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lunes, octubre 13, 2008

SITGES 16- DEAD SPACE (PERDITION)


Me cuesta hablar de Dead Space (perdition) como si se tratara de una película, la verdad. Meterla en este saco del Festival me resulta un tanto incómodo porque de alguna manera es como si la equiparara con el resto de films presentados en el certámen y, sinceramente, por malos que hayan sido algunos todos ellos son películas con todas las letras, algo que dudo que pueda aplicársele a Dead Space (perdition).
El por qué se incluyó este film entre los pases de prensa del Festival todavía es un poco extraño. El director del certamen vino a comentar justo antes del pase que se trataba de algo así como una experiencia pionera para el Festival de cara a unir cada vez más dos mundos que, en definitiva, estaban muy próximos entre si; el del cine y el de los videojuegos de última generación.
Sin contradecir esto último, que creo que hay mucho de verdad en ello, lo cierto es que todo el tinglado sonaba más a una estrategia promocional de la que tanto el Festival como los responsables del juego en España iban a salir beneficiados, que a una intención verdadera de crear una sección paralela o algo semejante de cara al futuro.

Para los que no lo sepan, Dead Space es un videojuego para consolas y para PC que se comercializará a partir de finales de este mes de octubre. Dicho juego bebe en gran medida de algunas de las mejores películas de ciencia ficción de las últimas décadas, como puedan ser Alien, Horizonte final, Atmósfera cero o La cosa, lo cual lo hace tremendamente atractivo para todos los que somos fans del cine en general y del cine de ciencia ficción en particular.
Así pues, a los señores responsables de dicho producto, se les ocurrió la brillante y lucrativa idea de crear expectativa (y más dinero) creando un cómic y una película que sirvieran como precuelas para el videojuego en si. Y así es como llegamos al pase de prensa del que hablábamos.

La película, si es que la podemos llamar así, resulta bastante incomprensible para alguien que no esté ya familiarizado con los conceptos del videojuego y no por que no se entienda, que no es eso, sino porque se nota que forma parte de algo que no se ha visto (el cómic) y carece de desenlace porque para conocerlo hay que jugar el videojuego. Es en definitiva, un vídeo sin principio ni fin en el que seguimos a una especie de aguerrida cosmonauta eliminando a una especie de zombies mutantes del espacio por el interior de una nave espacial durante, algo así como una hora.
Con este guión (si es que se le puede llamar así) y unos dibujos bastante toscos (propios de cualquier serie de anime que estén pasando actualmente por la tele) el resultado final ni siquiera invita a jugar al videojuego, de hecho, flaco favor le hace a aquellos que nunca hubieran oído hablar de él porque si su primera toma de contacto es haber visto la película, creo que se les quitarán las ganas de ir a la tienda a comprarlo. Osea que, como película mal y como campaña de promoción fatal.

¿Si no supiéramos que se trata de un producto ideado para vender un segundo producto lo hubiese mirado con otros ojos? Lo dudo. Vaya por delante que la película no se estrenará en cines en nuestro país (ni creo que en ningún otro) y que saldrá al mercado directamente en Blu-ray y DVD aunque comercializándose por separado del videojuego, lo cual resulta bastante extraño dada la bajísima calidad de la producción. Lo cierto es que, después de todo, si que han conseguido generarme una expectativa con todo esta campaña de marketing: ¿cuántas copias de la peliculita serán capaces de vender?

lunes, enero 14, 2008

HITMAN; Otro videojuego que muerde el polvo


A pesar de los lamentables resultados obtenidos, continúa el goteo de películas inspiradas/basadas en videojuegos de éxito.
Lejos queda ya aquel primer intento que, de alguna manera, ya debió servir como lección a productores y cineastas. Me refiero al pase a la gran pantalla de “Super Mario Bros”. Si aquel debut del videojuego ya fue nefasto, el efecto ha resultado se el contrario al lógico, es decir, en lugar de paralizar el tema de las adaptaciones se ha continuado con ello hasta nuestros días. De hecho no han hecho más que empezar.
A aquel bodrio de “Super Mario” siguieron los de “Mortal Kombat”. Tamaño desastre cinematográfico sólo podía contar con un actor estrella como reclamo, el inefable Christopher Lambert (¿alguien sabe de alguna película decente de este señor más allá de “Los inmortales”?). Después irían llegando “Street Fighter” (nada menos que con Van Damme de protagonista), el esperado y decepcionante “Tomb Raider” y, aprovechando el éxito de los juegos tipo survival horror, “Resident evil”.
De alguna manera, el moderado éxito conseguido por ésta película, animó a los productores americanos a explotar aún más este filón sin tener en cuenta los desastres precedentes (y que “Resident evil” tampoco es ninguna maravilla) y en eso estamos. Múltiples secuelas de Resident a cada cual peor, secuela de “Tomb Raider” también peor que la primera (que ya era difícil), “Aliens vs Predator” (que pasó del comic al videojuego y de ahí al cine) de la que también hay ya una secuela de inminente estreno, “Doom” (que al menos incorporó en una secuencia el famoso plano subjetivo del que se han alimentado todos los shooters) y, lo peor de todo, el desembarco cinematográfico del que ya puede ser considerado como el peor director de la historia del cine reciente: Uwe Boll.A tan siniestro personaje debemos nada menos que las adaptaciones, todas enfermizamente malas, de “Alone in the dark” (que hubiera dado para una magnífica película de terror), “Bloodrayne” (que desperdició el personaje femenino de videojuego más atractivo después del de Lara Croft) y “House of the dead” (con la que no había nada que hacer y cuya filmación es un despropósito tan grande que merece la pena verla solo para reventar de la risa).
Sin embargo, y por alguna extraña razón, el tal Uwe Boll continua recibiendo proyectos y además siempre del mismo tipo (adaptaciones de videojuegos). La única explicación es que alguien debe estar intentado convertirle en una especie de Ed Wood de nuestra época. No se me ocurre otra cosa para este desatino fílmico.
Tampoco quiero olvidarme en este repaso de “Stay alive”, película no basada en ningún videojuego pero cuya trama se desarrolla como si sus protagonistas estuvieran dentro de uno. Aunque muy limitada por su presupuesto y por la habilidad de sus responsables, la considero una interesante aproximación a este peculiar mundillo.
Pero volviendo al tema, la última película inspirada en un videojuego que nos ha llegado es “Hitman”. Un juego cuya mecánica consiste en ponerse en la piel de un silencioso y eficaz asesino que debe encargarse de eliminar a una serie de objetivos infiltrándose en sus guaridas y pasando desapercibido.
Poco de esto hay en la película. El Hitman cinematográfico está más cerca de Jason Bourne que del “47” del juego. Deja un rastro de cadáveres a su paso, es experto en combate cuerpo a cuerpo y la discreción no parece formar parte de su vocabulario. En este sentido, el personaje que hace años encarnara Jean Reno en la película de Luc Besson “Leon, el profesional” está mucho más cerca al espíritu del juego que el que vemos en Hitman.
¿Estamos ante una mala película? Pues hombre, si nos centramos exclusivamente en las adaptaciones de videojuegos en mi opinión tiene un pase. Al menos es entretenida y las secuencias de acción están resueltas con cierto oficio. Es mejor que “Tomb Raider”, por decir algo. Sin embargo se ha desperdiciado una buena oportunidad de construir un personaje y una saga fílmica interesante.
De momento, en lo que a adaptaciones de videojuegos se refiere, tendremos que continuar viendo “Silent Hill” como el mayor logro conseguido hasta la fecha. Veremos que pasa con World of Warcraft. Miedo da.

PD: no olvideis pasaros por “The last ones”. La primera entrada del primer capítulo ya está colgada ;)