuesto en aquélla, sin duda esa es Eva de Kike Maillo. Sin embargo, y aunque ambas películas parten de una premisa argumental muy parecida (la creación de un niño robot y las repercusiones que ello podría tener), la del dúo Spielberg y Kubrick buceaba directamente en las posibilidades que la ciencia ficción ofrecía ante un tema tan peliagudo, nos situaba en un futuro lejano poblado de robots más humanos que los humanos y nos hacía reflexionar sobre su existencia y la nuestra. La de Kike Maillo, en cambio, utiliza el tema de la inteligencia artificial como fondo sobre el que estructurar una historia muy distinta a aquélla pero mil veces vista antes, la del triángulo amoroso formado por dos hermanos y una sola mujer de la que ambos están enamorados. Dicho triángulo se contextualiza en un futuro mucho más próximo y, si me lo permiten, en muchos aspectos más plausible que el propuesto en I.A, lo cual lamentablemente no se aprovecha adecuadamente dentro de los parámetros de un género, la ciencia ficción, del que se espera algo más que servir como telón de fondo a una historia de amor, y mucho más cuando la película se nos presenta como el buque insignia de un Festival especializado en cine fantástico.
[SPOILER] Y probablemente lo peor de todo sea saber, desde el mismo momento en que aparece en pantalla, por qué es tan especial esa niña llamada Eva que tanto atrae al protagonista [FIN SPOILER]

domingo, octubre 11, 2009

INFECTADOS (CARRIERS); No es una película de zombies


Los hermanos Alex y David Pastor han dejado claro con esta película un par de cosas; la primera que tienen un gran talento para el suspense y una prometedora carrera cinematográfica por delante y, la segunda, que resulta prácticamente imposible realizar un film de género como éste sin rodarlo en Estados Unidos y con actores norteamericanos. ¿Por qué? Porque no nos creeríamos nada si no fuese así. Los americanos han colocado en nuestra imaginación toda una serie de escenarios, personajes y conceptos que pierden el sentido cuando se trasladan a otras latitudes, especialmente a la nuestra donde la acción y el suspense, si no está supeditado a cierto gracejo popular, no acaba de cuajar.

La historia de “Carriers” comienza con unos hermosos planos de apariencia casera (parecen grabados por una super ocho) en la que una familia compuesta por dos niños y sus padres juegan en la playa. De aquí, pasamos con un giro de cámara de ciento ochenta grados a una carretera desierta por la que circula un único vehículo. Este movimiento de cámara tan llamativo resulta perfectamente justificado narrativamente ya que a través de ese giro entendemos que la vida de esos personajes de la playa ha dado un giro total, que de la felicidad que veíamos en los niños y sus padres se ha pasado a todo lo contrario. Y de hecho, el resto de la película consiste en el viaje de esos mismos niños por carretera tratando de llegar hasta la misma playa en la que comenzaba la película, es decir, tratando de nuevo de alcanzar la felicidad perdida.
Pero, no vuelve a haber giro de cámara,…

“Carriers” se apunta a su manera al alubión, por lo visto inagotable, de películas apocalípticas pero no, y no nos confundamos, a las de infectados tal y como las entendemos cuando escuchamos este término (tan popular ya como el de ‘zombies’). La amenaza en esta película es un virus, en efecto, y aquellas personas que están infectadas son el peligro a evitar pero, al contrario que en todas las películas que tratan esta temática, la enfermedad no les ha vuelto brutales, ni caníbales ni más peligrosos que aquellos que aún no han sido contagiados. Se trata sencillamente de gente que sabe que no le queda mucho tiempo de vida y que necesitan desesperadamente ayuda o un poco de esperanza.
Los hermanos Pastor hábilmente colocan al espectador en el lado de unos pocos “supervivientes”, un grupo de cuatro jóvenes que no han sido infectados aún y que se las arreglan para seguir adelante tomando extremas medidas de precaución. Dichas medidas incluyen el no recoger a nadie, el no ayudar a nadie y, si es necesario, el quitar de en medio a aquellos que, infectados o no, se interpongan en su camino o se nieguen a entregarles algo que les sea necesario (gasolina, por ejemplo). Como ya explicara hace un par de años Haneke en su “El tiempo del lobo”, difícilmente se sobrevive sin pasar por encima de las demás.

Probablemente el punto flojo de “Carriers” sea su estructura que, inevitablemente, se ajusta exactamente al patrón de éste tipo de películas. Aunque el contexto es el de una “road movie” y puede analizarse como tal, la narración sigue los vericuetos del cine de terror por lo que encuentro tras encuentro el grupo se irá deshaciendo victimas de un asesino implacable; su propia compasión.

La pregunta que se nos plantea es ¿de qué sirve la supervivencia humana cuando ya no queda rastro de humanidad? ¿Vale la pena luchar por seguir vivo cuando se ha perdido todo lo que se amaba?
La respuesta de los hermanos Pastor sobre esta pregunta es sombría y obliga al espectador a tomar parte haciendo que se identifique con estos antihéroes que protagonizan el film, apartando de él a todos los demás personajes cuya ética o humanidad no están al nivel de la nueva situación que les toca vivir.

domingo, abril 05, 2009

MENTIRAS Y GORDAS; Fiasco y gordo


“Mentiras y gordas” trata de las vivencias nocturnas de un grupo de jóvenes cuyas vidas están más o menos conectadas entre si. Dos de ellos, los que podríamos considerar los protagonistas, son una pareja de chicos preuniversitarios que se plantean el dedicarse al tráfico de pastillas para sacarse unas pelas y poder ir al Festival de Benicassim. Si esto te ha recordado a “Requiem por un sueño” olvídalo, nada más lejos de la realidad. Aquí lo que importa es que uno de ellos ignora que el otro ha descubierto que es homosexual y que está enamorado de él. Por otro lado, la compañera de piso de este chico gay también acaba de descubrir su lesbianismo gracias a haber conocido a una chica en la discoteca que se ofreció a comerle “lo de abajo”. Esa discoteca está frecuentada por una señorita que es algo así como la camella oficial y que será la encargada de proporcionar las pastillas a los dos chicos de los que hablaba al principio, pero esta chica tiene sus propios problemas ya que su novio está en la cárcel y en realidad trapichea para sacar dinero para su fianza. A la pobre le pierde que es muy ligera de cascos y no sabe esconder el dinero. En esa misma discoteca se suele poner hasta arriba de todo un aspirante a estrella de la música que acaba de cortar con una chica porque se ha engordado más de lo que a él le gustaría, lo cual ha servido para que se enrolle a tope con la mejor amiga de ésta a sus espaldas… y en fin, por qué seguir.
“Mentiras y gordas”, a pesar de estar tocando constantemente el tema de la homosexualidad, de las drogas, de los hábitos nocturnos de los jóvenes, del sexo, de la mórbida preocupación por el peso de nuestras jóvenes y hasta de la amistad, en el fondo, no pretende ahondar en ninguno de esos temas y si lo pretende puedo asegurar que no lo consigue. La idea parece más bien la de subir al espectador en un carrusel de relaciones a cual más patética en la que todo el mundo engaña a todo el mundo, casi todos esconden algo y la mayoría se odian por lo que son o lo que acaban de descubrir que son (tragones compulsivos, mariquitas, traidores, drogadictos, camellos,…). Si los responsables de la película se hubiera decantado con firmeza por el drama, podrían haber sacado un producto interesante en la línea de “Historias del kronen” o, si hubieran reducido el número de personajes y se hubieran centrado en uno de los muchos temas que tocan quizá tendríamos una lectura apasionada, ya fuera a favor o en contra, de la problemática del consumo y/o el tráfico de drogas en los centros de ocio, por ejemplo. Sin embargo optan por trufar todo el relato y la mayoría de los acontecimientos con momentos de humor que confieren al relato una ligereza tal que no hace más que alejar al espectador de cuánto sucede en él y, si no fuera por la cantidad de tetas, culos y escenas de sexo incluídas en la película, se diría que lo que nos están pasando no es sino un capítulo largo de “Al salir de clase” o alguna serie por el estilo.
A esto contribuye enormemente la elección de los actores, la inmensa mayoría de los cuales proceden de series de tv actualmente en vigor. No es que hagan mal su papel, probablemente su trabajo sea lo más destacable de la película, pero se tiene la sensación de que han sido seleccionados más por su ambición y sus ansias de dar el salto al cine que por ser los más idóneos. Tal vez por eso, la gran mayoría, tiene que acabar mostrando anatomía en pantalla; mención especial para Ana de Armas quien parece emular a Penélope Cruz en “Jamón Jamón” pidiéndole a Hugo Silva que le coma las tetas y le chupe los pezones. Pero, sintiéndolo mucho por ella, Albacete y Menkes no son Bigas Luna.

Al final, lo más llamativo de esta mediocridad de película es la enorme taquilla que ha conseguido hacer en su primer fin de semana y la decepción enorme que se ha llevado la inmensa mayoría de los que pagaron por verla (rastread la red y buscad algún comentario positivo). ¿Qué ha empujado a todas esas personas, jóvenes en su mayoría, a seleccionar esta película de entre la oferta actual? ¿Es el tirón de sus actores? ¿Es la seguridad de ver sexo en pantalla? ¿No circula ya bastante sexo, y más explícito, por Internet? Si el cine americano puede asegurar la taquilla incluyendo una buena artillería de efectos especiales en sus películas, parece que el cine español siempre contará con la carne de sus jóvenes actores para lograr la misma meta. No veo otra explicación que la del puro morbo.
Quien quiera pensar que en el fondo estamos ante una película que refleja la realidad de nuestra juventud y que nos está haciendo partícipes de un mundo nocturno del que muchos estamos ya bastante alejados, adelante. Yo prefiero pensar que ese mundo que se nos muestra en “Mentiras y gordas” no es sino el propio mundo en el que se mueven sus responsables, el mismo que ya nos enseñaron en su no menos fallida “Mas que amor frenesí”; un mundo de drogas a todas horas, de sexo con cualquiera, de irresponsabilidad, de petardeo y de frivolidad. Y si no que me expliquen como justifican éticamente que la gordita sea rechazada por su novio y solo pueda tener sexo con otro chico después de que éste haya sido drogado previamente y sin su consentimiento. Creo que es un momento que solo en ese “mundo” en el que ellos se mueven podría verse como cómico en lugar de cruel.
El cine español ya se sabe, tiene un sanbenito. O hacemos películas de la guerra civil o postguerra, o hacemos dramas sociales o hacemos comedias de humor más bien grueso con carne de por medio.
“Mentiras y gordas” vendría a encajar dentro del tercer grupo, si bien no lo hace de una forma demasiado cómoda sino que, tenemos que retorcerla un poco para que se haga el hueco y no se nos desparrame hacia la segunda categoría. Ni es “Barrio” ni es “Boca a boca”. La película de Albacete y Menkes tiene aspecto de comedia pero fondo de drama, o dicho de forma menos poética, construye una comedia sobre acontecimientos dramáticos, y aunque en principio eso podría haber dado para un híbrido interesante, lo que en realidad han conseguido es que los momentos dramáticos den risa y los cómicos pena. Quién sabe, tal vez han inventado un género nuevo.

lunes, octubre 13, 2008

SITGES 15- PRIME TIME


Prime Time fue la última de las películas españolas a concurso que se pasó en el Festival de Sitges y, quizá para hacer algo de ruido o quizá porque realmente la distribuidora se puso cazurra, no pudo empezar con peor pie; nuevamente los acreditados de prensa tuvimos que pasar por el detector de metales y a enseñar nuestras bolsas (por si había alguna cámara de destrucción masiva oculta) consiguiendo, además de las críticas y los movimientos negativos de cabeza de cuantos estábamos allí, que don Carlos Pumares la emprendiera a voces con los responsables de seguridad (y razón no le faltaba).
Así que, con este ambiente, ya se pueden imaginar que uno se iba a mirar la película con unos ojos no muy amables, la verdad. ¿Qué peliculón nos tenía preparado el Festival que era necesario tanto registro? ¿Sería otra obra maestra como Repo! o The burrowers? Pues sí, en efecto eso era. (Esto es una ironía, por si acaso no se entiende).

Prime time parte de una idea más o menos original pero que a todos se nos ha pasado por la cabeza alguna vez. ¿Qué pasaría si los programas basura de la televisión llegaran en algún momento tan lejos como para mostrar la muerte en directo de alguien? Si el canal fuera de pago, ¿se abonaría mucha gente para verlo?
A partir de esta premisa se teje una historia típica de esas que consisten básicamente en meter a un grupo más o menos heterogéneo de personajes en un espacio muy reducido y esperar a que se despellejen. En esta ocasión, dicho despellejamiento se supone que viene a ser una especie de parodia/exageración de lo que ocurre en los programas de tipo “gran hermano”. Con el añadido, obviamente, de que aquí las nominaciones pueden acabar con la vida del nominado.

Como decía, la idea así contada no suena del todo mal, pero el problema es que la trama deviene predecible y, los personajes que son quienes han de aguantar el tipo en un escenario fijo y de escaso interés, apenas tienen fondo con el que trabajar.
Los personajes de cualquier guión carecerán de interés si no hay conflicto y si no se produce en ellos un arco de transformación. Esto último es primordial en los personajes principales y el mejor ejemplo de ello lo tenemos en nuestra obra literaria por excelencia, Don Quijote de la Mancha donde después de todas sus peripecias Quijote se Sanchiza y Sancho se Quijotiza (cualquiera que haya estudiado literatura en el instituto lo sabe).
Pues bien, los personajes principales de esta historia no sufren cambio alguno. Ni el interpretado por Leticia Dolera (la protagonista), ni el de su novio (que viene a ser como la sorpresa final pero se le ve venir de lejos), ni el de Pablo Puyol (que además le toca el cliché del soldado fascista), ni el de la mala de la función, etc,…

A partir de un concepto parecido se han urdido obras maestras como Naufragos, películas geniales como Cube y hasta entretenimientos aceptables como Saw 2. Desgraciadamente Prime Time no se puede encuadrar dentro de ninguna de esas categorías y, sintiéndolo mucho, no salvó el fiasco de este año en cuanto a premios recibidos por películas españolas en el Festival: cero patatero.

sábado, octubre 04, 2008

SITGES 01- SEXYKILLER


Pues bien, por fin llegué a Sitges y, aunque me he perdido dos dias con propuestas interesantes (Reflejos, Transiberian,...) hoy ya he podido comenzar a ver cine, aunque no mucho la verdad. REsulta que el pase de REpo! the genetic opera, que era el plato fuerte de la mañana se ha ido a la mierda por, según parece, un problema de seguridad. Al menos eso nos ha dicho el director del Festivla, Angel Sala, que ha tenido que aguantar las quejas y abucheos de la gente (ya que el pase de prensa estaba abieto además al público). Total, que en toda la mañana tan solo he podido ver Sexykiller que paso a comentar a continuación de forma breve. Tampoco da para mucho, la verdad.


El cine español hace ya muchos años que se liberó de sus complejos y no tiene miedo de producir todo tipo de películas. De hecho, en los últimos años estamos asistiendo a un goteo incesante (casi un chorro) de películas de misterio, terror y hasta ciencia ficción.
En Sexykiller hay todo eso y más. Sin embargo, la intención de esta película no es la de hacernos temblar, ni estremecernos ni maravillarnos. Sencillamente pretende hacernos reír jugando la baza de la parodia y las referencias cinematográficas.
Sus actores, la práctica totalidad, proceden de distintas comedias televisivas, su guión está lleno de detalles y guiños (muy obvios, nada rebuscados) a películas de terror en general y tanto el montaje como la banda sonora y el look de la película son desenfadados y rápidos.
El problema es que tanto parodiar y tanto jijijaja contra el cine de género (especialmente el hollywoodiense) acaba volviéndose contra la propia película que, sobretodo en su primera mitad, se hace cansina y se torna autoparódica. De hecho, es gracias al giro que se produce en su última parte que la película puede salvarse y hasta recomendarse, pues en ella están contenidos los dos o tres mejores gags del film.
La promoción de Sexykiller ha hecho hincapié en su baza argumental; la primera psychokiller femenina del cine, es española. No obstante, seamos realistas. Sexykiller no es REC, no se toma en serio a si misma y por lo tanto nadie la va a tomar en serio, ni cuando compre una entrada al iniciarse su carrera comercial en nuestros cines, ni cuando llegue el momento de entregar premios en este o cualquier otro Festival al que se presente. El personaje interpretado por Macarena Gómez, híbrido entre Hannibal Lecter (sic) y Paris Hilton según el guionista del film, no es más que una niñata a la que vemos matar a sus compañeros de clase a razon de uno cada diez minutos, pero carece de empaque y está totalmente al servicio de la comedia. En definitiva, tiene mucho de Paris Hilton y prácticamente nada (o absolutamente nada) de Hannibal Lecter. Además y por si fuera poco, ese dudoso honor de ser la primera psychokiller de la historia habría que discutirlo mucho porque, además de la horrenda secuela de American Psycho (donde la psicópata es una mujer), está la muy conocida, y además citada en Sexykiller, asesina de Viernes 13, es decir, la madre de Jason Vorhees.
En definitiva, estamos ante una película divertida aunque irregular, que sólo recomendaría como parte de una sesión doble o triple con otras joyas de nuestro género fantástico-paródico como “Acción mutante” o “La mujer más fea del mundo”.

jueves, noviembre 29, 2007

COREY FELDMAN, THE BIRTHDAY Y LOS CRÍTICOS FALSOS


No se por qué me ha venido hoy a la cabeza una experiencia que tuve ocasión de vivir hace un par de años en el Festival de Sitges (me niego a utilizar el pomposo nombre actual del evento).
Como en otras ocasiones, nos habíamos reunido allí toda suerte de pringaetes y frikis de los medios de comunicación más mediocres y con menos audiencia de Catalunya y España. Por supuesto tampoco faltaban los clásicos de toda la vida: el Gorina, el Pumares, el de Cinema 3 (coño, es que ahora no me viene el nombre).
La película que íbamos a ver para poder hacer luego nuestra crítica era una dirigida por un español pero con reparto internacional donde brillaba como actor principal Corey Feldman. Si, sí, Corey Feldman, el de Los Goonies, los Gremlins, Jóvenes ocultos y Papá Cadillac. Corey Feldman. La película se llamaba The birthday.
La cuestión es que el tal Corey, a pesar de ser un actor muy de capa caida, había conseguido el efecto que logra cualquier actorzuelo americano cuando viene a Sitges. Llenar la sala en la que pasan su película para poder luego ir a hacerle una entrevista o conseguir aunque sea un autógrafo. Por cierto que el muchacho vino con su novia que estaba bastante buena.
La cuestión es que cuando la película en cuestión llevaba como diez minutos, o quince a lo sumo, creo que no debía quedar nadie en la sala que no estuviera hartísimo de la voz de falsete con la que el personaje de Feldman parloteaba en los pasillos del hotel en los que transcurre la historia. Además, la película en si era aburridísima. De esas que te obligan a estar cambiando el culo de postura en la butaca y de mirar constantemente el reloj. Tanto es así, que yo creo que a partir de la media hora de proyección no habia nadie que no estuviera pensando qué narices le iba a preguntar al tal Feldman cuando le viera en la rueda de prensa. O como enfocar la entrevista personal si finalmente había huevos de pedírsela.
La cuestión fue, y he aquí el tema, que cuando todo el mundo salía asqueado de la sala agradeciendo que la película hubiera terminado por fin, el tal Corey Feldman y su novia (que estaba muy buena) se encontraba en las mismas escaleras esperando a la gente para intercambiar impresiones. ¿Y que hicieron todos esos críticos o aspirantes a? Pues, superado el susto inicial, ir a darle la mano, felicitarle, decirle lo bonita que había sido la película y sobretodo su actuación y, después, ponerle verde en su columna, radio, televisión local, página de internet, etc,...
El que suscribe, después de echarle unas miraditas a la novia (que estaba muy buena) se fue casa a ducharse.
Creo que a dia de hoy la película aún no se ha estrenado en España. Creo que ni en DVD... ¡Tampoco era para tanto! El otro dia pasaron Druidas en la tele.

PD: ¿Qué ha sido de Corey Feldman y su novia (que estaba muy buena)?

jueves, noviembre 22, 2007

Ha muerto Fernando Fernan Gómez y en la tele dan Gominolas

Nos ha dejado Fernando Fernán Gomez. Se ha ido, pero en la tele dan Gominolas. Se ha muerto un actor que ya era viejo cuando yo nací. Que ya era un clásico cuando aquí se decía pinícula en lugar de flim. Uno de los pocos que quedaban que podía enorgullecerse de tener en blanco y negro la mitad de su filmografía. Un hombre versátil como actor y como artista. Que destacó en todo cuanto puso la mano, incluso a la hora de despachar a algún importuno. Un hombre que no pretendiendo llamar la atención llenaba con su imponente presencia todo el espacio. Un viajero del tiempo que desde el mundo viejuno nos visitaba siempre que tenía ocasión. Seguirá haciéndolo para siempre en su legado cinematográfico y literario. Se ha ido. Ha emprendido ya extraño viaje a ninguna parte, pero en la tele dan Gominolas. Estaba mayor, dicen.

jueves, julio 19, 2007

PELICULAS PARA NO DORMIR: UNA CUESTION DE RITMO


Hace algunos meses publiqué una entrada sobre la serie de TV movies de terror americana llamada Masters of horror. Por ello, creo que vale la pena dedicar como mínimo el mismo espacio a este esfuerzo del cine español por adentrarse en el género encargando también una serie de películas a lo mejorcito de nuestros directores de fantástico (aunque no estén todos los que son).
El proyecto en si, auspiciado por Filmax como no podía ser de otra manera, y coordinado por Narciso Ibañez Serrador, se compone de seis películas de duración inferior a la hora y cuarto y destinadas directamente a la televisión. Cada una de ellas, como ya hemos dicho, dirigida por un director distinto que imprime su propia forma de entender el cine a la historia que le tocó en suerte.
Un resumen rápido de sus argumentos podría ser este:

-La habitación del niño (Alex de la Iglesia): una joven pareja se muda a una casa vieja en la que el marido acaba por descubrir de forma accidental (gracias al monitor vigilabebes que ha comprado) que existe un plano paralelo en el que mora su doppleganger. O tal vez es que está volviéndose loco.
-Para entrar a vivir (Jaume Balagueró): una joven pareja en busca de un hogar cae en las redes de una enigmática comercial que les conduce hacia un bloque de pisos muy apartado que dista mucho de ser la casa de sus sueños.
-La culpa (Narciso Ibañez Serrador): una mujer soltera y su hija entran a vivir en la casa-consulta de una doctora especializada en abortos. La propia protagonista, debido a las circunstancias, acabará sometiéndose a una de estas intervenciones apropiándose de ella un sentimiento de culpa de catastróficas consecuencias.
-Regreso a Moira (Mateo Gil): el protagonista de esta historia es un hombre maduro que regresa al pueblo en el que vivió su juventud atormentado por los remordimientos que le causan sus recuerdos sobre la relación que mantuvo entonces con una joven a la que se acusó de brujería.
-Adivina quien soy (Enrique Urbizu): el mundo interior de una niña está poblado por los míticos monstruos que ha visto en las películas y ha leido en las novelas, pero puede que esté empezando a confundir a esos monstruos con otros mucho mas reales.
-Cuento de navidad (Paco Plaza): una ladrona de bancos cae en las garras de un grupo de niños que deciden sacar partido de la situación, aunque no se den cuenta de que juegan con fuego.

Estas podrían ser las storylines de las peliculas y, así leidas, no suenan mal. Desgraciadamente y como ocurre con Masters of horror (sobretodo con la segunda horrible temporada), el resultado acaba dejando que desear.
En muchos de los foros en los que he entrado se tilda a la serie de Peliculas para dormir, y salvando el gracejo de dicha expresión lo cierto es que da en el clavo. La principal pega de estas películas está en su ritmo. Aunque todas ellas tienen un metraje inferior a la hora y cuarto, la mayoría se hacen largas, se arrastran hacia sus respectivos desenlaces. Es posible que el cine americano de terror, sobretodo el actual, nos haya acostumbrado a un ritmo más rápdo pero lo cierto es que estas Peliculas para no dormir dinamitan su propio potencial haciendo que pidamos la hora cuando apenas van por la mitad.
Sería injusto hablar de todas ellas como si de una sola se tratara, pues no hay comparación posible entre la película de Alex de la Iglesia con la de Narciso Ibañez o con la de Enrique Urbizu.
Aunque todos los directores han sabido imprimir su sello y la calidad técnica es indudable en todas ellas, la artística se resiente en algunos de los episodios, con actores que no parecen estar en su mejor momento o con niños a los que la interpretación les viene grande. Lo mismo ocurre con los guiones, pues no se le puede sacar el mismo partido a la historia de Urbizu que a la de Balagueró.
El resultado final es que vale la pena echarles un ojo pero que, puestos a seguir adelante con una nueva temporada (por así decirlo), sería interesante cuidar más las historias y no partir de una anécdota y alargarla para que ocupe una hora y pico. No podemos transformar el plano de Juan Jose Ballesta subiendo una cuesta o el del travellin hacia una ventana en un recurso narrativo en constante repetición porque, pierde toda su expresividad siniestra y acaba en el territorio del cachondeo al estilo El informal. Tampoco podemos (sobretodo teniendo en cuenta que solo son 6 películas las que componen el conjunto) recopilar seis historias en las que tres parten de que el protagonista se muda al lugar equivocado, dos tocan el escabroso tema de los abortos y dos más estan protagonizadas por niños (de hecho tres).
Necesitamos más variedad y más riesgo. El talento está ahí; se ve en cada plano y hasta en algunos hallazgos de guión. También en algunos actores (impagable la comercial psicópata de Para entrar a vivir).
Aunque solo sea por haber conseguido que Narciso Ibañez haya vuelto a ponerse detras de una cámara ha valido la pena (y eso que su trabajo no está a la altura de sus películas anteriores, como él mismo sospechaba que sucedería) y hay que intentar continuarlo.

jueves, enero 25, 2007

Victimismo cinematográfico

Hoy aparece un artículo en el diario El mundo, firmado por Maurizio Carlotti, el consejero delegado de A3 TV.

Al margen de que nos guste o no la emisora de TV para la que trabaja o simpaticemos con sus contenidos o presentadores, Carlotti demuestra en su artículo lo que opinamos algunos (muchos, creo yo) sobre lo que le ocurre al cine español.
Cito textualmente parte de lo que escribe:

"...el verdadero punto débil del cine español, en gran parte producido con presupuestos ridículos, al amparo de un sistema proteccionista de subvenciones públicas y privadas, que apuesta más por la cantidad que por la calidad, para nada expuesto a la prueba competitiva, y por ello, muy a menudo de insuficiente calidad industrial"

y antes de esto:

"... que el cine español es tan rico en talento como pobre de empresarios"

y tambien:

"Lo que hace diferente al cine de otras formas de expresión artística y cultural es su característica ineludible de producto industrial."


Y es que es así de claro, señores. Basta ya de tanto victimismo amparandonos en el cine americano que nos come, que nos obliga a comprar y exhibir sus películas... Si tuviéramos una industria cinematográfica importante, no sólo no sufriríamos el acoso americano sino que seríamos nosotros los que podríamos llamar a las puertas de otros paises con propuestas cinematográfica.
Sólo quien ha conseguido hacerse lo suficientemente poderoso como artista y creador de cine (Pedro Almodóvar, Jose Luis Garci, Fernando Trueba,...) puede hoy hacer las peliculas que le apetecen con el dinero que sus propias productora invierte y que no depende de una determinada subvencion ministerial, sino de los propios criterios artisticos de la producción.

No podemos aspirar a hacer un cine competitivo si nuestros cineastas dependen de un presupuesto ínfimo para llevar a cabo sus películas. No podemos recurrir a leyes que obligen a las cadenas de televisión a invertir dinero en producción cinematográfica porque, como el propio Carlotti dice en su artículo:

"no se entiende por qué para financiar el déficit de la industria del cine tienen que intervenir las televisiones privadas y no, por ejemplo, la banca, las compañía de telecomunicaciones o las eléctricas, que ganan considerablemente más que las cadenas privadas; ni se explica por qué la intervención debe ser para defender el cine y no para fomentar la música sinfónica, para difundir la ópera lírica o para relanzar el teatro o las artes circenses"

El cine es arte y negocio. No todo el cine es arte. Pero todo el cine es negocio. Al menos todo aquel que aspira a exhibirse en las salas COMERCIALES (dejo fuera por tanto los experimentos visuales o las grabaciones familiares para disfrute más o menos doméstico).
Las majors amercianas nacieron del sistema de estudios de los años treinta y cuarenta en Estados Unidos, y algunos de sus promotores eran los mejores cineastas de entonces (Charles Chaplin, por ejemplo). Claro está que hoy las cosas son diferentes y en el sistema de estudios americano hay todo tipo de productores, algunos de ellos sin la menor idea de lo que es el cine. No obstante, todos hacen negocio. Y gracias a ello, cada año nos brindan un puñado de películas que son valoradas a nivel mundial como autenticas obras de arte. Algunas más espectaculares, otras menos, pero todas con el presupuesto ajustado a las necesidades de la producción.
Si empezamos a ver el cine como un negocio, algún dia podremos hacer arte con sus beneficios. Intentarlo al revés nos reportará alguna alegría de tanto en tanto, igual que ahora, sobretodo porque haremos la valoración partiendo de las carencias de producción (típico comentario de, para el dinero el que esta hecha es muy buena...)pero no colocará nuestro cine en el lugar que le corresponde por talento. Es el caso de Alastriste, por ejemplo. Es la demostración clara de que cuando hay una historia interesante y una producción importante detrás, el espectador responde. Pero incluso aquí, nadie se atrevió a poner toda la carne en el asador. Y una película que debería haber gozado del presupuesto de El reino de los cielos, se quedó a medio camino y el resultado, en consecuencia, también. Támbién es el caso de Torrente, porque nos guste o no Santiago Segura es parte de nuestro Star system y es un valor comercial tan aprovechable como lo es Ben Stiller para el cine americano.

Abandonemos el complejo de inferioridad y hagamos cine. Pero como Dios manda.

lunes, enero 22, 2007

Yo soy la Maria Antonieta



La última película de Bigas Luna cuenta la historia de una adolescente del extrarradio (que es como la nueva convención para referirse a los barrios bajos, de toda la vida) con la cabeza llena de pájaros y de sueños dificilmente realizables. En su búsqueda de la fama y el estrellato que la saque de su decrépito vecindario y además le haga encontrar un amor que sea realmente de fiar, se va topando con la dura realidad actual; que no hay triunfo sin esfuerzo y que cualquiera se aprovecha de los demás para conseguir medrar socialmente (eso que cantaban Eurythmics y luego con una intencíón aun mas malsana Marilyn Manson: Some of them want to use you, some of them want to be used by you, some of them want to abuse you, some of them want to be abused...). Y de eso están hechos los dulces sueños.

Ahora se estrena en España la última película de Sofia Coppola, esa joven que sorprendió a propios y extraños con Lost in Translation y que ya habia llamado la atención con su opera prima, Las virgenes suicidas.
En esta ultima película llamada Maria Antonieta, se nos narra la historia de una adolescente, con muchos pájaros en la cabeza que sale de su Austria natal (presentada como un lugar soso y austero, increiblemente oscuro) para encontrar al que cree su amor y su felicidad en Francia. Allí, tendrá que comprobar que no todo es tan fácil y que ser feliz conlleva también un gran esfuerzo. Aunque seas coronada reina y te colmen de atenciones. O quizá precisamente por eso.

En el fondo, creo que ambas películas tratan exactamente de lo mismo. Ambas son una exploración de la adolescencia, especialmente la feminina. En ambas películas la protagonista se debate entre hacer lo que se supone que debe (La Juani tiene que mantener su trabajo de mierda para poder ocuparse del borracho de su padre, y Maria Antonieta debe procurar un hijo para que así se fortalezcan las relaciones entre Austria y Francia) y lo que realmente quieren. ¿Y que quieren? Pues lo que cualquiera cuando es joven. Divertirse. No tener preocupaciones. Soñar con el futuro y con lo hermoso que será cuando llegue. Imaginar que el mundo es perfecto y que está hecho para nosotros, y si no es así, olvidarnos de que existe un mundo mas alla de nuestro círculo más intimo, más alla de Versalles o de mi habitación de motel barato en Madrid, según el caso. Buscarnos una amiga que comparta nuestras ideas y ya de paso que nos empuje para reafirmarnos. Y jugar. Y reir.
Es probable que en el transito de esos años, se cometan muchas locuras y se haga sufrir a los que están a tu alrededor (tu familia [Juani], tu pueblo [Maria Atnonieta]) pero que le vamos a hacer. Solo se es joven una vez en la vida.

La crítica y gran parte del público se ha quejado de que no se viera en la película la ejecución de Maria Antonieta o no se mostrara lo que ocurría en el pueblo, acusando a Sofia de haber pecado de frívola. Pero en mi opinión eso sería tan descabellado como acusar, no se, a Spielberg de no enseñar el drama de los soldados en guerra en su película La lista de Schindler. La película de Sofia no trata del sufrimiento del pueblo ni de los peligros de dejar a un pais al socaire de unos reyes tan jóvenes. Trata, sencillamente de la dureza de la adolescencia. Probablemente la etapa más egoista de la vida de cualquier persona, donde poco más existe que el ego y la búsqueda de la autosatisfacción, por encima de lo que sea.
¿Y por qué no matan a Maria Antonieta al final de la película?. ¿Por qué no vemos a la Juani realizar una felación a ese repulsivo productor para conseguir su prime trabajo? Sencillamente porque el final ya lo conocemos. No es necesario mostrarlo en pantalla. Maria Antonieta abandonará la adolescencia en el cadalso y La Juani no podrá evitar siempre tener que hacer uso de sus encantos para encontrar su sitio. Pero eso no hay por qué mostrarlo, basta con la insinuación y el espectador inteligente puede compeltar por si solo la secuencia. Si han de perder su adolescencia, lo harán en off. Algo tan vulgar como la madurez (que es la antesala de la vejez y la muerte) no resulta atractivo ni cool. La Juani subiéndose de nuevo en el tren, volviendo a autoconvencerse de que es capaz de cualquier cosa (quizá ahora sí a CUALQUIER cosa) y Maria Antonieta despidiéndose en su carroza de los jardines del palacio de Versalles, el único mundo que conocía. Ambas terminan en un viaje, el que les aleja de su adolescencia y les enfrenta a sus responsabilidades.

Detalle:
La crítica ha hecho especial hincapíé también en la película de Sofia en lo referente al uso de la musica moderna en un film de epoca (como si esto fuera algo que no se hubiera visto ya varias veces en peliculas de mucha peor catadura). Una vez mas, lo que en otros films no era sino una 'frikada', ha sido utilizado con un sentido narrativo concreto y dicha música acompaña de forma perfecta a la película sobre Maria Antonieta. Porque no es la historia de una princesa dieciochesca, sino de todas las princesas del mundo, incluso de las que viven en el extrarradio y se llaman Juani. Sinó, de que iba a tener en su ropero junto a los zapatos de época unas converse all star... ¿o es que pensaban que también eso era gratuito?