Hace pocos años, cuando estaba en radio, me sorprendió al regreso de unas vacaciones la muerte del músico y compositor Michael Kamen. Recuerdo que en aquel momento sentí una extraña mezcla de sensaciones; por un lado tristeza y por otro una especie de rabia. Ello se debió a que me había enterado de la noticia bastantes dias después de que sucediera debido a la escasa trascendencia que, para los medios generalistas, tenía este personaje.
El pasado mes de marzo he estado de vacaciones y, a mi regreso, me he enterado de la muerte de tres genios, al que hay que sumarle la muerte de Charlton Heston ayer. Debido precisamente a que no estuve en mi casa y que desconecto bastante cuando voy de vacaciones, ignoro si la noticia de los otros tres fallecimientos ha sido sonada o no, pero en cualquier caso me gustaría tener aquí un pequeño recuerdo para cada uno de ellos.
En primer lugar, Anthony Mingella. El director y productor que se hallaba detrás de clásicos modernos como son "El talento de Mr. Ripley" y, sobretodo "El paciente inglés". Un director de corte clásico que recuperó para mi generación el aroma de los dramas eternos al estilo "Memorias de Africa".
En segundo lugar Rafael Azcona. Un grande de nuestro cine. Un guionista en cuyo currículo figuran tantas y tan buenas películas que parece mentira que todo surgiera de la pluma de un solo hombre. Desde "El verdugo" hasta "Belle Epoque". Su vida es la historia del cine español.
En tercer lugar, y la más sentida para mí, la del escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke. El hombre tras "2001 una odisea del espacio" y con cuya muerte nos quedamos ya prácticamente huérfanos todos los amantes de la literatura ci-fi. Sin Frank Herbert, sin Philip K. Dick, Asimov y a hora sin Arthur C. Clarke tan solo nos queda Bradbury de aquella fantástica generación de escritores del futuro y lo extraterrestre.
Desconozco si la muerte de Clarke dará un impulso o enterrará definitivamente la idea de David Fincher de adaptar su novela "Cita con Rama"; un proyecto del que lleva hablándose demasiado tiempo.
Y, como decía al principio, aquí debería terminar esta entrada pero, lamentablemente, la parca se nos ha llevado a otro grande: Charlton Heston.
Por desgracia mucha gente joven recordará a este estupendo actor por su aparición en "Bowling for Columbine" y su defensa de la enmienda americana que otorga el derecho a poseer armas a sus ciudadanos. Sin embargo, y más allá de su postura política, Heston forma parte de la historia del cine moderno gracias a interpretaciones inolvidables en películas de toda índole. Desde "Los diez mandamientos" hasta "El planeta de los simios" pasando por "El ultimo hombre vivo", "El cid", "Sed de mal", "Ben Hur", "Cuando el destino nos alcance" y hasta "En la boca del miedo".
En la famosa película de Michael Moore se recogía un corte de Heston blandiendo un rifle y citando al presidente Abraham Lincoln cuando dijo que solo se lo arrebatarían de sus frías manos muertas. Todos los que encontraron en él al malo de la película supongo que estarán contentos.
domingo, abril 06, 2008
lunes, marzo 17, 2008
LA CRIATURA PERFECTA Y RISE; Vampiros de pacotilla
Es curioso que, habiendo visto recientemente dos auténticas joyas cinematográficas como son "Pozos de ambición" y "No es país para viejos" acabe dedicando el post de esta semana a dos bodrios como "La criatura perfecta" y "Rise, cazadora de sangre", pero así es. Supongo que resulta más fácil o seductor hacer una crítica para despellejar que para alabar. O quizá es que sencillamente estoy contagiado por la semana vampírica que Dude ha puesto en marcha en su blog.
Entremos en materia.
La criatura perfecta trata de un mundo alternativo ambientado en clave retrofuturista en el que vampiros y humanos conviven en armonía. Los vampiros son tratados como seres místicos y forman lo que llaman "La hermandad" y los humanos los adoran como ángeles y les ceden amablemente su sangre vía transfusión. Todo se tuerce cuando uno de estos hermanos decide beber directamente de la botella, quiero decir del cuello, sucediéndose una serie de crímenes por toda la ciudad que La hermandad no desea que tengan demasiada publicidad.
Hasta aquí tenemos un argumento no carente de cierto atractivo a pesar de estar ya visto en la aceptable "Legado de sangre", con la que además comparte la trama detectivesca en clave de buddy movie con policía humano que tiene que aceptar de compañero a un vampiro.
Acepto que las pocas imágenes de ese mundo retrofuturista con el que se adorna la película son atractivas (coches de los años cincuenta, zepelines que cruzan el cielo nocturno, edificios góticos mezclados con barrios que parecen salidos de la pluma de Chales Dickens...) pero no bastan para lavar la pobre producción que envuelve el film. Los actores, pese a no hacerlo del todo mal, carecen también de todo atractivo. No ya porque no sean primeros nombres (tan solo Safren Burrows destaca algo en ese aspecto) sino porque los personajes apenas tienen algo que decir en una película que no se sabe si pretende ser de acción con cierta inspiración en "Underworld" o si persigue cierta profundidad con un discurso sobre la aceptación del diferente en la sociedad y bla, bla... En cualquier caso, no encuentra su sitio y resulta ineficaz en ambas vertientes.
En fin, la recomiendo ver de noche. Sobretodo si os cuesta coger el sueño.
Sobre Rise cazadora de sangre... pues nada. Una gran decepción. Películas como ésta son las que hacen que "30 dias de oscuridad" destaque a pesar de sus muchas carencias.
Aunque la historia de la periodista que se mete donde no debe y acaba convertida en vampira vengadora contiene algún plano de cierta intensidad (como el de su renacer vampírico o el de su primera alimentación con víctima, el vagabundo)la trama se desarrolla de un modo mecánico estilo videojuego. Lucy Liu se pasea por la película yendo de malo en malo a los que se despacha con tanta facilidad que cuesta imaginar como vampiros tan incompetentes llevan tanto tiempo sobre el mundo sin haber sido eliminados por su propia torpeza.
Para colmo, al director de la faena no se le ocurre otra cosa para dar cierta intensidad visual al montaje que incluir flashes de tanto en tanto en plan visiones de la protagonista, probablemente el recurso más utilizado en el cine de terror de estos últimos cinco años. Y no contento con eso se lanza a las referencias, guiños, homenajes o como queráis llamarlos a otras películas como son el poncho que luce la Liu en plan spaguetti western o las pequeñas cuchillas con las que los vampiros deguellan a sus víctimas igual que en la magnífica "El ansia".
Lo peor, no obstante, está aún por llegar en forma de final, en el que imagino que se pretende dejar abierta la posibilidad de una continuación. No me quiero ni imaginar lo que puede ser hacer de Rise una franquicia. Como si no tuviéramos ya bastante con Guardianes de la noche y Blade.
Si a pesar de lo explicado seguís teniendo ganas de ver una película de vampiros recordad que siempre nos quedará "Cronos", "La adicción" o la ya mencionada "El ansia". Por decir algunas.
PD: Si aun no conoces The last ones pásate y únete a nosotros en esta aventura en forma de novela-blog. Ya hemos completado el primer capítulo y nos embarcamos en el segundo.
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lunes, marzo 03, 2008
PELICULAS DE CARRETERA
La mayoría de las películas de viajes por carretera (road movies) son americanas. Y hay una razón de peso para que así sea. En Estados Unidos las distancias por carretera son muy largas. Realizar un viaje por carretera atravesando varios estados lleva días y, a menudo, se recorren largas distancias por paisajes áridos o boscosos pero con poca o ninguna presencia humana. Un viaje por carretera atravesando la profundidad de América puede ser, en realidad, una auténtica aventura. Parajes desolados o desérticos, bosques sin fin, gasolineras herrumbrosas sin combustible para servir, pueblos desvencijados y abandonados, carreteras secundarias que no conducen a ninguna parte, moteles de mala muere con hoscos recepcionistas, autoestopistas siniestros, camioneros sospechosamente amables, moteros con ganas de bronca y paisanos poco amigos de forasteros. Esta es la flora y la fauna que brota y se desliza por los fotogramas de estas películas. Desde Giro al infierno hasta Breakdown, desde Nunca juegues con extraños hasta Jeepers Creepers.
Es por ello, que quienes se embarcan en esa odisea, ya sea volviendo al hogar o a su universidad o con un concierto de rock como meta, abandonan la seguridad de su mundo y se adentran en un inhóspito terreno del que resurgirán (o no) cambiados. Puede que pasen de la tristeza a la alegría (Thelma & Louise), del egoísmo a la generosidad (Rain Man), de la debilidad a la fortaleza (El diablo sobre ruedas), del enamoramiento a la separación (Dos en la carretera) o, sencillamente, de vivos a muertos (La matanza de Texas).
En cualquier película de carretera, ya sea de terror o no, hay tres elementos que no pueden faltar y que son fundamentales para comprenderla. Por un lado están los viajeros, que son los sujetos sobre los que se obrará el cambio. En segundo lugar está el vehículo, herramienta que les conducirá del estado inicial al estado final. Y en tercer lugar estaría el “otro”, que en este tipo de películas funcionaría como punto de giro inicialmente, es decir, desencadenante del cambio de rumbo que tomará la historia en sus primeros compases y, a la postre, como catalizador de la metamorfosis de los viajeros.Utilizando algunos de los ejemplos de arriba lo comprobaremos.
En "Thelma & Louise" las chicas protagonistas son una camarera incapaz de comprometerse y una ama de casa mujer de un memo machista. Ambas emprenden juntas su viaje en un Thunderbird verde descapotable (no por casualidad), un coche cuya línea y color huelen a libertad (destino final de la pareja). El “otro” en esta historia sería Harlan, el tipo que intenta violar a una de ellas y que desencadena el cambio de rumbo del viaje; las chicas pasan de tomarse un respiro de sus lúgubres vidas de amas de casa a huir por completo de ellas y recuperar su independencia (a un alto precio).
En Rain Man, los protagonistas son dos hermanos muy distintos que no se veían desde que eran niños. Uno es autista con graves problemas de comunicación y el otro es un vendedor de coches cuya principal herramienta de trabajo es su labia, por lo que se siente frustrado ante la imposibilidad de usar su mejor arma con su compañero de viaje. El coche en esta ocasión es un símbolo, ya que fue en gran medida el causante de la separación de ambos (lo que entonces les separó, ahora les une). El “otro” en este caso se manifiesta en las limitaciones de Raymon (Dustin Hoffman), el autista, y en su miedo a volar, lo cual obliga a que el viaje se desarrolle por carretera dilatando el tiempo lo suficiente para que el personaje que interpreta Tom Cruise aprenda a apreciarle y a aceptarle como es.
En El diablo sobre ruedas, el protagonista es un comercial (¿?) aburrido y pusilánime que se ve obligado a realizar un viaje de negocios por carretera con su barato utilitario. En esta ocasión, el coche simboliza el escaso empuje del protagonista y su estatus, cobarde, huidizo e impotente (el coche comienza el viaje con un problema mecánico al que el protagonista no da importancia hasta que es demasiado tarde). Aquí el “otro” es ese camión que pone a prueba los nervios del protagonista y le obliga a coger las riendas de su vida y enfrentarse a sus problemas y miedos en lugar de huir de ellos.
Por último, en La matanza de Texas, los protagonistas son unos jóvenes típicos de la época en la que tiene lugar la película (hippies y liberales) que viajan en una furgoneta (símbolo también de la época y que además da cohesión al grupo, pues es un vehículo que permite hacer vida dentro de él). El “otro” es ese autoestopista que recogen, fieles a sus ideales de bondad y felicidad y que, a la postre, acaba resultando la condena a muerte para la mayoría de ellos. Sus ideales son aplastados y la única superviviente deberá renunciar a ellos para sobrevivir.
Aunque como hemos podido comprobar no solo las películas de terror se nutren de las historias de viajes por carretera (Pequeña Miss Sunshine, Paris-Texas o Una historia verdadera serían más ejemplos), sí que es éste género (y el del thriller con asesino) el que con más asiduidad ha echado mano de este tipo de tramas: Km 666, Wolf Creek, Death Proof, Kalifornia, La casa de los mil cadáveres,…
Su estructura de viaje interrumpido o reconducido por un elemento externo ajeno a la cotidianeidad de los protagonistas, la hace ideal para construir historias terroríficas de superación y supervivencia. Sin embargo, la fórmula parece agotada y los mejores ejemplos de este tipo de cine que nos llegan son remakes de películas de hace veinte o treinta años (los casos de Las colinas tienen ojos o de Carretera al infierno, por ejemplo).
Las excepciones las encontramos en películas que hibridan géneros y que rompen con esta estructura, pero los casos se cuentan con los dedos de una mano. Los más significativos, en mi opinión, vendrían de la mano de David Lynch que en Corazón Salvaje consiguió dar una nueva vuelta de tuerca a las road movies y, aunque de una manera mucho más retorcida y antiestructura. También citaría Carretera perdida, aunque aquí la carretera se nos manifieste como una forma de representar la psique del protagonista y sus demonios interiores.
Mientras continúa el incansable goteo de películas de horror (y horribles, a tenor de la calidad que exhiben la mayoría de ellas) sólo nos queda esperar el resultado de la última adaptación de una novela de Cormac McCarthy cuyo título es, precisamente "La carretera", en la que un padre (Viggo Mortessen) y su hijo, recorrerán un paisaje post-apocalíptico a bordo de un coche que será asediado por ¿humanos? hostiles. Que la película se base en la novela del, muy de moda, autor de "No es pais para viejos" parece una garantía. Veremos si vale la pena la espera.
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lunes, febrero 25, 2008
BODIES... THE EXHIBITION; LA MUERTE OS SIENTA TAN MAL
Cuando el Joker secuestra a Vicky Vale y se la lleva al museo de arte en el primer Batman (el de Tim Burton), hojea delante de ella su album de fotos menospreciando su trabajo hasta que, de repente, llega a una página en la que hay varias fotografías de cadáveres que la joven periodista llevó a cabo en el escenario de una guerra. El Joker, maravillado ante esas fotos la felicita y, poco después, le comenta que él mismo también es un artista. Un artista que hace arte cuando alguien muere. Ya sea quemándolos con ácido, electrocutándolos o intoxicándolos con cosméticos que dejan cadáveres sonrientes.
Otro personaje algo más real llamado Ed Gein, mató a varias personas en su localidad y, con sus restos, fabricó todo tipo de instrumentos y mobiliario no exentos de cierta inquietud artística. La labor de este demente dio lugar a varias películas ("Ed Gein" y "La matanza de Texas", por ejemplo) en las que se destacó siempre esta faceta artística del personaje.
El asesino Hannibal Lecter de "El silencio de los corderos" también tiene su faceta artística. A pesar del estrés que debe causar el llevar a cabo una fuga, se permite perder el tiempo crucificando a uno de su carceleros de tal manera que parezca una mariposa con las alas abiertas. O matar a un delator recreando el ahorcamiento con las tripas fuera de un histórico traidor de la Florencia renacentista.
Queda claro pues, que lo de hacer arte con la muerte es algo que se ha explotado en el cine y, al parecer, ahora también fuera de él.
La exposición “Bodies… the exhibition”, muestra una serie de cadáveres (y pedazos de cadáveres) en distintas vitrinas y pedestales con sus órganos internos a la vista para disfrute y deleite de quienes quieran contemplarlos. Obviamente, una exposición como esta requería de una coartada altruista para ser presentada, y es por eso que oficialmente la muestra se vende como una forma de observar el cuerpo humano como nunca se había hecho antes. Una excursión que ningún colegio puede perderse por su alto nivel educativo, por ejemplo. No obstante tantas buenas intenciones, la entrada normal no baja de 18 euros. Y en el fondo es justo. Se vende como museo pero se paga como espectáculo. Lo que realmente es.
Un servidor fue a ver dicha exposición el pasado fin de semana y, después de meditar sobre lo que allí había, solo puedo decir que en la mayoría de piezas nunca me sentí más lejos de acercarme al cuerpo humano.
Me explico. El tratamiento al que han sido sometidos esos cuerpos hace que lo que realmente vemos sea más parecido a unos sofisticados maniquíes que a una persona muerta. La elasticidad, el brillo, la textura,… todo se ha perdido. Solo quedan la forma y los volúmenes (que tampoco son reales debido a que el líquido que inyectan a los cuerpos les da una rigidez de la que carecerían, como amablemente explica una de las trabajadoras de la exposición que te ofrece la posibilidad de coger y tocar un hígado tratado con la sorprendente solución plastificadora).
A pesar de que algunas de las piezas, sobretodo la sección de fetos, llevan un aviso sobre su posible capacidad de sugestión por si alguien no quiere mirarlos, lo cierto es que la sensación que produce la contemplación de casi todo lo que hay allí es la misma que la que tendríamos al ver un puñado de muñecos a tamaño gigante del clásico juego de Anatomía. Tanto es así que ni siquiera se han cuidado de intentar mantener limpios los cuerpos, y puede apreciarse perfectamente el polvo que se acumula sobre ellos, como si de simples trastos se tratara. La mayoría de ellos, ni siquiera están preservados dentro de urnas sino que cualquiera puede acercarse y tocarlos (lo cual ocurre a menudo a pesar de los cartelitos que ruegan que no se haga).
¿Qué pretendía realmente el autor de esta exposición? ¿Enseñarnos el cuerpo humano tal y como es por dentro? Lo hemos visto en documentales y en recreaciones en 3d que, visto lo visto, resultan más reales que la propia realidad que el autor de Bodies nos propone. ¿Es arte entonces? Si es así, hemos cruzado la frontera que el propio H.R. Giger no había saltado aún.
Si el austríaco modela esculturas con cráneos y huesos que en realidad son de materiales sintéticos o de animales, el autor de Bodies se ha arriesgado finalmente con la materia humana real. La única barrera ¿autoimpuesta? ha sido darle a todo ello un trasfondo científico y una coartada ética que además viene avalada por el compromiso a incinerar los cuerpos una vez haya acabado la exposición. ¿Pero seguro que no estamos ante el inicio de una nueva tendencia artística? Los cuerpos que vemos en Bodies fueron donados y se permitió que fueran sometidos a la técnica que ha permitido conservarlos de esta manera. ¿Significa eso que, donación mediante, habrá nuevas exposiciones con fines puramente estéticos o artísticos? ¿Podré yo mismo donarme para que un artista con menos escrúpulos haga de mi cuerpo una obra de arte imperecedera? ¿Reaccionaríamos igual ante una lámpara fabricada con huesos y piel humana si su artífice fuera un asesino demente que si fuera un artista consagrado? Si la respuesta es no, entonces falta muy poco para que veamos la secuela de Bodies. Y seguro que será mucho más interesante.
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lunes, febrero 18, 2008
UNA TIENDA MAJICA, PERO NO MÁGICA.
Hay películas que parecen haber sido pensadas para ofrecerlas una tarde de sábado y, a ser posible, en navidad. Me refiero a todas esas películas cargadas de buenos sentimientos, de niños, de adultos que se comportan como niños, de juguetes y de magia. Y no solo de magia de esa de “abracadabra” sino de magia de la que te alcanza el corazón y hace que, durante unos momentos, te olvides de que estás viendo una película y dejes que te afloren las lágrimas y recuerdes tus años de muchachito alegre y corretón.
“La tienda mágica de Mr. Magorium” no es una de esas películas.
A su pesar.
Porque lo pretende. Lo busca. Lo intenta por todos los medios. Contiene todos los ingredientes para alcanzar ese nivel de sensiblería efectiva y, sin embargo, se queda en sensiblería a secas.
Hay quien dirá que otro gallo cantaría si la película la hubiera dirigido un Tim Burton, o incluso el Barry Levinson que se puso detrás de la cámara en Toys (que me encanta, por cierto), pero en realidad creo que el producto no daba para más.
La historia del vendedor de ilusiones que contagia con su alegría y su bondad a cuantos entran en su tienda, la del joven ejecutivo que ha olvidado su niñez y necesita una buena dosis de juegos y chiquillería para volver a ser un tierno infante y la de la jovencita que perdió el talento cuando dejó de soñar, no solo suena a requetevisto, sino que además ha de saber llevarse o se cae en el aburrimiento.
Y eso es justo lo que sucede.
Entre los pocos aciertos destacaría la estructura de la película en forma de capítulos de un libro, con cortinillas de paso de página incluidas (como en “El golpe”), aunque la traducción al castellano se encargara de destruir la rima que da título a cada uno de esos episodios y al de la película en sí (en el original inglés: Mr. Magorium Wonder Emporium). También el uso de la profundidad de campo con fines cómicos en algunas secuencias al que, desgraciadamente, no acompaña un mayor virtuosismo en los movimientos de cámara. Algo que pedía a gritos una película como ésta, que debía ser mucho más animada.
Respecto a la labor de los actores ¡pues qué decir! A la Portman el papel de jovencita soñadora y encantadora que no acaba de encontrar su sitio le va como anillo al dedo (creo que ni interpreta). Al que hace de ejecutivo contable (no me molesto en buscar su nombre por internet) parece que la cara de alelao le venía de serie, así que da el pego perfectamente. Y de Dustin Hoffman… pues empiezo a pensar que en el fondo le va hacer el payaso y en su caso, tropezar dos veces con la misma piedra.
También hay un cuarto personaje principal, un niño que no tiene amigos y bla, bla… pero en el fondo pinta muy poco, por lo que, si los guionistas no acabaron de darle entidad suficiente al personaje, por qué iba a hacerlo yo en esta crítica.
Viendo “La tienda mágica…” sabes que la intención de sus creadores era la de dirigirla al público adulto sin olvidarse de los niños. Algo así como hizo Spielberg con Hook. Pues bien, el resultado ha sido muy parecido que el de aquélla. En mi opinión, no creo que guste ni a los unos ni a los otros. (A propósito; no tengo ni idea de que tiene que ver la cadena de jugueterías esa con la película… porque no se parecen en lo más mínimo).
PD: No olvideis pasaros por The last ones, la única novela blog de internet donde tú puedes decidir qué sucederá a continuación.
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martes, febrero 12, 2008
30 DÍAS DE OSCURIDAD; SE VE BIEN
Cuando uno se tropieza en la televisión con el trailer de “No es país para viejos”, las imágenes pierden algo de su importancia y lo que resuena en nuestros oídos es lo que ya sabemos de dicha película; que es de los hermanos Cohen y que Javier Bardem es uno de sus protagonistas. Con estas credenciales, poco importaría si el trailer fuera una sobreimpresión de estos nombres sobre fondo negro. El interés estaría garantizado igualmente.
Con "30 días de oscuridad" ocurre casi lo contrario. Para empezar es una película claramente de género, que se inspira en un cómic, y cuyos protagonistas no son precisamente de los que hacen que el público acuda en masa. De hecho, "30 días de oscuridad" tiene todos los ingredientes para ser tomada con desdén y acudir al cine, si es que se va, lleno de prejuicios (porque las últimas películas de vampiros no han sido buenas, porque no haga justicia al cómic,…).
¿Pero es "30 días de oscuridad" una película de vampiros? En este género hemos visto ya a criaturas atormentadas por su pasado y por su incapacidad de amar ("Drácula"), a seres hermosos y tristes condenados a la eternidad ("Entrevista con el vampiro"), a chupasangres violentos con ansias de dominar el mundo ("Blade"), a hermosos guerreros que libran batallas a la sombra de nuestra sociedad ("Underworld"), a chicos perdidos con malas compañías ("Jóvenes ocultos"), a falsos vampiros que se pasean con colmillos de plástico ("Besos de vampiro"), a reductos de una civilización desaparecida ocultos en el desierto mexicano ("Abierto antes del amanecer"), etc,…
En 30 días después, los vampiros que asolan el aislado pueblo de Barrow, parecen en cambio mucho más emparentados con los muertos vivientes de Zack Snyder o con los infectados de "28 días después" que con ninguno de los anteriores. Veloces, con un ansia por matar y devorar a sus víctimas implacable, deformes, apenas comunicativos… De no ser por que existe un líder (el único al que oímos hablar aunque en una lengua muy extraña) y porque se aprecia un cierto nivel de organización en sus ataques, la diferencia con los infectados de REC apenas sería perceptible.
Por si fuera poco, buena parte de la película se plantea de la misma manera que cualquier film de zombies. A saber, un grupo reducido de personas se refugian en un lugar cerrado mientras son asediados por las terribles criaturas del exterior.
Pero a pesar de todos estos planteamientos, "30 días de oscuridad" no se ve perjudicada sino, muy al contrario, se beneficia de vampirizar estas estructuras. Consigue, lo que no lograba ninguna película de vampiros desde hacía mucho tiempo; que no te entren ganas de ser uno de ellos y que les tengas miedo. Dejan de ser decadentes personajes de novela gótica y vuelven a ser terroríficos no-muertos de los que nadie sabe como protegerse ni atesora valor suficiente para enfrentarse a ellos. No en vano, a pesar de que en algún momento se utiliza el término “vampiros” para referirse a los furiosos atacantes del pueblo, nadie llega a sugerir nunca el uso de crucifijos, agua bendita o estacas. En el fondo, son tratados como un grupo de violentos criminales sin escrúpulos que para colmo resultan ser inmunes a las balas.
Uno de los principales aciertos de la película, en mi opinión, es la iluminación. Resulta curioso que en una película que se llama “30 días de oscuridad” (“30 días de noche”, en el original inglés) y cuya premisa argumental es precisamente la ambientación de toda la trama en un lugar donde la noche se extiende durante más de cuatro semanas, se vea todo tan bien. Pero así es. A pesar de que el enviado de los vampiros se ocupa de dejar sin luz eléctrica el lugar y por lo tanto debería haber una oscuridad total al caer el sol, se aprecia todo perfectamente. ¡Y sin embargo tienes la sensación de que es de noche! Quizá para algunos este sea un error de adaptación del cómic (que es mucho más negro) o de impericia del director de fotografía, sin embargo se agradece poder ver la película en lugar de tener que intuirla, como sucede con muchos films de terror en los que tanta oscuridad es sospechosa de usarse en realidad para encubrir el escaso presupuesto sobre el que se apoyan.
Entre los errores más llamativos estarían la incapacidad del director por crear sensación de paso del tiempo. Al parecer, transcurren la friolera de 30 días durante la duración de la película pero se tiene la sensación de que todo suceda durante una sola noche. (Para que lo que acabas de leer no suene como una tontería, sustituye “días” y “una sola noche” por su equivalente en horas). También sobran detalles como el del inhalador del protagonista, circunstancia de la que no se sabe nada hasta que la película atraviesa su mitad y tan desaprovechada que no se sabe por qué se ha incluido. No se comprende tampoco cómo es que en un lugar tan pequeño el grupo de supervivientes puede permanecer oculto durante tantos días sin que los vampiros les encuentren y, más aún, cuando en ocasiones corren por las calles a por víveres o para trasladarse a otros edificios.
Si hablamos del cómic, que leí hace ya bastante tiempo, tengo que reconocer que la película me ha dejado mejor sensación que aquél. Su dibujo tosco, casi esbozado, el reparto del color a brochazos y el hipercontraste del negro con el azul y el rojo no me transmitieron inquietud alguna, y su lectura a pesar de no ser muy densa, se me hizo incluso tediosa. No puedo decir lo mismo de la película donde, como ya indiqué antes, el uso del color y del contraste está mucho más equilibrado y no parece haberse pretendido alcanzar al cómic en ese aspecto (como se hizo con 300, de Zack Snyder). Está claro que lo que le interesa al director de “30 días de oscuridad” no es tanto la estética plástica del cómic como la historia que explica.
No voy a engañar a nadie diciéndole que 30 días es una estupenda película de terror y que se pasa mal viéndola. Si tienes más de 15 o 16 años probablemente te afecte tanto como ver "Abierto hasta el amanecer", a pesar de que en "30 días" se ha eliminado toda concesión al humor y su tono trágico se mantiene desde sus primeras imágenes hasta su hermosa y estremecedora secuencia final. No obstante es un film que se disfruta y que contiene algunos momentos de gran poder visual (las vistas aéreas del pueblo nevado antes del ataque, la llegada de los vampiros al pueblo aniquilando a todos los que encuentran a su paso en plano cenital, la lucha encarnizada entre los vampiros y la máquina que conduce uno de los supervivientes, la pelea en el parque entre el protagonista y uno de sus conciudadanos en plena transformación, la ya mencionada secuencia final…).
¿Es la mejor película sobre vampiros que se ha filmado? No. Pero le da patadas a subproductos como "Underworld" o "Blade".
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martes, febrero 05, 2008
MALA TELEVISIÓN, TELEVISIÓN MALA
Cuando apareció la televisión, el cine sufrió una auténtica crisis. Ahora, con los sistemas de cine en casa, las grandes salas vuelven a notar el azote de las pequeñas pantallas. Quizá por eso los aparatos de televisión siempre son, en las películas de terror, un objeto peligroso e inquietante y, muchas veces, el encargado de propagar el mal o, directamente, su fuente.
El televisor, como aparato receptor de ondas, ha sido utilizado en varias ocasiones como mecanismo con el conectar con el más allá, por ejemplo. Pero también ha habido películas que han utilizado a la televisión como aparato en el que mostrar los más descabellados y atroces programas, en lo que podría ser una anticipación del devenir de nuestra parrilla televisiva. Si hace diez o quince años era extraño ver a gente golpeándose o insultándose en un plató, hoy es algo bastante común, por ejemplo. Tampoco nos son ajenos los programas concurso donde, de alguna manera, se humilla o se agrede al concursante, aunque sea sin causarle daños físicos. ¿Quién dice que esta escalada no nos llevará a ver, en un futuro no muy lejano, programas y concursos aún más duros y violentos?
Por lo pronto, y en este sentido, podemos recordar la película "Rollerball", que hace unos años tuvo su propio y triste remake, y que ya nos mostraba el éxito que podía tener la exhibición de una competición deportiva en nuestras pantallas. Especialmente si había una buena dosis de violencia en ella. También podríamos recordar los cortes que Paul Verhoeven introdujo en Robocop o en Starship Troopers, donde la televisión estaba inundada de violencia, desde los anuncios publicitarios hasta las noticias y el resto de la programación. En esta misma línea, Arnold Schwarzenegger protagonizó a finales de los 80 Perseguido, adaptación más o menos libre de un relato de Stephen King, en el que un concurso de televisión da la posibilidad a algunos reclusos seleccionados de recuperar su libertad a cambio de participar en él. Todo muy progresista, de no ser porque en dicho concurso deberán huir de sádicos armados con sierras mecánicas, lanzallamas y demás instrumental homicida mientras el público aplaude y apuesta para saber cuál de esos asesinos acabará antes con el concursante.
Esta misma vertiente de los programas concurso sádicos fue aprovechad también, aunque en tono de comedia, en la película "Permanezca en sintonía" con John ritter de protagonista.
En un tono más perverso (y pervertido) David Cronenberg nos mostró la capacidad de hipnosis que puede tener la violencia contemplada en una pantalla de televisión en su clásico Videodrome. En esta ocasión, será un productor de televisión el que sintonizará de forma accidental con una extraña emisión en la que se exhiben toda clase de atrocidades a las que queda enganchado como espectador, hasta el punto de acabar formando parte de la emisión (y del emisor) en lo que es una de las mayores muestras de la corriente artística denominada como “nueva carne”. Para el recuerdo, algunas de las inquietantes y desagradables secuencias de la película como aquella en la que el protagonista, James Woods, pierde una pistola dentro de su propio cuerpo o, aquella otra, en la que unos labios voluptuosos y sensuales “se salen” de la pantalla del televisor incitándole a seguir mirando.
Sin embargo, y como ya he dicho al principio, son las posibilidades de contactar con el más allá las que más se han explotado en el cine con respecto a los aparatos de televisión.
Sin lugar a dudas el mayor y más famoso ejemplo en este sentido es Poltergeist. La familia de la película desconocía que habían construido su casa sobre un cementerio pero, lo que nunca hubiera podido imaginar, era que los espíritus de los cadáveres allí enterrados, se pondrían en contacto con su hija pequeña a través del televisor. La frase “Ya están aquí” pronunciada por la pequeña Caroline, mientras mira la nieve de la pantalla del televisor, es todo un mito gracias a este film.
Esta misma idea se utilizó, con no tanto acierto, en la película White noise donde un Michael Keaton en horas bajas trataba de comunicarse con los espíritus haciendo servir precisamente esta nieve que envían los televisores cuando no tienen ningún canal sintonizado correctamente. Gracias a la película algunos nos enteramos de que existe toda una técnica desarrollada en parapsicología para contactar con el más allá haciendo servir precisamente televisores y radios.
Sin embargo, si ya es de por si terrorífico pensar que la programación que veremos en televisión dentro de unos años puede ser realmente atroz, y aún más espeluznante imaginar que nuestros aparatos pueden servir de antena de comunicación con espectros y fantasmas, ¿cómo calificaríamos la posibilidad de que algo o alguien pueda, surgir de nuestra pantalla, como si de una ventana se tratara, para matarnos?
Esta pavorosa idea tomó forma de mujer de largos cabellos negros en The ring. Sin embargo no es una idea inventada por el director japonés de dicha película. El concepto de criaturas que, directamente, emergen desde nuestro televisor para matarnos como si se tratara de un portal dimensional, ya se utilizó por ejemplo en Demons 2.
En aquel film, de visionado curioso aunque prescindible, los inquilinos de un edificio son asaltados por una especie de zombies (los Demons del título) que han invadido el inmueble después de que alguien sintonizara en su televisión una película (absurdamente, ni más ni menos que la primera parte de Demons).
No podemos pues, quitarle el mérito a The ring de ser la primera película (y la única que yo sepa) donde tan estremecedor efecto se ha utilizado con ingenio y al servicio de un film de terror con cara y ojos.
Además de todas las mencionadas, podríamos citar otras películas donde la televisión ha estado igualmente ligada al terror, la violencia o lo sobrenatural aunque de forma un tanto más indirecta (The game, Carretera perdida, Tesis, Habitación sin salida, 15 minutos o incluso REC). Pese a ello, el cine continúa perdiendo espectadores y los equipos de cine en casa aumentan sus ventas.
PD: continúa leyendo nuestra novela-blog. Recuerda que lo que tu sugieras puede alterar el cursod e la historia.
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sábado, febrero 02, 2008
¿PERO CÓMO QUE NO SE SIENTE LAS PIERNAS?
Un poco para compensar la última entrada, que fue una megaentrada, y un poco porque el tema no da para más, he decidido hablar de una cuestión que me llama mucho la atención y que tiene que ver con John Rambo, que está muy de moda ultimamente.
Me refiero a eso de relacionar al personaje del ex-combatiente de Vietnam más famoso de la historia del cine con la frase "no me siento las piernas".
¿De dónde sale esto? Os puedo asegurar que no sale de ninguna de las películas de la saga de Rambo. Ni en Acorralado, ni en Rambo, ni en Rambo III el personaje de John dice nunca esas palabras ni ninguna que se les parezca.
En realidad, esa frase la hizo famosa un paraodiador del personaje que era colaborador en un, no menos famoso, programa presentado por Pepe Navarro.
Sin embargo, la frasecita de marras ha calado tanto que incluso cuando Silvester Stallone es invitado a algún programa de nuestra televisión, como ocurrió la semana pasada en El hormiguero, el presentador de turno no tiene inconveniente en soltársela. Yo creo que el pobre Silvester no debe entender a qué se refiere el entrevistador y mucho menos la risa del público. Lo más gracioso de todo es que me temo que tanto el presentador como muchos de los del público creen estar diciendo algo que el personaje de Rambo pronuncia en alguna de las películas y que Stallone así lo entiende.
El que sin duda debe estar riéndose, es Santiago Urrialde que ha conseguido que sus frases para el personaje de Rambo se conozcan más que las originales de la película.
El sueño de cualquier frikazo.
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lunes, enero 28, 2008
NO SON PSICOPATAS
Este fin de semana tuve ocasión de ver "Halloween, el origen" (Rob Zombie), el mitad remake mitad precuela del clásico de John Carpenter, y volvió a asaltarme ese concepto tan manido en terror y tan mal utilizado que es el de “psicópata”.
Creo que este error de uso del concepto se debe a la expresión psichokiller que se utiliza en Estados Unidos para referirse a los asesinos en serie de las películas de terror tipo "Viernes 13", "Se lo que hicisteis…", "Scream" o la propia "Halloween".
Vayamos por partes.
Lo principal es definir las siguientes palabras, que muchas veces se utilizan de forma indistinta cuando en realidad hacen referencia a cosas diferentes: psicópata, asesino, asesino en serie y asesino en masa.
De entrada, en términos legales, asesino es aquel homicida (aquél que causa la muerte de otro) que lleva a cabo su acción con alevosía, ensañamiento o por precio. Aunque si se rastrea el origen de la palabra asesino era el que consumía cannabis. Por lo tanto no se consideran asesinos a aquellos que atropellan a alguien con su coche aunque vayan borrachos, por ejemplo. Y sí lo serían aquellos que reciben dinero por acabar con la vida de otros (por precio), aquellos que planifican la acción de tal manera que se aseguran la muerte del objetivo sin riesgo para si mismos (alevosía) y aquellos que no se conforman con eliminar a su víctima sino que además lo hacen infligiéndole la mayor cantidad de sufrimiento que pueden (ensañamiento).
En el cine, un homicidio sería lo que creen cometer los protagonistas de "Se lo que hicisteis…", mientras que el asesinato sería cosa de "Leon, el profesional" (por precio), lo que hacen los clientes de "Hostel" (ensañamiento) y lo que lleva a cabo el protagonista de "Match point" (alevosía).
Sin embargo, ninguno de ellos son asesinos en serie ni psicópatas, si bien algunos pueden tener rasgos propios de los psicópatas.
Continuamos. Ahora que ya sabemos qué es un homicida y qué es un asesino vayamos a ver qué es un asesino en serie y qué es un asesino en masa.
Como sus propios nombres indican, se trata de asesinos, por lo tanto cumplen con los criterios anteriormente descritos, pero además poseen otras características. En el caso del asesino en serie estamos ante un sujeto que lleva a cabo no una acción homicida sino varias, de forma sistemática y manteniendo un patrón o “modus operandi”. Además, un asesino en serie no se mueve por dinero ni por cuestiones ideológicas, es decir, que no entran dentro de este grupo los asesinos a sueldo ni los terroristas que, obviamente, también matan de forma sistemática y muchas veces siguiendo un mismo patrón. Podríamos decir que las motivaciones exterminadoras de los asesinos en serie son de tipo psicopatológico.
Por otro lado, los asesinos en masa serían aquellos que llevan a cabo una acción, o varias, en las que acaban simultáneamente con la vida de más de una persona. Las motivaciones de estos asesinos pueden ser diversas aunque normalmente se debe a cuestiones de estrés laboral, familiar o social, siendo los casos más habituales aquellos que describen a asesinos que liquidan a toda su familia, a compañeros de trabajo o de estudios,… No contaríamos dentro de esta categoría a los terroristas que, con una bomba, también causan asesinatos en masa como es obvio.
En el cine, un asesino en serie sería John Doe de "Seven" o Buffalo Bill de "El silencio de los corderos". No serían asesinos en serie John Lee de "Asesinos de reemplazo" ni La novia de "Kill Bill", a pesar de que ambos maten a diversas personas en sus respectivos films utilizando siempre métodos similares.
Igualmente, un asesino en masa sería Dennis Hopper en "Speed" o los estudiantes de la película "Elephant".
Y así llegamos finalmente al término psicópata del que parte la controversia y que se le ha atribuido a gente tan dispar como Michael Myers, Jason Voorheis, Hannibal Lecter, John Doe, Norman Bates o hasta Freddy Krueger.
Todos estos personajes matan gente. Todos ellos pueden catalogarse dentro del grupo de asesinos en serie puesto que matan de forma sistemática y siguiendo un patrón y además lo hacen por motivos psicopatológicos, es decir, nadie les paga por tomarse tantas molestias y su conducta probablemente responde a un desorden mental.
La cuestión estriba precisamente en ese “desorden”. Si se trata de un enfermo mental estaríamos hablando de un esquizofrénico o de un psicótico, pero no de un psicópata. La psicopatía es un trastorno mental y por lo tanto no exactamente un enfermedad. De hecho, los psicópatas conviven entre nosotros y es probable que muchos hayamos conocido a alguno. Sin embargo muy pocos psicópatas llegan a agredir a alguien físicamente y menos aún a matarlo.
Un psicópata no oye voces ni ve cosas donde no las hay. Eso es propio de los esquizofrénicos lo cual descartaría a uno de los falsos psicópatas más ilustres, el señor Norman Bates de la película "Psicosis".
Los psicópatas se distinguen por su escasa o nula capacidad de empatizar con los demás lo cual les hace inmunes al dolor ajeno. Además se mueven por su propio interés, siendo particularmente egoístas a la hora de conseguir sus objetivos. Digamos que un cierto nivel de psicopatía podría ser algo bien visto en determinadas profesiones, por ejemplo en el mundo ejecutivo. Esto es algo que se llevó al extremo en "American Psicho", una de las películas que mejor podría reflejar qué es un psicópata. También en el caso de Hannibal Lecter apreciamos esta conducta de lograr lo que se quiere a cualquier precio cuando, en la película "Hannibal", deducimos que el célebre caníbal ha acabado con el conservatore del museo de Florencia para así tener más fácil su elección como nuevo responsable del mismo, por ejemplo.
Un rasgo característico de la psicopatía es tener propensión a la violencia, siendo ésta la principal respuesta ante la frustración. Un caso que en mi opinión ilustra muy bien al psicópata típico que todos podemos tropezarnos algún día y en el que éste rasgo se ve muy claro, es el del personaje que interpreta Robert Carlyle en "Trainspotting".
También parece ser que muchos psicópatas tienen una personalidad que puede resultar seductora o atrayente, probablemente por esta agresividad, y que les convierte en cierto modo en líderes. Resulta obvio imaginar que en una banda de criminales, el más agresivo y el que resulta más impermeable ante el dolor ajeno sea el que más respeto se gane. En la película “El experimento” podemos observar como la incorporación de un psicópata en un grupo diverso de personas que no se conocen entre si puede acabar desembocando en una explosión de violencia con él como líder.
Todas estas características podrían reafirmarnos sobre la posible psicopatía de Hannibal Lecter (agresivo, incapaz de sentir empatía, personalidad seductora) pero no de "El Dragón rojo" que cree transformarse en otra criatura cuando mata y que además es atormentado por voces que sólo él escucha.
Jason Voorhies creció y se convirtió en un asesino al ser abandonado en un lago por sus profesores en la película "Viernes 13". Obviamente esto marcó su personalidad transformándole en una máquina de matar que se mueve por venganza. Nadie podría decir que Jason tenga una personalidad seductora o líder, no obstante es obvio que su respuesta ante casi cualquier estímulo es la violencia. Jason en el fondo no es más que un robot y su personalidad, si es que la tiene, no puede encajarse dentro de ningún grupo psicopatológico. En definitiva, es un puro invento del cine para reflejar lo que podría ser la maldad en estado puro, a lo que contribuye el hecho de que no puede morir.
A Michael Myers se le puede meter en este mismo grupo de invenciones, sobretodo a partir de las secuelas del primer Halloween. En la primera película y sobretodo en la que ha dirigido Rob Zombie, si podemos llevar a cabo un análisis psicológico del personaje de Michael al que vemos ya desde jovencito como gravemente trastornado. Sus muestras de violencia comienzan haciendo daño a los animales, lo cual es un rasgo típico del psicópata precoz por cuanto demuestra su escasa o nula capacidad de empatizar, que queda aún más apuntalada cuando le vemos eliminar al compañero de clase (que le suplica de forma lastimera y le pide perdón por haberle faltado al respeto) o cuando obra de la misma manera con su hermana. Una vez sucede todo ésto y Michael es encerrado en el sanatorio mental, se encierra en si mismo volviéndose prácticamente autista; deja de comunicarse y pasa a comportarse como el Jason de Viernes 13, es decir, como un robot asesino. Nuevamente invento que se subraya una vez más con la supuesta inmortalidad del personaje. Otra vez el mal en estado puro.
Por último, y por no extender más esta larguísima entrada, podríamos citar a Freddy que cae en la misma situación que los dos anteriores. Mientras estuvo vivo (mientras no habitaba solo en los sueños de sus víctimas) era un asesino en serie, concretamente de niños.
Pese a todo lo expuesto, el uso de la palabra psicópata se ha venido usando de forma constante y repetitiva para definir precisamente a estos psychokillers inmortales, cuando los auténticos psicópatas cuadran mucho mejor con personajes cinematográficos mucho menos extremos y mucho más reales, como el ya mencionado Robert Carlyle de Trainspotting pero también como el Denzel Washington de Training day, el Joe Pesci de Casino y Uno de los nuestros o el Peter Stormare de Fargo. Violentos, agresivos, sin sentimientos de culpa, sin remordimientos, con el objetivo de su único beneficio y satisfacción a cualquier precio, líderes entre los suyos y temidos entre sus subordinados. Poco que ver (salvo excepciones) con personas no comunicativas, amigas de jugar con la policía dejando señas, coleccionistas de pedazos de cuerpos de sus víctimas y demás parafernalia grotesca.
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martes, enero 22, 2008
TIM BURTON = SOSOMAN
La producción de una película no termina hasta que ésta no se exhibe. Hasta entonces, la película es tan solo una inversión que un determinado productor hace confiando en el talento o el oficio de un equipo artístico concreto, en cuyo director recae la máxima responsabilidad. Pero como digo, hasta que la película no está siendo distribuida y la gente pagando por sacar su entrada en la taquilla, la tarea de producción no ha terminado. Es por esto que cada vez resulta más importante hacer una buena promoción de la película. La publicidad, las ruedas de prensa, la presentación de la película en festivales, las entrevistas con sus responsables, son de capital importancia para que todo el esfuerzo realizado en la preproducción y el rodaje lleguen a buen puerto. Si no hay una buena promoción lo más probable es que la película acabe en ese limbo en el que mueren tantas producciones de las que nadie ha oído nunca hablar (lo que sucede con mucho cine español, por ejemplo).
Y digo todo esto porque no deja de sorprenderme con que hastío y desgana muchos de estos “responsables” de los que hablaba acometen su tarea de promoción. Sobretodo teniendo en cuenta que lo que venden son precisamente sus creaciones.
El último caso, y el que ha provocado este post, ha sido el de Tim Burton quien tuvo a bien (ahora sabemos que debió ir obligado por la productora) compartir unos minutos con los lectores de "elmundo.es" para responder preguntas relativas a su última película, de inminente estreno en nuestro país.
El resultado de tan interesante idea es una entrevista aburridísima, no tanto por las preguntas de los lectores (que se pasaban un poco haciendo la rosca a Tim) sino por las cortantes y brevísimas respuestas que éste les propinaba. Monosílabos y frases de apenas cinco o seis palabras le sirvieron para cumplir con la papeleta y pasar a otra cosa mariposa.
Yo puedo entender que después de unas cuantas semanas concediendo entrevistas a periodistas, asistiendo a photo calls y dando ruedas de prensa el hombre esté algo agotado pero el encuentro digital que elmundo.es le propuso, no era con periodistas ni críticos, sino con su público, con sus admiradores, con la gente que le ha colocado donde está hoy. ¿Quién conocía a Tim Burton hasta que la Warner le puso tras el proyecto de Batman? ¿Y que hubiera sido de Batman de no ser por la inmensa campaña de promoción que le hicieron?
Sin llegar al extremo de Arturo Perez Reverte que directamente, en un encuentro similar el año pasado, se largó a media charla porque al parecer las preguntas le parecían de bajo nivel (sic), creo que Tim Burton debería tomarse más en serio su faceta de “famoso” y tratar mejor a su público.
En una ocasión, un compañero de trabajo mío se tropezó en Madrid con Santiago Segura al que no tardó en llamar al grito de “Torrente, Torrente, ven pacá que nos hagamos una foto”. Santiago, a pesar de que odia que le llamen Torrente, se acercó sonrió y contestó: si no hay más remedio…
Pues eso.
Aquí está el encuentro digital por si alguien quiere echarle un ojo.
PD: ya está publicado el post 3 de The last ones
jueves, enero 17, 2008
CUENTA ATRAS Y EL SAMBENITO DE LOS JUEGOS DE ROL
Hace algunos años Javier Rosado en compañía de su amigo menor de edad, Felix, atacaron al conductor de un autobús agrediéndole de forma brutal y acabando con su vida. Cuando al poco tiempo fueron detenidos debido a la nula capacidad de arrepentimiento de Rosado y a sus constantes muestras de alarde por la “proeza” cometida, el asesino reveló que lo hizo porque quería saber qué se sentía.
A pesar de ser declarado culpable, condenado y sometido a tratamiento psiquiátrico, los medios de comunicación y periodísticos de este país se encargaron de difundir la idea de que el asesinato había sido planeado como un juego de rol. Un juego de rol que, según se supo, solo existía en la cabeza de Javier Rosado y que muy poco, por no decir nada, tenía que ver con los auténticos juegos de rol que todos los que hemos jugado conocemos. Por supuesto también se añadió que era muy aficionado al cine de terror y al gore (pero de eso hablaremos otro día).
El caso es que desde que se plantó aquella semilla no han dejado de brotar nuevos casos en los que automáticamente se declara culpable a los juegos de rol poniéndonos bajo sospecha a todos los que somos o hemos sido aficionados a ellos; que fulano está en una secta… es un juego de rol! que ha aparecido un cadáver con una carta al lado… es un juego de rol! que han profanado una tumba y han hecho un caldo con los huesos… es un juego de rol! y así sucesivamente. Vamos, que mañana se romperá el cuello una vieja al pisar una piel de plátano y seguro que la maldita fruta era jugadora de rol!!
¿Pero a qué viene todo esto? Pues a que el sambenito del rol como inductor de actividades criminales está ya tan metido en nuestro folclore que, ayer sin ir más lejos, los guionistas de la serie “Cuenta atrás” no tuvieron inconveniente en dejar caer esa hipótesis en el caso que centraba la acción del episodio.
Nunca he visto la serie (pues con los avances publicitarios he tenido bastante) pero soy jugador de rol desde hace años, tengo conocimientos de guión y dirección cinematográfica y además soy criminólogo. Resumiendo, que tengo pleno conocimiento de todos los ámbitos que convergen en este asunto y sólo puedo decir que esos guionistas (o productores, me da igual) deberían plantearse las consecuencias que sobre el público pueden tener las historias sobre las que escriben. Como digo no ví el episodio y quizá lo del juego de rol es una hipótesis que se descartó en seguida en el transcurso del mismo, pero el mero hecho de nombrarlo vuelve a traer el dichoso temita a colación y creo que ya está bien.
Los jugadores de rol no son asesinos. Son gente, mayoritariamente joven, con inquietud cultural. Sociables, inteligentes y amistosos. Los juegos de rol no solo no matan a nadie sino que se utilizan en pedagogía y como terapia en psicología, además de estar cada vez más presentes en la formación de distintos tipos de profesionales.
Los juegos de rol tuvieron su auge a finales de los ochenta y principios de los noventa. Hoy apenas sobreviven junto a los juegos de cartas coleccionables. Sin embargo, y a pesar de este olvido progresivo en el que han caído, está claro que siguen siendo muy socorridos a la hora de crear polémica. Y si alguien tiene alguna duda que lea el libro de Jesús Palacios.
¡Basta ya!
PD: ya está colgado el segundo post de The last ones. No pierdas el hilo. ;)
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lunes, enero 14, 2008
HITMAN; Otro videojuego que muerde el polvo
A pesar de los lamentables resultados obtenidos, continúa el goteo de películas inspiradas/basadas en videojuegos de éxito.
Lejos queda ya aquel primer intento que, de alguna manera, ya debió servir como lección a productores y cineastas. Me refiero al pase a la gran pantalla de “Super Mario Bros”. Si aquel debut del videojuego ya fue nefasto, el efecto ha resultado se el contrario al lógico, es decir, en lugar de paralizar el tema de las adaptaciones se ha continuado con ello hasta nuestros días. De hecho no han hecho más que empezar.
A aquel bodrio de “Super Mario” siguieron los de “Mortal Kombat”. Tamaño desastre cinematográfico sólo podía contar con un actor estrella como reclamo, el inefable Christopher Lambert (¿alguien sabe de alguna película decente de este señor más allá de “Los inmortales”?). Después irían llegando “Street Fighter” (nada menos que con Van Damme de protagonista), el esperado y decepcionante “Tomb Raider” y, aprovechando el éxito de los juegos tipo survival horror, “Resident evil”.
De alguna manera, el moderado éxito conseguido por ésta película, animó a los productores americanos a explotar aún más este filón sin tener en cuenta los desastres precedentes (y que “Resident evil” tampoco es ninguna maravilla) y en eso estamos. Múltiples secuelas de Resident a cada cual peor, secuela de “Tomb Raider” también peor que la primera (que ya era difícil), “Aliens vs Predator” (que pasó del comic al videojuego y de ahí al cine) de la que también hay ya una secuela de inminente estreno, “Doom” (que al menos incorporó en una secuencia el famoso plano subjetivo del que se han alimentado todos los shooters) y, lo peor de todo, el desembarco cinematográfico del que ya puede ser considerado como el peor director de la historia del cine reciente: Uwe Boll.A tan siniestro personaje debemos nada menos que las adaptaciones, todas enfermizamente malas, de “Alone in the dark” (que hubiera dado para una magnífica película de terror), “Bloodrayne” (que desperdició el personaje femenino de videojuego más atractivo después del de Lara Croft) y “House of the dead” (con la que no había nada que hacer y cuya filmación es un despropósito tan grande que merece la pena verla solo para reventar de la risa).
Sin embargo, y por alguna extraña razón, el tal Uwe Boll continua recibiendo proyectos y además siempre del mismo tipo (adaptaciones de videojuegos). La única explicación es que alguien debe estar intentado convertirle en una especie de Ed Wood de nuestra época. No se me ocurre otra cosa para este desatino fílmico.
Tampoco quiero olvidarme en este repaso de “Stay alive”, película no basada en ningún videojuego pero cuya trama se desarrolla como si sus protagonistas estuvieran dentro de uno. Aunque muy limitada por su presupuesto y por la habilidad de sus responsables, la considero una interesante aproximación a este peculiar mundillo.
Pero volviendo al tema, la última película inspirada en un videojuego que nos ha llegado es “Hitman”. Un juego cuya mecánica consiste en ponerse en la piel de un silencioso y eficaz asesino que debe encargarse de eliminar a una serie de objetivos infiltrándose en sus guaridas y pasando desapercibido.
Poco de esto hay en la película. El Hitman cinematográfico está más cerca de Jason Bourne que del “47” del juego. Deja un rastro de cadáveres a su paso, es experto en combate cuerpo a cuerpo y la discreción no parece formar parte de su vocabulario. En este sentido, el personaje que hace años encarnara Jean Reno en la película de Luc Besson “Leon, el profesional” está mucho más cerca al espíritu del juego que el que vemos en Hitman.
¿Estamos ante una mala película? Pues hombre, si nos centramos exclusivamente en las adaptaciones de videojuegos en mi opinión tiene un pase. Al menos es entretenida y las secuencias de acción están resueltas con cierto oficio. Es mejor que “Tomb Raider”, por decir algo. Sin embargo se ha desperdiciado una buena oportunidad de construir un personaje y una saga fílmica interesante.
De momento, en lo que a adaptaciones de videojuegos se refiere, tendremos que continuar viendo “Silent Hill” como el mayor logro conseguido hasta la fecha. Veremos que pasa con World of Warcraft. Miedo da.
PD: no olvideis pasaros por “The last ones”. La primera entrada del primer capítulo ya está colgada ;)
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viernes, enero 11, 2008
Novela BLOG
Pensando en nuevas y enriquecedoras formas de invertir mi tiempo en la red, se me ocurrió el otro dia la posibilidad de escribir una novela en forma de blog.
La idea me vino después de estructurar un relato que tenía en mente como si fueran los episodios de una serie de televisión.
En seguida me puse a rastrear la red en busca de alguna idea parecida y, sí, la encontré. Hay que reconocer que cuesta mucho inventar algo nuevo hoy en internet, pero también me percaté de que los que lo habían intentado lo habían abandonado rápidamente. Al menos los que yo miré.
Esperemos que no me ocurra a mí lo mismo. En cualquier caso me ha parecido buena idea añadir la novedad de que los comentarios sirvan para ir modificando la historia y que así sea más participativa.
¿Lo intentamos?
La idea me vino después de estructurar un relato que tenía en mente como si fueran los episodios de una serie de televisión.
En seguida me puse a rastrear la red en busca de alguna idea parecida y, sí, la encontré. Hay que reconocer que cuesta mucho inventar algo nuevo hoy en internet, pero también me percaté de que los que lo habían intentado lo habían abandonado rápidamente. Al menos los que yo miré.
Esperemos que no me ocurra a mí lo mismo. En cualquier caso me ha parecido buena idea añadir la novedad de que los comentarios sirvan para ir modificando la historia y que así sea más participativa.
¿Lo intentamos?
lunes, enero 07, 2008
Blade Runner en edición 5 DVDs; ¿Alguien lo ha visto?
Supongo que en esto, como en tantas otras cosas, habré sido el último en enterarme. Pero como es probable que todavía haya alguien que no lo sepa y sea tan friki como yo para estos temas, pues lo explico.
La cuestión es que, navegando en busca de un fondo de escritorio para mi trabajo, que había pensado decorar con alguna imagen de Blade Runner, tropecé casualmente con la existencia de una edición en DVD de esta película que se lanzó en diciembre de este año recién acabado. Dicha edición, de coleccionista y limitada, venía empaquetada en un maletín perfecta imitación del que utiliza el protagonista de la película para hacer sus test a los replicantes. Contenía además cinco DVDs llenos de extras así como abundante material sobre la película incluida la reproducción de uno de los fotogramas originales, entre otras muchas cosas.
El precio de esta joya para coleccionistas era de 60 euros, lo cual la hacía un regalo más que aceptable para las navideñas fechas en las que se lanzaba el producto.
¿Cuál fue el problema? Pues que al mismo tiempo en que me enteraba de la existencia de dicho producto, me enteraba también de su descatalogación por encontrarse agotado desde el mismo día en que salió a la venta.
Cierto es que, al parecer, solo se pusieron a la venta 10.000 unidades (de ahí lo de que fuera una edición limitada) pero, más allá de este dato, me parece alucinante que en tan solo unas horas desaparecieran las diez mil copias como si se tratara de las entradas para un concierto de Héroes del Silencio.
Quizá por pataleta o por mala idea, me inclino a pensar que muchos (o algunos) de los establecimientos a los que llegaron estas unidades para su venta al público, aprovecharon para especular con ellas. Es decir, que según las recibieron las vendieron a si mismos o a conocidos para poder después revenderlas por un precio muy superior.
De no ser así, resulta extraño que desde entonces se esté produciendo un goteo constante de ventas de estas unidades en e-bay a precios nunca inferiores a los 200 euros y tratándose siempre, tal y como se explica en el detalle del producto, de unidades precintadas y sin abrir.
Podría entenderse que alguien hubiera comprado el pack y se hubiera sentido decepcionado por su contenido (que me extraña) y hubiera decidido subastarlo en internet pero, al menos lo hubiera abierto. Puedo llegar a pensar incluso que hubiera algún friki que, sabiendo de la calidad del pack en cuestión, ya pensara en adquirirlo con la única finalidad de revenderlo… aunque según la política de reservas que al parecer había que seguir para conseguir uno de estos maletines, también me parece mucha tela.
Pero lo que más me escama de todo es que gente como, habitual de las grandes superficies donde se venden todo tipo de ediciones de DVDs y visitador frecuente de las mismas, no llegara jamás a ver una de estas unidades a la venta; ni siquiera un anuncio para reservarlas.
Sinceramente creo que se trata de una estafa con la que algunos están haciendo las navidades este año. A razón, como ya decía, de más de 200 euros el pack cuando su precio original eran 60 euros, estamos hablando de unos beneficios que se acercan, o superan, el 400% del valor inicial.
En fin… conmigo que no cuenten.
jueves, diciembre 20, 2007
Hazañas bélicas... como las de antes.
El otro dia pasaron en uno de esos canáles de pago una película que ya casi podría considerarse del Mundo Viejuno: "El desafio de las águilas".
Recuerdo que, reencontarme con esta película, así de forma inesperada, me hizo pensar en esa frase tan manida de "ya no se hacen películas como ésta" pero, es que en esta ocasión la frase no puede ser más cierta. Realmente no se hacen ya películas como ésta.
Desde que tuvo lugar la guerra de Vietnam y desembarcaron en el cine directores como Coppola u Oliver Stone, nadie parece capaz de tomarse una guerra "a broma".
Vamos a ver, me explico. Hace años, cuando se rodaban películas como "El desafio de las águilas", era perfectamente posible montar un guión sobre un grupo de soldados americanos que tienen que realizar una incursión de alto riesgo en una fortaleza alemana. La historia no utilizaría este argumento como excusa para hablarnos de lo dura que es la guerra o de las penurias de los soldados. Sencillamente usaría el escenario bélico para desarrollar una película de aventuras. A eso me refiero yo con hazañas bélicas.
Ahora, si se habla sobre películas sobre Vietnam se distingue claramente entre las buenas (Apocalipse now, Platoon, El cazador,...) y las malas (casi todas las demás que tratan de supermachos que liquidan "charlies" a cascoporro). Y si hablamos de la guerra(s) de Irak pues ya es el acabose. Todas las películas tienen que tratar de lo duro que es el desierto, de como la instrucción despersonaliza a los soldados, de como la guerra embrutece a los pobres e inocentes chicos, de las atrocidades que se cometen contra los civiles...
¡Pero hombre! Que también se puede hacer entretenimiento a la antigua usanza, ¿no?
Ejemplos: un grupo de soldados deciden pasar del frente para hacerse con los lingotes de oro que se guardan en el banco de un pueblo cércano (Los violentos de Kelly); los prisioneros de un campo de ídem alemán aceptan jugar un partido de fútbol lo cúal les valdrá de excusa para intentar la fuga (Evasión o victoria); destruir un fortín donde se cobijan dos poderosos cañones será la misión para un grupo de valientes soldados (Los cañones de Navarone).
En fin, que hoy no se plantean historias de este tipo porque nadie puede mencionar una guerra en Hollywood (y aquí ni digamos) sin que se enarbole la bandera del pacifismo y demás. ¡Que sí! Que está muy bien... ¡pero que se pueden hacer películas como aquellas también, copón!
El mismo Stanley Kubrick antes de emprender el rodaje de "La chaqueta metálica" comentó al estudio que tenía intención de filmar una película bélica. Entonces le dijeron que ya lo había hecho, recordándole "Senderos de gloria", a lo que él repuso: "No, esa no vale. Dicen que es antibélica".
La verdad es que "La chaqueta metálica" también lo es, y supongo que en gran medida todas las películas bélicas lo son, o deberían serlo. Lo único que pido es que dicho mensaje quede en un segundo plano. Vidoejuegos como "Commandos" bebía precisamente de aquellas películas y fue un éxito rotundo en el que nadie se planteaba demasiado si la acción se ambientaba en una trágica guerra que tuvo lugar realmente.
Godard dijo una vez: "un travellin es una cuestión moral".
Pero Godard no está aquí y este es mi blog, carajo.
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lunes, diciembre 17, 2007
PELÍCULAS DESAPERCIBIDAS
Cuentan que cuando se rodaba "Parque Jurásico", el encargado de efectos especiales que habían contratado, y que era un aventajado discípulo de las técnicas del mítico Ray Harryhausen, pronunció la siguiente frase: "Creo que me he extinguido".
Dijo ésto cuando pudo ver la prueba que el equipo de efectos especiales alternativo, que trabajaba paralelamente en la posibilidad de animar por ordenador a los dinosaurios en lugar de utilizar muñecos, había preparado para Spielberg. El asombro que le provocó el realismo de aquellos FX le dejó estupefacto y supo que sus dias como técnico de efectos estaban contados.
Desde entonces hasta ahora, el mundo de los efectos especiales ha quedado tan ligado a la infografía que incluso en televisión podemos ver series donde se lucen efectos que ya quisieran para si películas de gran prespuesto de hace quince o veinte años.
Sin embargo, esta democratización de los efectos especiales que ha propiciado la utilización de la infografía, también ha hecho que dichos efectos se banalicen, provocando que su tirón en taquilla sea menos definitorio; ahora, cuesta mucho más asombrar al público de esta manera y se busca más el que, dichos efectos, estén al servicio de una historia interesante, lo cual tal vez explique el éxito de la trilogía de "El señor de los anillos" y el fracaso (relativo) de la nueva trilogía de "La guerra de las galaxias".
Y es probable que también explique por qué algunas películas que destacaban precisamente por sus efectos han pasado totalmente desapercibidas durante los últimos años, pasadas por alto a ojos de distribuidores y de exhibidores. Es el caso de "Equilibrium", "Avalon" e "Immortel", por ejemplo.
Tal vez no encontraron su momento, o aparecieron cuando la cartelera rebosaba de productos de índole similar. Sea cual fuera la causa, las tres son películas que destacan, entre otras cosas, por sus efectos especiales y que resultarán de interés para aquellos a los que les guste ver la magia del ordenador al servicio de una película.
No son obras maestras, pero tampoco merecieron pasar desapercibidas.
Trailers:
Equilibrium
Avalon
Immortel
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martes, diciembre 11, 2007
Bucear en una piscina de mierda
Aficionarse, o mejor dicho, AFICIONARSE (así con mayúsculas) al cine fantástico, es lo más parecido que uno puede hacer a bucear en una piscina de mierda.
Cada mes caen dos o tres títulos nuevos en el videoclub o en las tiendas de DVDs con nuevas propuestas cinematográficas de esta índole. Pero, ¿cómo distinguir la purria y la basura de las buenas películas? Alguien dirá que bastará con leerse la sinopsis... Yo digo que no. Existen fantásticas películas de cine fantástico, valga la redundancia, cuyo argumento o trama principal no es precisamente el cúlmen de la originalidad (Vampiros, de John Carpenter por ejemplo). Otros puede que crean que la mejor manera de no fallar es fijarse en sus intérpretes. Ciertamente no lo creo. La verdad es que el mayor bodrio que he visto en mi vida contaba nada más y nada menos que con Jeremy Irons, un actor de probado talento y de enorme reputación. Así pues, ¿qué nos queda? El director. Sí, el director no puede fallarnos. En cine fantástico Spielberg, Dante, Zemeckis, Carpenter, Balagueró,... nunca nos defraudan... ¿o sí?
Todo esto viene a cuenta de la última película que vi este fin de semana en casa y cuyo título, a priori, no prometía nada bueno "Mortuary". Por supuesto no se había estrenado en cines (al menos en España) y su única baza, ya que los actores eran desconocidos, estaba en su director; nada menos que Tobe Hooper.
Estoy seguro de que todos sabeis quien es Tobe Hooper pero por si acaso, os comento que fue el director que asombró a propios y extraños con su opera prima: La matanza de Texas. Tanto fue así, que de la noche a la mañana pasó a convertirse en el receptáculo de proyectos de cine fantástico tan interesantes como "Lifeforce" o "Poltergeist". Lo extraño del caso fue que ninguna de esas películas acabó de encumbrarle (de hecho se cuenta que el rodaje de Poltergeist sufrió tantas injerencias de su productor ejecutivo, Steven Spielberg, que en realidad la película está dirigida por él) sino que, al contrario, acabaron convirtiéndole en un director de películas de serie B (léase aquí con carácter peyorativo) cuya carrera es sólo seguida por gente como yo. O al menos así era hasta el domingo pasado, fecha en la que como ya comentaba, vi su última aportación al género. Una película, supuestamente de terror, que en lugar de parida por la mente del creador de Leatherface, parece más propia de R.L. Stine, el autor de la colección de novelas para niños llamada "Pesadillas". Después de "La masacre de Toolbox" y de ésta última, "Mortuary", creo que debería dejar de considerársele un 'Master of horror' y dar por hecho que "La matanza de Texas" fue un éxito fortuito, accidental e irrepetible.
No hace falta que haga una crítica detallada sobre la película; si ser aficionado al cine fantástico es como bucear en una piscina de mierda, el domingo pasado batí el record de apnea.
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martes, diciembre 04, 2007
¿A quién le deje aquella película? ¿Y por qué tengo ésta dos veces?
En estos tiempos de internet, descargas y compras compulsivas, quien más y quien menos atesora en su casa un buen montón de DVDs y CDs con películas, música, juegos, etc...
Desconozco el caso partícular de cada uno de ustedes pero a mi las películas se me acumulan, sobretodo las originales. Y además como soy generoso no dudo en dejarlas por ahí a todo aquel que me solicita alguna. El resultado es que al final pierdo la cuenta de quién tiene qué y es muy probable que haya perdido alguna de esta manera. También me ha pasado juntarme con dos copias de la misma película en casa, al haber comprado por segunda vez un DVD que ya tenía.
En definitiva, un descontrol.
Por eso, no puedo sino agradecer a mi hermanito que haya localizado en internet un programa gratuito la mar de útil para mi y supongo que para mucha gente. A lo mejor, muchos de ustedes ya lo conocen y puede que sean incluso usuarios del mismo desde hace tiempo.
Bueno, en cualquier caso yo dejo aquí la dirección del mismo y lo recomiendo encarecidamente a aquellos que no dispongan de él y tengan el mismo problema que yo. No les aburriré con las prestaciones del programa, se explica todo en detalle en la página del mismo. Baste con decir que es un magnífico catalogador cuya principal ventaja sobre cualquier otro reside en la facilidad en que se introducen en él las películas que tenemos.
Espero que les sea útil. Y ahora, a catalogar, a catalogar y a catalogar.
Desconozco el caso partícular de cada uno de ustedes pero a mi las películas se me acumulan, sobretodo las originales. Y además como soy generoso no dudo en dejarlas por ahí a todo aquel que me solicita alguna. El resultado es que al final pierdo la cuenta de quién tiene qué y es muy probable que haya perdido alguna de esta manera. También me ha pasado juntarme con dos copias de la misma película en casa, al haber comprado por segunda vez un DVD que ya tenía.
En definitiva, un descontrol.
Por eso, no puedo sino agradecer a mi hermanito que haya localizado en internet un programa gratuito la mar de útil para mi y supongo que para mucha gente. A lo mejor, muchos de ustedes ya lo conocen y puede que sean incluso usuarios del mismo desde hace tiempo.
Bueno, en cualquier caso yo dejo aquí la dirección del mismo y lo recomiendo encarecidamente a aquellos que no dispongan de él y tengan el mismo problema que yo. No les aburriré con las prestaciones del programa, se explica todo en detalle en la página del mismo. Baste con decir que es un magnífico catalogador cuya principal ventaja sobre cualquier otro reside en la facilidad en que se introducen en él las películas que tenemos.
Espero que les sea útil. Y ahora, a catalogar, a catalogar y a catalogar.
domingo, diciembre 02, 2007
Mi primera vez; un ejercicio de nostalgia
Ahora que mi primogénita pasa ya los tres meses de vida parece que ha descubierto la televisión. Tiene juguetes, tiene móviles (ositos de esos que dan vueltas, por si acaso alguien se ha confundido), un gimnasio, un columpio y demás cacharrería, pero desde que ha visto gente moviéndose en la "caja tonta" no hace más que quedarse pasmada observando la pantalla. No importa que intentes atraer su atención. Aunque esté de espaldas a la tele, se esfuerza por volver su mirada hacia ella.
Todo ello me ha hecho pensar en si a mi me sucedió igual, en si es normal. Si todos los niños nos vimos atraídos de semejante forma hacia nuestro televisor (en mi época mucho menos vistoso, pues era en blanco y negro).
También me ha hecho recordar la primera vez que fui al cine y, he aquí el tema. Por más que lo he intentado, lo cierto es que no recuerdo cuando fue mi primera vez. Recuerdo haber ido con mi padre y con mi hermano a ver algunas películas pero no se exactamente cual fue la primera. Mi bautizo cinéfilo. Tengo recuerdos de estar en la sala viendo "Los diez mandamientos", alguna película de kung-fu e incluso algo de cine español.
Después de mucho darle vueltas, creo que mi recuerdo más pretérito en cuanto a visitas al cine, se corresponde con la proyección de "El libro de la selva", la película clásica de animación de Disney. Hay que tener en cuenta que el cine de mi pueblo, que ya no existe, era un cine de reestreno por lo que el año de estreno de la película no me sirve de gran cosa para calcular mi edad en aquel entonces.
Es una lástima. Mi primera visita al cine es un evento del que me gustaría guardar un recuerdo más vívido.
Dentro de unos años, tendré la posibilidad de revivir aquel hermoso dia. Cuando sea yo quien lleve a mi hija por primera vez.
Todo ello me ha hecho pensar en si a mi me sucedió igual, en si es normal. Si todos los niños nos vimos atraídos de semejante forma hacia nuestro televisor (en mi época mucho menos vistoso, pues era en blanco y negro).
También me ha hecho recordar la primera vez que fui al cine y, he aquí el tema. Por más que lo he intentado, lo cierto es que no recuerdo cuando fue mi primera vez. Recuerdo haber ido con mi padre y con mi hermano a ver algunas películas pero no se exactamente cual fue la primera. Mi bautizo cinéfilo. Tengo recuerdos de estar en la sala viendo "Los diez mandamientos", alguna película de kung-fu e incluso algo de cine español.
Después de mucho darle vueltas, creo que mi recuerdo más pretérito en cuanto a visitas al cine, se corresponde con la proyección de "El libro de la selva", la película clásica de animación de Disney. Hay que tener en cuenta que el cine de mi pueblo, que ya no existe, era un cine de reestreno por lo que el año de estreno de la película no me sirve de gran cosa para calcular mi edad en aquel entonces.
Es una lástima. Mi primera visita al cine es un evento del que me gustaría guardar un recuerdo más vívido.
Dentro de unos años, tendré la posibilidad de revivir aquel hermoso dia. Cuando sea yo quien lleve a mi hija por primera vez.
jueves, noviembre 29, 2007
COREY FELDMAN, THE BIRTHDAY Y LOS CRÍTICOS FALSOS
No se por qué me ha venido hoy a la cabeza una experiencia que tuve ocasión de vivir hace un par de años en el Festival de Sitges (me niego a utilizar el pomposo nombre actual del evento).
Como en otras ocasiones, nos habíamos reunido allí toda suerte de pringaetes y frikis de los medios de comunicación más mediocres y con menos audiencia de Catalunya y España. Por supuesto tampoco faltaban los clásicos de toda la vida: el Gorina, el Pumares, el de Cinema 3 (coño, es que ahora no me viene el nombre).
La película que íbamos a ver para poder hacer luego nuestra crítica era una dirigida por un español pero con reparto internacional donde brillaba como actor principal Corey Feldman. Si, sí, Corey Feldman, el de Los Goonies, los Gremlins, Jóvenes ocultos y Papá Cadillac. Corey Feldman. La película se llamaba The birthday.
La cuestión es que el tal Corey, a pesar de ser un actor muy de capa caida, había conseguido el efecto que logra cualquier actorzuelo americano cuando viene a Sitges. Llenar la sala en la que pasan su película para poder luego ir a hacerle una entrevista o conseguir aunque sea un autógrafo. Por cierto que el muchacho vino con su novia que estaba bastante buena.
La cuestión es que cuando la película en cuestión llevaba como diez minutos, o quince a lo sumo, creo que no debía quedar nadie en la sala que no estuviera hartísimo de la voz de falsete con la que el personaje de Feldman parloteaba en los pasillos del hotel en los que transcurre la historia. Además, la película en si era aburridísima. De esas que te obligan a estar cambiando el culo de postura en la butaca y de mirar constantemente el reloj. Tanto es así, que yo creo que a partir de la media hora de proyección no habia nadie que no estuviera pensando qué narices le iba a preguntar al tal Feldman cuando le viera en la rueda de prensa. O como enfocar la entrevista personal si finalmente había huevos de pedírsela.
La cuestión fue, y he aquí el tema, que cuando todo el mundo salía asqueado de la sala agradeciendo que la película hubiera terminado por fin, el tal Corey Feldman y su novia (que estaba muy buena) se encontraba en las mismas escaleras esperando a la gente para intercambiar impresiones. ¿Y que hicieron todos esos críticos o aspirantes a? Pues, superado el susto inicial, ir a darle la mano, felicitarle, decirle lo bonita que había sido la película y sobretodo su actuación y, después, ponerle verde en su columna, radio, televisión local, página de internet, etc,...
El que suscribe, después de echarle unas miraditas a la novia (que estaba muy buena) se fue casa a ducharse.
Creo que a dia de hoy la película aún no se ha estrenado en España. Creo que ni en DVD... ¡Tampoco era para tanto! El otro dia pasaron Druidas en la tele.
PD: ¿Qué ha sido de Corey Feldman y su novia (que estaba muy buena)?
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lunes, noviembre 26, 2007
Muchachada nui; la risa seria

Ya sabeis que tan pronto hablo de cine, como de tele, como de lo que se me pasa por las narices. Así que hoy me ha dado por hablar de ese programa de televisión llamado "Muchachada nui".
Es posible que muchos ya lo conozcais o seais fan de la troupe que lo ha perpetrado desde los tiempos de "La hora chanante". Otros puede que tan solo hayais oido hablar de ello o hayais visualizado algún vídeo en un programa de zapping creyendo que esos sketches brotan en la web de youtube como si fueran setas silvestres. Otros muchos puede que no tengais ni idea de lo que estoy hablando.
Muchachada nui, es sencillamente un programa de media hora que La 2 emite los miércoles justo al terminar "Perdidos". El formato de dicho programa es prácticamente idéntico al que ya emitieran en Paramount Comedy bajo el título "La hora chanante". Básicamente se trata de sketches en los que este grupo de cómicos da rienda suelta a su imaginación más delirante tratando de buscar el gracejo allá donde nadie podía imaginar que estuviera.
Ridiculización de celebridades de los que se las dan de algo y en cuyo interior hay más bien poca cosa (Lars Von Trier, Koffi Annan, John Galliano...), cartoons imapagables (Enjuto Mojatmuto, Los Klamstein,...), personajes propios que parecen surgidos de la más retorcida circunvolución de un cerebro dañado (Bonico del To, Perro Muchacho), etc,...
Un programa con momentos que no pueden explicarse y que, en ocasiones, causan más gracia cuando se reviven en una charla que cuando se ven (aunque son de visión obligada). Unos guiones que parecen improvisados a pesar de estar estudiados al milímetro (basta ver a Joaquin Reyes en "Los irrepetibles" para darse cuenta de que la improvisación no es precisamente lo suyo) y un frescura que parece haber surgido de un cruce entre el teatro patafísico de Fernando Arrabal y el humor más rústico al estilo Marianico el corto.
Lo genial, lo grotesco, lo rebuscado, lo estúpido, lo ilógico, lo feo, lo vacío, lo chiflado y lo chirripitiflaútico se dan la mano en este espacio no apto para cabezas cuadradas ni fans de la risa enlatada. Muchachada nui es el humor que un médico jamás prescribiría. Es la risa seria. Tanto es así que quizá lo veas y no te haga ni gracia.
Para muestra de lo anteriormente expuesto, ver (y escuchar) la cabecera del programa.
jueves, noviembre 22, 2007
Ha muerto Fernando Fernan Gómez y en la tele dan Gominolas
Nos ha dejado Fernando Fernán Gomez. Se ha ido, pero en la tele dan Gominolas. Se ha muerto un actor que ya era viejo cuando yo nací. Que ya era un clásico cuando aquí se decía pinícula en lugar de flim. Uno de los pocos que quedaban que podía enorgullecerse de tener en blanco y negro la mitad de su filmografía. Un hombre versátil como actor y como artista. Que destacó en todo cuanto puso la mano, incluso a la hora de despachar a algún importuno. Un hombre que no pretendiendo llamar la atención llenaba con su imponente presencia todo el espacio. Un viajero del tiempo que desde el mundo viejuno nos visitaba siempre que tenía ocasión. Seguirá haciéndolo para siempre en su legado cinematográfico y literario. Se ha ido. Ha emprendido ya extraño viaje a ninguna parte, pero en la tele dan Gominolas. Estaba mayor, dicen.
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martes, noviembre 20, 2007
INVASION... ¡ABORTADA!
Quién iba a decirle a Jack Finney que su entretenida novela sobre invasores alienígenas iba a ver nada menos que cuatro adaptaciones cinematográficas. La última de ellas, titulada con toda simpleza "Invasión", se ha estrenado recientemente en los cines españoles con el reclamo adicional de contar entre sus protagonistas con Nicole Kidman y Daniel Craig.
Sin embargo, y apesar del relumbrón de dichas estrellas, después de haberla visto puedo afirmar sin lugar a dudas que se trata de la peor de todas las películas basadas en el libro de Finney que se han hecho.
Pero seamos justos. Lo cierto es que, basadas en la novela lo que se dice basadas, ninguna lo está del todo. Digamos que siempre se ha tratado de adaptaciones muy libres donde solo Don Siegel , autor de la primera versión, mantuvo el escenario original (un pueblo rural del interior estadounidense). En principio el lugar idóneo para que florezca una invasión alienígena de naturaleza vegetal.
Después llegaría Kaufman en la que, en mi opinión, es la mejor versión de todas. Y dejo ya de hablar de adaptación para utilizar el término más idóneo, versión. Los mismos extraterrestres, las mismas vainas y las mismas intenciones, pero con unas dosis de paranoia, suspense y terror que ya les gustaría a muchos de los directores que se tienen por maestros del género. Trasladando, además, la acción a la ciudad y por lo tanto acrecentando aun más la sensación de anomia, de anonimato y de alienación. Y además con un final impagable.
El tercer director en versionar la historia, que en España ni siquiera alcanzó las salas y fue directamente al mercado del video, fue Ferrara. El singular director de origen italiano demostró que no era buena idea sacarle de su infierno personal de drogas, violencia y crimen. Su aproximación a la obra de Finney, no obstante, merece al menos un visionado, aunque sea tan solo por haber trasladado la acción a un campo militar. ¿Qué escenario hay más alienante y despersonalizador para una invasión alienígena basada en la suplantación de personalidades?
Y así es como llegamos hasta Invasión, dirigida por Oliver Hirschbiegel al menos en parte (hasta que los productores decidieron sustituirle). Quizá por eso, cuando se ve esta película, se tiene la sensación de que funciona (mal)a dos ritmos. Por un lado parece haber una intención similar a la de Kaufman, centrarse en el suspense y por otro la de hacer una película de acción, con persecuciones, peleas y demás parafernalia más propia de Joel Silver o de los Wackowski (que al parecer tuvieron mucho que ver en el guión y probablemente en la inclusión de esas secuencias adrenalínicas).
Su única aportación novedosa es la de haber eliminado por completo las famosas vainas (detalle fundamental en la obra de Finney y en todas las versiones anteriores) ¡¡¡y sustituirlo por un virus!!! Como si no estuviéramos ya hasta el gorro de ver a gente contagiándose de todo tipo de bacterias y convirtiéndose en mala gente, cuando no en zombies directamente.
Sea como fuere, el resultado es el de una película que en absoluto sorprende a quien conoce la historia original, que no le sorprenderá con ningún giro y que no aprovecha un legado tan interesante como el de la obra de Finney, connotaciones políticas aparte, pues no olvidemos que para un amplio sector crítico es éste aspecto el que ha hecho grande la historia de Finney (a pesar de que él mismo negara intención política alguna en su relato, pero eso que importa ¿verdad?).
Invasión, sirve además para que Kidman encadene una nueva película más en lo que parece una racha demasiado larga de equívocos(es como si su compatriota Naomi Watts, le robara los papeles).
Concluyendo, para quienes tengan en ésta su primera aproximación a la historia de los ladrones de cuerpos, solo puedo compadecerlos (les han arruinado la función, pues ya saben demasiado como para disfrutar plenamente de las anteriores versiones) e invitarles de todas formas, a que vean alguna de las anteriores. Aunque sea para comparar y maldecir.
Trailers de las películas:
Versión Don Siegel
Versión Philip Kaufman
Versión Abel Ferrara
Ultima versión
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no la recomiendo,
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jueves, octubre 25, 2007
AGRESION RACISTA EN EL METRO: EL CORTOMETRAJE MAS VISTO
Supongo que a estas alturas ya no debe quedar nadie con acceso a internet, televisión o móbil que no haya visto una o más veces el tristemente célebre cortometraje del agresor racista del metro. Y me refiero a él como cortometraje porque es lo que me parece. Fijaos que el formato no dista mucho del de Camera cafe. Un plano fijo (en este caso de los ferrocarriles de la generalitat catalana)en el que entran y salen personajes (en este caso tres)e interpretan su papel.
En este corto, como en cualquier narración, existe un planteamiento un nudo y un desenlace. A saber:
Planteamiento: Dos personas viajan en un vagon del ferrocarril. Son dos inmigrantes, una chica y un chico que se sientan separadamente. El resto del vagón está vacío, hasta que se detiene en una estación y entra otro joven que parece un poco exaltado hablando casi a gritos por su teléfono móbil. En un momento dado de su discusión por dicho aparato, se percata de la presencia de la chica. La chica que le había echado una mirada curiosa, aparta entonces la vista.
Aquí es donde estaría el punto de giro de esta historia, es decir, ese evento que hace que la narración cambie de dirección. En este caso, para pasar de un plácido viaje en metro a una película de acción violenta.
Nudo: El recién llegado, sin dejar de atender el móbil, la emprende a golpes con la chica. Primero unas bofetadas, luego le toca un pecho y luego le propina una patada y otra bofetada más. La chica protesta y se protege pero no se atreve a defenderse de otra forma. Es la chica en apuros. La acción se traslada ahora al tercer personaje, que habiamos olvidado, pero que está ahí, siguiendo toda la acción con los oidos. Hay tensión. ¿En que momento se decidirá a actuar? ¿Se quitará la ropa y veremos que se trata de un dibujo surgido de la MArvel? ¿Será más bien un héroe anónimo como los de la popular serie de TV? Pero... ¿y si es en realidad otro perverso como el del mobil y lo que hace es atacar también a la chica aprovechando el rebufo? Tenemos los pelos de punta. Sin embargo, lo que hace es mucho más terrible. Se queda quieto. No mueve ni un músculo. Si acaso la cabeza un poco silbando probablmente El puente sobre el rio Kwai.
Desenlace: el agresor se baja del vagón en la siguiente estación. La chica lo hace poco después. Lo que hace el tercero ya no tiene ninguna importancia. El cortometraje ha terminado. El malo ha vencido.
A pesar de ser un cortometraje sin final feliz, de escasísimo presupuesto, con actores noveles, rodado en un único plano secuencia, sin música ni edición, es decir, claramente anticomercial (casi de autor), es probablemente el film más visto en este y otros paises durante la última semana. ¡Que aprendan nuestros productores!
Me niego a colgar aquí un enlace al vídeo. Se que todos lo habeis visto.
En este corto, como en cualquier narración, existe un planteamiento un nudo y un desenlace. A saber:
Planteamiento: Dos personas viajan en un vagon del ferrocarril. Son dos inmigrantes, una chica y un chico que se sientan separadamente. El resto del vagón está vacío, hasta que se detiene en una estación y entra otro joven que parece un poco exaltado hablando casi a gritos por su teléfono móbil. En un momento dado de su discusión por dicho aparato, se percata de la presencia de la chica. La chica que le había echado una mirada curiosa, aparta entonces la vista.
Aquí es donde estaría el punto de giro de esta historia, es decir, ese evento que hace que la narración cambie de dirección. En este caso, para pasar de un plácido viaje en metro a una película de acción violenta.
Nudo: El recién llegado, sin dejar de atender el móbil, la emprende a golpes con la chica. Primero unas bofetadas, luego le toca un pecho y luego le propina una patada y otra bofetada más. La chica protesta y se protege pero no se atreve a defenderse de otra forma. Es la chica en apuros. La acción se traslada ahora al tercer personaje, que habiamos olvidado, pero que está ahí, siguiendo toda la acción con los oidos. Hay tensión. ¿En que momento se decidirá a actuar? ¿Se quitará la ropa y veremos que se trata de un dibujo surgido de la MArvel? ¿Será más bien un héroe anónimo como los de la popular serie de TV? Pero... ¿y si es en realidad otro perverso como el del mobil y lo que hace es atacar también a la chica aprovechando el rebufo? Tenemos los pelos de punta. Sin embargo, lo que hace es mucho más terrible. Se queda quieto. No mueve ni un músculo. Si acaso la cabeza un poco silbando probablmente El puente sobre el rio Kwai.
Desenlace: el agresor se baja del vagón en la siguiente estación. La chica lo hace poco después. Lo que hace el tercero ya no tiene ninguna importancia. El cortometraje ha terminado. El malo ha vencido.
A pesar de ser un cortometraje sin final feliz, de escasísimo presupuesto, con actores noveles, rodado en un único plano secuencia, sin música ni edición, es decir, claramente anticomercial (casi de autor), es probablemente el film más visto en este y otros paises durante la última semana. ¡Que aprendan nuestros productores!
Me niego a colgar aquí un enlace al vídeo. Se que todos lo habeis visto.
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