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domingo, marzo 15, 2009

SLUMDOG MILLIONAIRE; ¿Quién quiere ser desgraciado?


Al principio se llamaba “50x15”, en alusión a los cincuenta millones que te podías llevar si contestabas quince preguntas correctamente. Más tarde, pasó a llamarse “¿Quién quiere ser millonario?” que era el nombre con el que se conocía al concurso en todo el mundo aunque, las reglas seguían siendo las mismas; contesta quince preguntas tipo test (con cuatro respuestas posibles) y con la única ayuda de tres comodines, el de la llamada de teléfono, el del público y el del cincuenta por ciento.
La historia que se nos cuenta en “Slumdog millionaire” (literalmente “Perro barriobajero millonario”) es la de un pobre miserable nacido en los suburbios de Mumbai que, después de una vida llena de penurias, delincuencia y desgracias, consigue un trabajo de escasísimo nivel y mal pagado pero que, por un azar del destino, le permite participar en el famoso concurso televisivo y, lo que es más asombroso, ganarlo.
Cuando me enteré de que esta película la dirigía Danny Boyle en seguida me hice mis propias cábalas; se tratará de algo interesante en su planteamiento, entretenido en su desarrollo y fatalmente resuelto. Al menos así es como habían funcionado las películas del director británico hasta la fecha. Ahí están “28 dias después”, “Sunshine” y, sobretodo, “La playa”. Por si esto fuera poco las primeras críticas que escuché sobre la película la atacaban directamente aunque por otros motivos. Al parecer, Boyle presentaba una imagen idílica de los poblados y suburbios pobres de la India, algo en plan “que pobres somos pero que felices”. Y yo ya me estaba esperando ver un montón de gente bailando a orillas del Ganges con sedas de colores y cantando “del pita pita de” o como demonios se escriba.

Por suerte nada de eso hay en la película (salvo en los créditos finales). Puedo asegurar después de haber visto la película que no entiendo a la gente que llegó a esa conclusión a no ser que haya estado allí y la realidad sea aun más espantosa de lo que ya muestra el film.
Estamos acostumbrados a ver películas que se desarrollan en ambientes parecidos aunque casi siempre en América del sur. Me refiero a “Ciudad de Dios”, a “Rosario Tijeras”, a “Tropa de Elite”, a “La vendedora de rosas” o a “La virgen de los Sicarios”, por mencionar algunas. Todas ellas tienen en común, más allá de la historia que explican, la de mostrarnos una realidad tremenda, la que viven miles de personas cada día, desde que nacen y hasta que mueren, envueltos en la miseria, las drogas baratas y mortales, las armas como juguetes, el hambre, la mendicidad, las agresiones, peleas y altercados constantes, la prostitución infantil, las violaciones, la policía corrupta y brutal,… Ahora, gracias a esta película, sabemos que en la India las cosas no están mucho mejor. Más allá del Taj mahal, del poderío nuclear y de la prolífica industria cinematográfica, se encuentra un país devastado por la miseria, por los niños mendigos o trabajadores, por las escuelas superpobladas y por horrores inenarrables.
Si tal y como había oído, toda esa realidad se hubiera enmascarado a lo Bollywood con canciones, colorido y demás parafernalia, es muy probable que yo mismo me encontrara ahora mismo echando pestes de esta película a la que le tenía ganas por haber arruinado las posibilidades de encumbrar este año a David Fincher, por el que siento una simpatía mayor que por Danny Boyle. Pero no es así. “Slumdog millionaire” muestra una realidad dura y sombría en la que no faltan algunos detalles de humor que son más fruto del patetismo (ese niño cubierto de mierda de arriba abajo en busca de un autógrafo) que de felicidad pero, sobretodo, bastantes momentos de una sordidez y crueldad que cuesta ver en Hollywood y mucho menos recibiendo premios.

La película, que está contada a base de flashbacks a partir del momento en que el protagonista lleva catorce preguntas acertadas y es detenido por la policía al ser sospechoso de estar haciendo trampas, plantea sobre el espectador una cuestión a la manera del propio concurso: ¿cómo es posible que un tipo como este pueda estar a tan solo una pregunta de ganar los veinte millones de rupias a los que otros muchísimo más listos que él ni se han acercado?
Probablemente esta sea el interrogante más intrigante de la película y sobre el que muchos se lanzarán cuestionando su verosimilitud: ¡un pillo sin oficio ni beneficio no puede ganar un concurso de preguntas! ¡pero si ni siquiera fue al colegio! ¿Qué puede saber? Se trata de acabar con toda su desdicha de un plumazo para proporcionar el típico “happy end” a la película, etc,…
La respuesta podríamos encontrarla en la propia versión española del concurso. Recuerdo que, la persona que consiguió los cincuenta millones (no se si ha habido más ganadores) se enfrentó en una de las últimas preguntas a la siguiente cuestión: ¿Qué son los “otentotes”? El concursante se rió ante aquella pregunta y dio la respuesta sin tener que usar ningún comodín. Cuando el presentador, Carlos Sobera, le preguntó como es que sabía la respuesta a algo así (por los estudios que tenía no parecía probable que pudiera conocerla sin recurrir a algún comodín), su explicación fue que conocía la solución gracias a los tebeos de “Mortadelo y Filemón” ya que, en uno de ellos, los conocidos agentes de la TIA deben pronunciar una clave secreta para entrar al cuartel general y dicha clave era: “Esos tíos con bigote tienen cara de Otentotes”. Dicha rima le sirvió para atar cabos y llegar a la respuesta correcta. Aquí podeis ver el momento en que acierta la última pregunta. Y si algo tan casual le permitió conseguir los cincuenta millones… ¿por qué no le iba a pasar lo mismo al protagonista de la película? En definitiva, que ante la pregunta que se le hace al público, la única respuesta posible es:
d) estaba escrito

Tampoco nos llevemos a engaño. Para mí, “Slumdog millionaire” ha sido una sorpresa agradable pero no es sino la película que ha ganado los oscars este año. Como en tantas otras ocasiones, la vida comercial y el recuerdo que dejará en nosotros se desvanecerá poco a poco y dentro de un par de años ni siquiera tendrá cabida dentro de una conversación cinéfila sobre las mejores películas de los últimos tiempos. Su destino es el de “Chicago”, “Traffic” o el de “Crash”. Los mismos premios que las encumbraron las acabaron enterrando. ¿Quién se acuerda hoy de ellas?

lunes, octubre 13, 2008

SITGES 15- PRIME TIME


Prime Time fue la última de las películas españolas a concurso que se pasó en el Festival de Sitges y, quizá para hacer algo de ruido o quizá porque realmente la distribuidora se puso cazurra, no pudo empezar con peor pie; nuevamente los acreditados de prensa tuvimos que pasar por el detector de metales y a enseñar nuestras bolsas (por si había alguna cámara de destrucción masiva oculta) consiguiendo, además de las críticas y los movimientos negativos de cabeza de cuantos estábamos allí, que don Carlos Pumares la emprendiera a voces con los responsables de seguridad (y razón no le faltaba).
Así que, con este ambiente, ya se pueden imaginar que uno se iba a mirar la película con unos ojos no muy amables, la verdad. ¿Qué peliculón nos tenía preparado el Festival que era necesario tanto registro? ¿Sería otra obra maestra como Repo! o The burrowers? Pues sí, en efecto eso era. (Esto es una ironía, por si acaso no se entiende).

Prime time parte de una idea más o menos original pero que a todos se nos ha pasado por la cabeza alguna vez. ¿Qué pasaría si los programas basura de la televisión llegaran en algún momento tan lejos como para mostrar la muerte en directo de alguien? Si el canal fuera de pago, ¿se abonaría mucha gente para verlo?
A partir de esta premisa se teje una historia típica de esas que consisten básicamente en meter a un grupo más o menos heterogéneo de personajes en un espacio muy reducido y esperar a que se despellejen. En esta ocasión, dicho despellejamiento se supone que viene a ser una especie de parodia/exageración de lo que ocurre en los programas de tipo “gran hermano”. Con el añadido, obviamente, de que aquí las nominaciones pueden acabar con la vida del nominado.

Como decía, la idea así contada no suena del todo mal, pero el problema es que la trama deviene predecible y, los personajes que son quienes han de aguantar el tipo en un escenario fijo y de escaso interés, apenas tienen fondo con el que trabajar.
Los personajes de cualquier guión carecerán de interés si no hay conflicto y si no se produce en ellos un arco de transformación. Esto último es primordial en los personajes principales y el mejor ejemplo de ello lo tenemos en nuestra obra literaria por excelencia, Don Quijote de la Mancha donde después de todas sus peripecias Quijote se Sanchiza y Sancho se Quijotiza (cualquiera que haya estudiado literatura en el instituto lo sabe).
Pues bien, los personajes principales de esta historia no sufren cambio alguno. Ni el interpretado por Leticia Dolera (la protagonista), ni el de su novio (que viene a ser como la sorpresa final pero se le ve venir de lejos), ni el de Pablo Puyol (que además le toca el cliché del soldado fascista), ni el de la mala de la función, etc,…

A partir de un concepto parecido se han urdido obras maestras como Naufragos, películas geniales como Cube y hasta entretenimientos aceptables como Saw 2. Desgraciadamente Prime Time no se puede encuadrar dentro de ninguna de esas categorías y, sintiéndolo mucho, no salvó el fiasco de este año en cuanto a premios recibidos por películas españolas en el Festival: cero patatero.

domingo, julio 27, 2008

EXPEDIENTE X, CREER (que continuará) ES LA CLAVE


La primera pregunta que me hice al enterarme del estreno de “Expediente X, creer es la clave” ("Xfiles 2" a partir de ahora) fue: ¿por qué ahora? Y la verdad, después de haberla visto aún no tengo claro si puedo contestar a esa respuesta aunque tengo una teoría que me gustaría compartir con vosotros.
La serie dejó de producirse hace ya seis años y la incursión de Expediente X en el cine, la única sin contar la que nos ocupa, se estrenó hace nada menos que diez Así pues, ¿no es un poco tarde para resucitar a estos personajes? A partir de lo visto en "Xfiles 2" diría que, no solo es tarde, sino que el propio creador de la serie y director de la película, Chris Carter, es muy consciente de ello.
Expediente X, la serie, desembarcó en televisión en un momento realmente bajo para las series. En aquellos entonces dominaban el tubo catódico los culebrones y las telecomedias y casi nadie apostaba por una serie de ficción. El riesgo valió la pena y Expediente X se convirtió en un fenómeno seguido por millones de fans en todo el mundo y que, de alguna manera insufló nueva vida a argumentos para series que llevaban adormecidos mucho tiempo. En España, por ejemplo, convivían Expediente X con resposiciones interminables de “Cosas de casa”, “El coche fantástico” o “Los vigilantes de la playa”. El revulsivo que supuso tener una serie en prime time nocturno y lograra éxito hizo que muchas cadenas se replantearan la idea de apostar por la ficción como forma de entretenimiento para las noches.
Pero todo esto es parte del pasado y, por muy fresca que fuese la propuesta de Expediente X, la serie, la fórmula se agotó. Cuando los casos paranormales comenzaban a no ser todo lo interesantes que debían se comenzó a ahondar en una trama que involucraba al gobierno y a extraterrestres con abduciones y experimentos secretos. La relación entre la pareja protagonista, centrada en una tensión sexual en constante aumento, llegó también a un límite más allá del cual nadie quería llegar pero cuyo mantenimiento dejaba de ser creíble. Y así fue como llegó “Expediente X, enfréntate al futuro”, desembarco de la serie en pantalla grande por todo lo alto, con gran presupuesto, secuencias espectaculares y con una trama que desarrollaba y continuaba la línea argumental principal de la serie.
A pesar del éxito de taquilla, no hubo secuela. Los años pasaron y la serie continuó en televisión perdiendo cada vez más espectadores al no resistir más la carga de los años, las propuestas alternativas y, sobretodo, la fuga de David Duchovny en su fallida aventura cinematográfica que obligó a los responsables de la serie a sustituirle por un actor que, pese a su buen trabajo, remató un producto ya moribundo.
Y ahora nos encontramos aquí, con una nueva película que cuenta con los protagonistas de siempre, una trama mucho menos espectacular y más parecida a una especie de capítulo largo de la serie, como si no hubiera pasado nada.
El argumento (aviso para los que no quieran seguir leyendo) sería ciertamente interesante para un capítulo más de la serie pero, para hacer una película de dos horas, se queda un poquito escaso. Un hombre, homosexual, necesita urgentemente ser sometido a una especie de transplante o morirá. Su pareja, consciente de que no podrá salvarle la vida si no actúa al margen de la legalidad decide someter a su compañero a una cirugía experimental con la ayuda de unos doctores rusos de lo más siniestros. La cirugía consiste en trasplantar la cabeza de su amigo al cuerpo de una mujer que esté sana previa decapitación. Es por ello que, ni corto ni perezoso, comienza a secuestrar mujeres de cuyos cuerpos se va deshaciendo ocultándolos bajo el hielo en sucesivos intentos por lograr que su pareja viva y lo haga además en el cuerpo de una mujer.
Aunque todo el tema del experimento ya es de por si bastante espeluznante, supongo que, dado que no sabemos nada de ello casi hasta el final de la película, era necesario incluir algún elemento más sobrenatural para que pudiéramos realmente hablar de un Expediente X. Ese elemento lo proporciona un párroco pederasta (sic) que, curiosamente, recibe unas extrañas visiones de las chicas secuestradas, ya sean vivas o muertas, y que decide ayudar al FBI a encontrarlas. Y aquí es donde entran nuestros protagonistas, Fox Mulder y Dana Sculli.
Ninguno de los dos es ya del FBI, ninguno de los dos se dedica a lo que se dedicaba antes. Ambos están enfrascados en asuntos personales que consisten, fundamentalmente, en tratar de devolver la vida a la gente que han perdido (la hermana de Fox) o a la que están a punto de perder (el niño paciente de Dana). Como especialistas en estos temas, los del FBI recurrirán a ellos para resolver el misterio y estos aceptarán porque, una vez más, sentirán la necesidad de salvar la vida de esas chicas como una forma de proyectar sus propios anhelos.
La película se convierte pues en una trama de investigación en la que se invita al espectador a entrar en el juego de ¿crees o no crees? de la mano del crédulo Fox y de la pragmática Dana. Vamos, lo de siempre. Todo ello aderezado con algún toque de humor marca de la casa (los tonos principales de la sintonía de la serie cuando la cámara nos muestra una foto de George Bush en el edificio del FBI), con sorpresas sobre como ha evolucionado la relación de los protagonistas durante todo este tiempo, y con algún momento terrorífico no demasiado inspirado (los cuerpos bajo el hielo no son precisamente un hallazgo de originalidad).
Así pues, con tanta gente en la serie tratando de salvar la vida de otros me ha sido imposible no configurar en mi cabeza esa teoría de la que hablaba al principio del comentario. ¿Y si en realidad toda esta película, interesante pero floja, no busca en realidad sino devolver la vida a unos personajes que todo el mundo había dado por muertos? En la película, Dana Sculli acaba cayendo en el mismo dilema que el hombre al que persigue, al someter a un gran dolor a su paciente aplicándole una cirugía experimental por negarse a aceptar la idea de que no hay remedio posible. Ni Dana, ni Fox ni el malo de la película pierden la esperanza de recuperarlos. ¿Es eso lo que le ocurre a Chris Carter? ¿Es este un intento por revivir a los personajes y a la serie o justo lo contrario? ¿Cree, tal vez, que no recibieron el entierro que merecían?
Cuando acabó la proyección del film y comenzaron los títulos de crédito, un servidor se intuyó algo raro. Normalmente acostumbro a quedarme hasta que terminan pero, cuando los rótulos no son sobre negro, lo hago siempre. Y efectivamente, antes de que pasaran las últimas letras por la pantalla Carter nos regaló unas últimas imágenes en las que Dana y Fox navegan en un mar azul caribe a bordo de un bote de remos en dirección a una isla y, con un plano aéreo lleno de desparpajo (no le importa que se vea la sombra del helicóptero), permitió que ambos personajes (o actores) nos saludaran con la mano. La pregunta es ¿nos están diciendo hola o adiós?

martes, febrero 05, 2008

MALA TELEVISIÓN, TELEVISIÓN MALA


Cuando apareció la televisión, el cine sufrió una auténtica crisis. Ahora, con los sistemas de cine en casa, las grandes salas vuelven a notar el azote de las pequeñas pantallas. Quizá por eso los aparatos de televisión siempre son, en las películas de terror, un objeto peligroso e inquietante y, muchas veces, el encargado de propagar el mal o, directamente, su fuente.
El televisor, como aparato receptor de ondas, ha sido utilizado en varias ocasiones como mecanismo con el conectar con el más allá, por ejemplo. Pero también ha habido películas que han utilizado a la televisión como aparato en el que mostrar los más descabellados y atroces programas, en lo que podría ser una anticipación del devenir de nuestra parrilla televisiva. Si hace diez o quince años era extraño ver a gente golpeándose o insultándose en un plató, hoy es algo bastante común, por ejemplo. Tampoco nos son ajenos los programas concurso donde, de alguna manera, se humilla o se agrede al concursante, aunque sea sin causarle daños físicos. ¿Quién dice que esta escalada no nos llevará a ver, en un futuro no muy lejano, programas y concursos aún más duros y violentos?
Por lo pronto, y en este sentido, podemos recordar la película "Rollerball", que hace unos años tuvo su propio y triste remake, y que ya nos mostraba el éxito que podía tener la exhibición de una competición deportiva en nuestras pantallas. Especialmente si había una buena dosis de violencia en ella. También podríamos recordar los cortes que Paul Verhoeven introdujo en Robocop o en Starship Troopers, donde la televisión estaba inundada de violencia, desde los anuncios publicitarios hasta las noticias y el resto de la programación. En esta misma línea, Arnold Schwarzenegger protagonizó a finales de los 80 Perseguido, adaptación más o menos libre de un relato de Stephen King, en el que un concurso de televisión da la posibilidad a algunos reclusos seleccionados de recuperar su libertad a cambio de participar en él. Todo muy progresista, de no ser porque en dicho concurso deberán huir de sádicos armados con sierras mecánicas, lanzallamas y demás instrumental homicida mientras el público aplaude y apuesta para saber cuál de esos asesinos acabará antes con el concursante.
Esta misma vertiente de los programas concurso sádicos fue aprovechad también, aunque en tono de comedia, en la película "Permanezca en sintonía" con John ritter de protagonista.
En un tono más perverso (y pervertido) David Cronenberg nos mostró la capacidad de hipnosis que puede tener la violencia contemplada en una pantalla de televisión en su clásico Videodrome. En esta ocasión, será un productor de televisión el que sintonizará de forma accidental con una extraña emisión en la que se exhiben toda clase de atrocidades a las que queda enganchado como espectador, hasta el punto de acabar formando parte de la emisión (y del emisor) en lo que es una de las mayores muestras de la corriente artística denominada como “nueva carne”. Para el recuerdo, algunas de las inquietantes y desagradables secuencias de la película como aquella en la que el protagonista, James Woods, pierde una pistola dentro de su propio cuerpo o, aquella otra, en la que unos labios voluptuosos y sensuales “se salen” de la pantalla del televisor incitándole a seguir mirando.
Sin embargo, y como ya he dicho al principio, son las posibilidades de contactar con el más allá las que más se han explotado en el cine con respecto a los aparatos de televisión.
Sin lugar a dudas el mayor y más famoso ejemplo en este sentido es Poltergeist. La familia de la película desconocía que habían construido su casa sobre un cementerio pero, lo que nunca hubiera podido imaginar, era que los espíritus de los cadáveres allí enterrados, se pondrían en contacto con su hija pequeña a través del televisor. La frase “Ya están aquí” pronunciada por la pequeña Caroline, mientras mira la nieve de la pantalla del televisor, es todo un mito gracias a este film.
Esta misma idea se utilizó, con no tanto acierto, en la película White noise donde un Michael Keaton en horas bajas trataba de comunicarse con los espíritus haciendo servir precisamente esta nieve que envían los televisores cuando no tienen ningún canal sintonizado correctamente. Gracias a la película algunos nos enteramos de que existe toda una técnica desarrollada en parapsicología para contactar con el más allá haciendo servir precisamente televisores y radios.

Sin embargo, si ya es de por si terrorífico pensar que la programación que veremos en televisión dentro de unos años puede ser realmente atroz, y aún más espeluznante imaginar que nuestros aparatos pueden servir de antena de comunicación con espectros y fantasmas, ¿cómo calificaríamos la posibilidad de que algo o alguien pueda, surgir de nuestra pantalla, como si de una ventana se tratara, para matarnos?
Esta pavorosa idea tomó forma de mujer de largos cabellos negros en The ring. Sin embargo no es una idea inventada por el director japonés de dicha película. El concepto de criaturas que, directamente, emergen desde nuestro televisor para matarnos como si se tratara de un portal dimensional, ya se utilizó por ejemplo en Demons 2.
En aquel film, de visionado curioso aunque prescindible, los inquilinos de un edificio son asaltados por una especie de zombies (los Demons del título) que han invadido el inmueble después de que alguien sintonizara en su televisión una película (absurdamente, ni más ni menos que la primera parte de Demons).
No podemos pues, quitarle el mérito a The ring de ser la primera película (y la única que yo sepa) donde tan estremecedor efecto se ha utilizado con ingenio y al servicio de un film de terror con cara y ojos.

Además de todas las mencionadas, podríamos citar otras películas donde la televisión ha estado igualmente ligada al terror, la violencia o lo sobrenatural aunque de forma un tanto más indirecta (The game, Carretera perdida, Tesis, Habitación sin salida, 15 minutos o incluso REC). Pese a ello, el cine continúa perdiendo espectadores y los equipos de cine en casa aumentan sus ventas.

PD: continúa leyendo nuestra novela-blog. Recuerda que lo que tu sugieras puede alterar el cursod e la historia.

sábado, febrero 02, 2008

¿PERO CÓMO QUE NO SE SIENTE LAS PIERNAS?


Un poco para compensar la última entrada, que fue una megaentrada, y un poco porque el tema no da para más, he decidido hablar de una cuestión que me llama mucho la atención y que tiene que ver con John Rambo, que está muy de moda ultimamente.
Me refiero a eso de relacionar al personaje del ex-combatiente de Vietnam más famoso de la historia del cine con la frase "no me siento las piernas".
¿De dónde sale esto? Os puedo asegurar que no sale de ninguna de las películas de la saga de Rambo. Ni en Acorralado, ni en Rambo, ni en Rambo III el personaje de John dice nunca esas palabras ni ninguna que se les parezca.
En realidad, esa frase la hizo famosa un paraodiador del personaje que era colaborador en un, no menos famoso, programa presentado por Pepe Navarro.
Sin embargo, la frasecita de marras ha calado tanto que incluso cuando Silvester Stallone es invitado a algún programa de nuestra televisión, como ocurrió la semana pasada en El hormiguero, el presentador de turno no tiene inconveniente en soltársela. Yo creo que el pobre Silvester no debe entender a qué se refiere el entrevistador y mucho menos la risa del público. Lo más gracioso de todo es que me temo que tanto el presentador como muchos de los del público creen estar diciendo algo que el personaje de Rambo pronuncia en alguna de las películas y que Stallone así lo entiende.
El que sin duda debe estar riéndose, es Santiago Urrialde que ha conseguido que sus frases para el personaje de Rambo se conozcan más que las originales de la película.
El sueño de cualquier frikazo.

jueves, enero 17, 2008

CUENTA ATRAS Y EL SAMBENITO DE LOS JUEGOS DE ROL


Hace algunos años Javier Rosado en compañía de su amigo menor de edad, Felix, atacaron al conductor de un autobús agrediéndole de forma brutal y acabando con su vida. Cuando al poco tiempo fueron detenidos debido a la nula capacidad de arrepentimiento de Rosado y a sus constantes muestras de alarde por la “proeza” cometida, el asesino reveló que lo hizo porque quería saber qué se sentía.
A pesar de ser declarado culpable, condenado y sometido a tratamiento psiquiátrico, los medios de comunicación y periodísticos de este país se encargaron de difundir la idea de que el asesinato había sido planeado como un juego de rol. Un juego de rol que, según se supo, solo existía en la cabeza de Javier Rosado y que muy poco, por no decir nada, tenía que ver con los auténticos juegos de rol que todos los que hemos jugado conocemos. Por supuesto también se añadió que era muy aficionado al cine de terror y al gore (pero de eso hablaremos otro día).
El caso es que desde que se plantó aquella semilla no han dejado de brotar nuevos casos en los que automáticamente se declara culpable a los juegos de rol poniéndonos bajo sospecha a todos los que somos o hemos sido aficionados a ellos; que fulano está en una secta… es un juego de rol! que ha aparecido un cadáver con una carta al lado… es un juego de rol! que han profanado una tumba y han hecho un caldo con los huesos… es un juego de rol! y así sucesivamente. Vamos, que mañana se romperá el cuello una vieja al pisar una piel de plátano y seguro que la maldita fruta era jugadora de rol!!
¿Pero a qué viene todo esto? Pues a que el sambenito del rol como inductor de actividades criminales está ya tan metido en nuestro folclore que, ayer sin ir más lejos, los guionistas de la serie “Cuenta atrás” no tuvieron inconveniente en dejar caer esa hipótesis en el caso que centraba la acción del episodio.
Nunca he visto la serie (pues con los avances publicitarios he tenido bastante) pero soy jugador de rol desde hace años, tengo conocimientos de guión y dirección cinematográfica y además soy criminólogo. Resumiendo, que tengo pleno conocimiento de todos los ámbitos que convergen en este asunto y sólo puedo decir que esos guionistas (o productores, me da igual) deberían plantearse las consecuencias que sobre el público pueden tener las historias sobre las que escriben. Como digo no ví el episodio y quizá lo del juego de rol es una hipótesis que se descartó en seguida en el transcurso del mismo, pero el mero hecho de nombrarlo vuelve a traer el dichoso temita a colación y creo que ya está bien.
Los jugadores de rol no son asesinos. Son gente, mayoritariamente joven, con inquietud cultural. Sociables, inteligentes y amistosos. Los juegos de rol no solo no matan a nadie sino que se utilizan en pedagogía y como terapia en psicología, además de estar cada vez más presentes en la formación de distintos tipos de profesionales.
Los juegos de rol tuvieron su auge a finales de los ochenta y principios de los noventa. Hoy apenas sobreviven junto a los juegos de cartas coleccionables. Sin embargo, y a pesar de este olvido progresivo en el que han caído, está claro que siguen siendo muy socorridos a la hora de crear polémica. Y si alguien tiene alguna duda que lea el libro de Jesús Palacios.
¡Basta ya!

PD: ya está colgado el segundo post de The last ones. No pierdas el hilo. ;)

lunes, noviembre 26, 2007

Muchachada nui; la risa seria


Ya sabeis que tan pronto hablo de cine, como de tele, como de lo que se me pasa por las narices. Así que hoy me ha dado por hablar de ese programa de televisión llamado "Muchachada nui".
Es posible que muchos ya lo conozcais o seais fan de la troupe que lo ha perpetrado desde los tiempos de "La hora chanante". Otros puede que tan solo hayais oido hablar de ello o hayais visualizado algún vídeo en un programa de zapping creyendo que esos sketches brotan en la web de youtube como si fueran setas silvestres. Otros muchos puede que no tengais ni idea de lo que estoy hablando.
Muchachada nui, es sencillamente un programa de media hora que La 2 emite los miércoles justo al terminar "Perdidos". El formato de dicho programa es prácticamente idéntico al que ya emitieran en Paramount Comedy bajo el título "La hora chanante". Básicamente se trata de sketches en los que este grupo de cómicos da rienda suelta a su imaginación más delirante tratando de buscar el gracejo allá donde nadie podía imaginar que estuviera.
Ridiculización de celebridades de los que se las dan de algo y en cuyo interior hay más bien poca cosa (Lars Von Trier, Koffi Annan, John Galliano...), cartoons imapagables (Enjuto Mojatmuto, Los Klamstein,...), personajes propios que parecen surgidos de la más retorcida circunvolución de un cerebro dañado (Bonico del To, Perro Muchacho), etc,...
Un programa con momentos que no pueden explicarse y que, en ocasiones, causan más gracia cuando se reviven en una charla que cuando se ven (aunque son de visión obligada). Unos guiones que parecen improvisados a pesar de estar estudiados al milímetro (basta ver a Joaquin Reyes en "Los irrepetibles" para darse cuenta de que la improvisación no es precisamente lo suyo) y un frescura que parece haber surgido de un cruce entre el teatro patafísico de Fernando Arrabal y el humor más rústico al estilo Marianico el corto.
Lo genial, lo grotesco, lo rebuscado, lo estúpido, lo ilógico, lo feo, lo vacío, lo chiflado y lo chirripitiflaútico se dan la mano en este espacio no apto para cabezas cuadradas ni fans de la risa enlatada. Muchachada nui es el humor que un médico jamás prescribiría. Es la risa seria. Tanto es así que quizá lo veas y no te haga ni gracia.

Para muestra de lo anteriormente expuesto, ver (y escuchar) la cabecera del programa.


jueves, noviembre 22, 2007

Ha muerto Fernando Fernan Gómez y en la tele dan Gominolas

Nos ha dejado Fernando Fernán Gomez. Se ha ido, pero en la tele dan Gominolas. Se ha muerto un actor que ya era viejo cuando yo nací. Que ya era un clásico cuando aquí se decía pinícula en lugar de flim. Uno de los pocos que quedaban que podía enorgullecerse de tener en blanco y negro la mitad de su filmografía. Un hombre versátil como actor y como artista. Que destacó en todo cuanto puso la mano, incluso a la hora de despachar a algún importuno. Un hombre que no pretendiendo llamar la atención llenaba con su imponente presencia todo el espacio. Un viajero del tiempo que desde el mundo viejuno nos visitaba siempre que tenía ocasión. Seguirá haciéndolo para siempre en su legado cinematográfico y literario. Se ha ido. Ha emprendido ya extraño viaje a ninguna parte, pero en la tele dan Gominolas. Estaba mayor, dicen.

jueves, octubre 25, 2007

AGRESION RACISTA EN EL METRO: EL CORTOMETRAJE MAS VISTO

Supongo que a estas alturas ya no debe quedar nadie con acceso a internet, televisión o móbil que no haya visto una o más veces el tristemente célebre cortometraje del agresor racista del metro. Y me refiero a él como cortometraje porque es lo que me parece. Fijaos que el formato no dista mucho del de Camera cafe. Un plano fijo (en este caso de los ferrocarriles de la generalitat catalana)en el que entran y salen personajes (en este caso tres)e interpretan su papel.
En este corto, como en cualquier narración, existe un planteamiento un nudo y un desenlace. A saber:

Planteamiento: Dos personas viajan en un vagon del ferrocarril. Son dos inmigrantes, una chica y un chico que se sientan separadamente. El resto del vagón está vacío, hasta que se detiene en una estación y entra otro joven que parece un poco exaltado hablando casi a gritos por su teléfono móbil. En un momento dado de su discusión por dicho aparato, se percata de la presencia de la chica. La chica que le había echado una mirada curiosa, aparta entonces la vista.

Aquí es donde estaría el punto de giro de esta historia, es decir, ese evento que hace que la narración cambie de dirección. En este caso, para pasar de un plácido viaje en metro a una película de acción violenta.

Nudo: El recién llegado, sin dejar de atender el móbil, la emprende a golpes con la chica. Primero unas bofetadas, luego le toca un pecho y luego le propina una patada y otra bofetada más. La chica protesta y se protege pero no se atreve a defenderse de otra forma. Es la chica en apuros. La acción se traslada ahora al tercer personaje, que habiamos olvidado, pero que está ahí, siguiendo toda la acción con los oidos. Hay tensión. ¿En que momento se decidirá a actuar? ¿Se quitará la ropa y veremos que se trata de un dibujo surgido de la MArvel? ¿Será más bien un héroe anónimo como los de la popular serie de TV? Pero... ¿y si es en realidad otro perverso como el del mobil y lo que hace es atacar también a la chica aprovechando el rebufo? Tenemos los pelos de punta. Sin embargo, lo que hace es mucho más terrible. Se queda quieto. No mueve ni un músculo. Si acaso la cabeza un poco silbando probablmente El puente sobre el rio Kwai.

Desenlace: el agresor se baja del vagón en la siguiente estación. La chica lo hace poco después. Lo que hace el tercero ya no tiene ninguna importancia. El cortometraje ha terminado. El malo ha vencido.

A pesar de ser un cortometraje sin final feliz, de escasísimo presupuesto, con actores noveles, rodado en un único plano secuencia, sin música ni edición, es decir, claramente anticomercial (casi de autor), es probablemente el film más visto en este y otros paises durante la última semana. ¡Que aprendan nuestros productores!

Me niego a colgar aquí un enlace al vídeo. Se que todos lo habeis visto.

jueves, julio 19, 2007

PELICULAS PARA NO DORMIR: UNA CUESTION DE RITMO


Hace algunos meses publiqué una entrada sobre la serie de TV movies de terror americana llamada Masters of horror. Por ello, creo que vale la pena dedicar como mínimo el mismo espacio a este esfuerzo del cine español por adentrarse en el género encargando también una serie de películas a lo mejorcito de nuestros directores de fantástico (aunque no estén todos los que son).
El proyecto en si, auspiciado por Filmax como no podía ser de otra manera, y coordinado por Narciso Ibañez Serrador, se compone de seis películas de duración inferior a la hora y cuarto y destinadas directamente a la televisión. Cada una de ellas, como ya hemos dicho, dirigida por un director distinto que imprime su propia forma de entender el cine a la historia que le tocó en suerte.
Un resumen rápido de sus argumentos podría ser este:

-La habitación del niño (Alex de la Iglesia): una joven pareja se muda a una casa vieja en la que el marido acaba por descubrir de forma accidental (gracias al monitor vigilabebes que ha comprado) que existe un plano paralelo en el que mora su doppleganger. O tal vez es que está volviéndose loco.
-Para entrar a vivir (Jaume Balagueró): una joven pareja en busca de un hogar cae en las redes de una enigmática comercial que les conduce hacia un bloque de pisos muy apartado que dista mucho de ser la casa de sus sueños.
-La culpa (Narciso Ibañez Serrador): una mujer soltera y su hija entran a vivir en la casa-consulta de una doctora especializada en abortos. La propia protagonista, debido a las circunstancias, acabará sometiéndose a una de estas intervenciones apropiándose de ella un sentimiento de culpa de catastróficas consecuencias.
-Regreso a Moira (Mateo Gil): el protagonista de esta historia es un hombre maduro que regresa al pueblo en el que vivió su juventud atormentado por los remordimientos que le causan sus recuerdos sobre la relación que mantuvo entonces con una joven a la que se acusó de brujería.
-Adivina quien soy (Enrique Urbizu): el mundo interior de una niña está poblado por los míticos monstruos que ha visto en las películas y ha leido en las novelas, pero puede que esté empezando a confundir a esos monstruos con otros mucho mas reales.
-Cuento de navidad (Paco Plaza): una ladrona de bancos cae en las garras de un grupo de niños que deciden sacar partido de la situación, aunque no se den cuenta de que juegan con fuego.

Estas podrían ser las storylines de las peliculas y, así leidas, no suenan mal. Desgraciadamente y como ocurre con Masters of horror (sobretodo con la segunda horrible temporada), el resultado acaba dejando que desear.
En muchos de los foros en los que he entrado se tilda a la serie de Peliculas para dormir, y salvando el gracejo de dicha expresión lo cierto es que da en el clavo. La principal pega de estas películas está en su ritmo. Aunque todas ellas tienen un metraje inferior a la hora y cuarto, la mayoría se hacen largas, se arrastran hacia sus respectivos desenlaces. Es posible que el cine americano de terror, sobretodo el actual, nos haya acostumbrado a un ritmo más rápdo pero lo cierto es que estas Peliculas para no dormir dinamitan su propio potencial haciendo que pidamos la hora cuando apenas van por la mitad.
Sería injusto hablar de todas ellas como si de una sola se tratara, pues no hay comparación posible entre la película de Alex de la Iglesia con la de Narciso Ibañez o con la de Enrique Urbizu.
Aunque todos los directores han sabido imprimir su sello y la calidad técnica es indudable en todas ellas, la artística se resiente en algunos de los episodios, con actores que no parecen estar en su mejor momento o con niños a los que la interpretación les viene grande. Lo mismo ocurre con los guiones, pues no se le puede sacar el mismo partido a la historia de Urbizu que a la de Balagueró.
El resultado final es que vale la pena echarles un ojo pero que, puestos a seguir adelante con una nueva temporada (por así decirlo), sería interesante cuidar más las historias y no partir de una anécdota y alargarla para que ocupe una hora y pico. No podemos transformar el plano de Juan Jose Ballesta subiendo una cuesta o el del travellin hacia una ventana en un recurso narrativo en constante repetición porque, pierde toda su expresividad siniestra y acaba en el territorio del cachondeo al estilo El informal. Tampoco podemos (sobretodo teniendo en cuenta que solo son 6 películas las que componen el conjunto) recopilar seis historias en las que tres parten de que el protagonista se muda al lugar equivocado, dos tocan el escabroso tema de los abortos y dos más estan protagonizadas por niños (de hecho tres).
Necesitamos más variedad y más riesgo. El talento está ahí; se ve en cada plano y hasta en algunos hallazgos de guión. También en algunos actores (impagable la comercial psicópata de Para entrar a vivir).
Aunque solo sea por haber conseguido que Narciso Ibañez haya vuelto a ponerse detras de una cámara ha valido la pena (y eso que su trabajo no está a la altura de sus películas anteriores, como él mismo sospechaba que sucedería) y hay que intentar continuarlo.

miércoles, julio 11, 2007

JERICHO: NOS PUEDE EXPLOTAR EN LAS MANOS




Después de una campaña promocional no demasiado atinada, Telecinco ha estrenado finalmente "Jericho".
¿Y qué es "Jericho"? Pues nada menos que una serie de Tv americana que narra las vicisitudes de una población del interior de Estados Unidos (en Colorado, para ser exactos) que una mañana se despierta contemplando el estallido a varios kilómetros de una explosión nuclear. El caos que se desata a partir de ese momento y las dificultades para sobreponerse a una realidad que devasta la, hasta entonces, tranquila y unida comunidad agrícola, son el hilo conductor de sus episodios.

Jericho se enmarca con voz propia dentro del boom de excelentes series que han visto la luz durante los últimos cinco años. Estoy hablando de Perdidos, de Prison Break o de Héroes. No incluyo en este lote ni a CSI ni a House, por ejemplo, porque no se basan en una historia que se desarrolla episodio tras episodio sino que cada uno de ellos son en gran medida independientes.

El por qué de esta entrada en el blog se encuentra en lo ocurrido con la emisión de Jericho en los USA. Por si alguien no lo sabe y ya le encontró el gustillo a los dos primeros episodios emitidos por Telecinco (la pantalla amiga) el pasado martes, ésta serie está cancelada, es decir, que no se hacen más episodios. A pesar de disfrutar de un importante éxito durante la emisión de los primeros episodios, parece ser que la serie fue perdiendo fuelle (y audiencia) y finalmente se decidió suprimirla, y por lo tanto dejarla inacabada (tal y como sucedió con la muy interesante "Invasión"). Lo curioso del tema, y lo que ha hecho a esta serie legendaria más allá de su calidad, es el fervor con el que sus fans americanos han luchado por intentar resucitarla, invadiendo literalmente las oficinas de CBS con cartas llenas de Cacahuetes (sic) pidiendo su continuación. Cosa que de momento parecen haber conseguido puesto que el estudio se ha comprometido a realizar un mínimo de ocho capítulos más con los que cerrar la serie (dependiendo de la audiencia obtenida podrían ser más episodios) y no dejar así colgada una historia, que a priori, suena muy interesante.
La cuestión es, ¿qué hara telecinco si obtiene los mismos resultados? No hay que olvidar que Jericho se ha programado a la misma hora y dia que Cinco hermanos, otra serie americana que ha obtenido gran éxito en USA y que cuenta con Calista "Ally McBeal" Flockhart en el papel protagonista.
Yo personalmente no me veo enviando cartas a ninguna parte pero, ciertamente no me gustaría que esta serie me estallara en las manos.

domingo, enero 14, 2007

Masters of horror


Aunque aun no he visto ningún pack a la venta en ninguna de las tiendas de DVD habituales, parece que ya estan disponibles en castellano las truculentas historias de la serie norteamericana Masters of horror.
¿Qué es esto? Bueno, se trata del ambicioso proyecto de un cineasta americano por intentar unir el talento de los mejores directores de cine de terror del mundo en una serie para televisión. El resultado, aunque no siempre tan bueno como cabria esperar, la verdad es que en ocasiones es lo bastante resultón como para poder llevar dichos episodios a la gran pantalla, tal y como se hizo en el pasado Festival de Sitges, donde se exhibió la primera temporada completa en dos maratones de medianoche.
En Masters of horror encontrarás historias dirigidas por John Carpenter, Dario Argento, Takeshi Miike, Tobe Hooper, Brad Anderson, Joe Dante,... en definitiva, algunos de los mejores autores del cine de terror contemporaneo.
Como comentaba al principio, algunos de los episodios deslucen la serie completa pero aun así resulta interesante a nivel general, y además los espisodios son independientes unos de otros. Lo único que los une son el equipo técnico y el presupuesto de rodaje.
En definitiva, dignos de echarles un ojo. Para los mas atrevidos una recomendación: no os perdais el que lleva por titulo Imprint (de Miike) ni el titulado Jennifer (de Argento). No los olvidareis facilmente...